Fotografía de archivo de diversos colectivos durante una manifestación en Náquera (Valencia) en defensa de los derechos LGTBI+. EFE/ Kai Forsterling
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El 78% de las personas LGTBI+ con discapacidad ha sentido discriminación en las aulas
Una encuesta a 420 personas LGTBI+ con discapacidad ha revelado que el 78 % de ellas ha sentido discriminación en el ámbito educativo y cuatro de cada diez en relación con la sanidad o el trabajo, cifras de un estudio que pretende "abrir el armario que faltaba por abrir", según ha asegurado la ministra de Igualdad, Ana Redondo.
Durante la presentación del estudio 'Situación de las personas LGTBI+ con discapacidad en España', Redondo ha denunciado la invisibilidad y las múltiples discriminaciones a las que se enfrentan las personas LGTBI+ con discapacidad, como el tabú en relación con la sexualidad.
El informe, impulsado junto al Ministerio de Derechos Sociales, destaca los problemas que afrontan las personas LGTBI+ con discapacidad en ámbitos como el laboral, familiar o educativo, y muestra que enfrentan más dificultades en el desarrollo de su carrera profesional o que son más discriminados por su identidad y orientación sexual que por su discapacidad.
"Este informe pone cifras a una realidad a veces dura, a veces de gran desigualdad, pero necesaria para diseñar aquellas políticas públicas encaminadas a remover todos los obstáculos que todavía impiden la igualdad real y efectiva" de estas personas: "Con él pretendemos abrir un armario; creo que es el armario que faltaba por abrir, el de las situaciones de discriminación de las personas LGTBI con discapacidad", ha aseverado la ministra.
42 % de las personas LGTBI+ con discapacidad, discriminadas en el trabajo
Algo más de cuatro de cada diez entienden que se han sentido discriminadas en algún momento en el ámbito laboral. Por ejemplo afirman sentirse rechazadas o acosadas durante la búsqueda de empleo: esa discriminación se produce tanto por parte de compañeros de trabajo (36 %) como de supervisores (31 %) lo que agrava la situación y genera entornos laborales poco inclusivos.
El 46 % en el acceso a la sanidad
El estudio explica que la discriminación se da desde la atención primaria hasta en los sectores específicos hospitalarios, pasando por personal de administración o de cualquier otro tipo.
Las consecuencias de la discriminación en el ámbito sanitario son: efectos psicológicos (36 %), sensación de culpabilidad (24 %) y pérdida de autonomía y libertad (18 %).
La mayor discriminación en educación
El 78 % de las personas han experimentado algún tipo de discriminación en el sistema educativo, especialmente mujeres y personas no binarias jóvenes. Son los propios compañeros de clase quienes más discriminan, seguidos por el profesorado y otros miembros del personal escolar y de personas ajenas a los centros.
El 30 % ha tenido efectos psicológicos y al 24 % le ha afectado en las relaciones sociales: un 62 % de las personas no reaccionaron en muchos casos por desconocimiento de qué hacer, miedo a las consecuencias.
Barreras en la administración
Las personas LGTBI+ con discapacidad señalan diversas barreras en servicios públicos, especialmente en el ámbito judicial y en las instituciones de tipo residencial.
Expone que en la instituciones de justicia pueden incidir en la discriminación, la revictimización y la imposibilidad de resarcimiento, como pone de manifiesto el relato de una víctima de agresión sexual entrevistada, que se vio deslegitimada y desacreditada durante el proceso judicial en base a su enfermedad mental y su orientación sexual.
Además, más del 50 % de las personas se han sentido discriminadas, con especial incidencia en el ámbito del ocio.
Seres asexuados
Las personas más mayores reportan una completa ausencia de educación sexual, mientras que las más jóvenes reciben información incompleta o distorsionada, que se enfoca principalmente en la prevención de embarazos e infecciones de transmisión sexual.
La cosificación y subordinación que desde la infancia afrontan las personas LGTBI+ con discapacidad las exponen a diversas situaciones de violencia sexual y de género que quedan invisibilizadas, que son difíciles de reconocer cuando se intentan denunciar.
Entre ellas, contactos sexuales no deseados en partes desnudas o a través de la ropa, el abuso verbal, las violaciones (en el ámbito de pareja), la difusión de rumores o imágenes sin consentimiento, los comentarios sexuales sobre el cuerpo, la solicitud de favores sexuales, miradas sexualmente sugerentes, las amenazas de violencia o de pérdida de trabajo y el abuso sexual infantil.
Para el estudio, se ha realizado una encuesta a 420 personas LGTBI+ con discapacidad, 50 entrevistas en profundidad, 15 historias de vida y entrevistas a personas expertas, entre otras herramientas.