Woman's Week

Montserrat Boix, Gloria Lomana y Rosa María Calaf. Foto: Madrid Woman’s Week

“Necesitamos que la igualdad no se caiga de la escaleta»

Sandra Viñas | Madrid - 13 marzo, 2019

¿Qué papel tienen los medios de comunicación en el movimiento por la igualdad? Tres periodistas: Rosa María Calaf, Gloria Lomana y Montserrat Boix han coincidido en la tercera jornada de la Madrid Woman’s Week en la responsabilidad social que tienen los editores y los profesionales de este campo.

Dentro de la «Jornada de la Comunicación», la periodista de TVE y creadora de Mujeres en Red, Montserrat Boix, ha asegurado que periodistas y comunicadoras deben plantearse qué pueden hacer. Un planteamiento que debe llegar también a las empresas de comunicación, a las que ha instado a preguntarse «qué tienen que cambiar».

Ante esta idea, Calaf ha puntualizado que no solo es cuestión de los medios tradicionales. Hay que prestar atención también “a la información que proviene de las redes”.

Por su parte, Lomana ha insistido en la responsabilidad social que tienen los editores en este campo, “cuando el impulso viene de las empresas se consiguen más cosas”.

La periodista y escritora ha puesto como ejemplo cómo los editores impulsaron un acuerdo derivado de la Ley de Violencia de Género que hizo obligatorio incluir el teléfono de atención a víctimas de violencia de género (016) cada vez que se reportase una noticia sobre esta temática. “Hoy, ese número, lo conocen el 99% de las mujeres”, ha señalado.

«Usar la voz todo el tiempo que podamos»

Lomana ha recalcado que los profesionales de la información pueden hacer “muchísimas cosas” para trabajar en este sentido como “hacer campaña contra el maltrato, tratar con dignidad a las víctimas o empoderar a las mujeres”. La periodista ha insistido en que “tenemos que usar la voz todo el tiempo que podamos” y “seguir exigiendo”, ya que es algo que compete a “toda la sociedad”. “Es una causa justa y necesaria”, ha insistido.

«Lo que no se nombre no existe», recuerda Boix

Las periodistas también han señalado las buenas prácticas que han realizado los medios de comunicación en este sentido como los dosieres publicados sobre desigualdad. “Estos dossieres son esenciales porque lo que no se nombra no existe”, ha recalcado Boix.

No obstante, Boix ha insistido en que hay que reflexionar también sobre los parámetros que medimos en estos documentos. “En los planes de igualdad te marcan las mujeres que ocupan puestos directivos, pero en empresas de comunicación se deberían desarrollar indicadores específicos que marquen cuántas mujeres dirigen, por ejemplo, los programas, porque esto también es un puesto de poder”, ha declarado.

“Necesitamos que la igualdad no se caiga de la escaleta y la realidad es que se cae porque hay otras preocupaciones que se ponen por delante de ella”, ha concluido.

Los dircom y la igualdad

La segunda mesa redonda celebrada en la «Jornada de la Comunicación»; moderada por el director ejecutivo de Bracken, Andrés Dulanto; ha reunido a expertos en esta materia de diferentes empresas, que han abordado el papel del director de comunicación (dircom) como promotor de la igualdad.

mujer dircom

Los participantes en la mesa redonda ‘El dircom como agente del cambio’. Foto: Madrid Woman’s Week

“Si las mujeres sufrimos la brecha de género en nuestra profesión, es imposible que podamos transmitir un mensaje de igualdad de nuestras empresas porque no lo estamos viviendo desde nuestra experiencia”, ha declarado la directora de Comunicación y Relaciones Instituciones de Down España, Beatriz Prieto.

Junto a Prieto han estado la directora ejecutiva de Comunicación, Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y Fundación Sanitas, Yolanda Erburu; el director de Comunicación de Calidad Pascual, Álvaro Bordas, y el director de Comunicación de Naturgy, Alejandro Kowalski.

Coherencia de las organizaciones

Prieto ha insistido en el papel fundamental del director de comunicación “para favorecer la igualdad”. Ha subrayado asimismo la importancia de que las organizaciones sean “coherentes” al hablar de esta temática: “Si hablamos de igualdad y hay una clara desigualdad en los consejos de administración, no va a cambiar nada”.

Erburu se ha mostrado de acuerdo con la idea expuesta por Beatriz Prieto y ha recalcado que los directores de comunicación tienen el “poder” de “organizar los recursos de una empresa – humanos, económicos y organizativos – para movilizar a una organización en otra dirección”.

Álvaro Bordas también se ha sumado a esta idea y ha definido el papel del director de comunicación como “la voz humana de la empresa”, una voz que “debe ser respetuosa, igualitaria e inclusiva”.

Por su parte, Kowalski, ha señalado la educación, la sensibilidad y la valentía como los “tres roles básicos” de un buen director de comunicación. “Tenemos que tener la educación para decir que no hay diferencia real entre hombres y mujeres, la sensibilidad para ser conscientes de que no hay diferencia y la valentía para afirmar y repetir que no la hay”, ha explicado.

Prieto ha denunciado que “solo el 5% de las empresas europeas tiene a una mujer como CEO, en contraposición a un 95% de hombres” y que “el salario de las mujeres es, de media, un 15% menor al de los hombres”.

Esta discriminación, ha señalado, se produce en distintos ámbitos de la vida y que “hasta que no se considere igual a la mujer en el propio hogar, esta igualdad no se va a trasladar al mundo de la empresa”.

Erburu ha añadido que la obligación recae en las organizaciones con mayores recursos: “Generamos empleo y ocupamos a muchas personas, por lo que tenemos la capacidad y responsabilidad de impulsar la diversidad y la igualdad”, ha insistido.

Cuotas

Durante el debate, también se ha abordado el tema de las cuotas como herramienta para terminar con la desigualdad.

Bordas ha mostrado su “miedo” a que el uso de las cuotas facilite el acceso a personas que no se lo merecen: “Soy un firme defensor de la meritocracia.” Aunque, ha apuntado que “en igualdad de condiciones”, su uso puede ser beneficioso.

Por su parte, Yolanda Erburu ha insistido en que actualmente se entiende cuota como algo “opuesto” a meritocracia “y no es así”. “Una cuota no está pensada para que personas sin mérito accedan, sino para que las personas con mérito tengan las mismas posibilidades para acceder”, ha apuntado.

Erburu ha denunciado que es el tema del género en el que la gente “está en contra” de las cuotas, pero que en otros sectores como el de la discapacidad, donde también existen cuotas, “todo el mundo está a favor”.

La directora ejecutiva de Comunicación de Sanitas ha recalcado que las cuotas deben concebirse como una “herramienta” y no como “un regalo”, ya que a las mujeres “muchas veces se les exige una doble demostración para realizar el mismo trabajo que un hombre” y ahí es “donde entran las cuotas”.

Una medida transitoria

Beatriz Prieto se ha mostrado de acuerdo con esta idea y ha añadido que las cuotas son necesarias para superar el “principal escollo” al que se tiene que enfrentar la mujer: la conciliación entre la vida familiar y laboral. “La mujer está más formada (hay más mujeres matriculadas en la universidad que hombres) y simplemente necesitamos una oportunidad que debe estar basada en considerar este escollo”, ha explicado.

Erburu ha concluido que las cuotas son una medida “transitoria” que se debe usar para acelerar los procesos que no se producen “a la velocidad deseable”.