violencia sexual nepal

Foto de mujeres de la comunidad indígena Tamang de Nepal en Katmandú. EFE/EPA/NARENDRA SHRESTHA

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Dalits, indígenas y mujeres con discapacidad, las víctimas olvidadas de la violencia sexual en Nepal

EFE | Nueva Delhi - 12 agosto, 2025

Una coalición de organizaciones de derechos humanos ha denunciado que el sistema de justicia de Nepal está fallando sistemáticamente a las supervivientes de la violencia sexual pertenecientes a las comunidades más marginadas del país, la casta "intocable" de los Dalits, las indígenas, las mujeres con discapacidad o las minorías como la madhesi.

En una consulta nacional celebrada en Katmandú, activistas y víctimas han advertido de que estas mujeres sufren una "doble victimización", la de la propia agresión y la de un sistema judicial discriminatorio que no las escucha ni las protege.

Este encuentro, organizado por la ONG internacional Equality Now, se produce en un momento en que las cifras oficiales de la policía revelan un aumento de los casos de violencia sexual, con 2.507 incidentes reportados entre 2023 y 2024.

Aumenta la violencia sexual en Nepal

La sociedad nepalí es un mosaico de etnias, castas y religiones, y la discriminación está profundamente arraigada. Los dalits, conocidos como los "intocables", se encuentran en el escalón más bajo del sistema de castas hindú, sufriendo una exclusión social histórica.

Las comunidades indígenas (conocidas como adivasi) han sido marginadas durante siglos de los centros de poder político y económico. Y los Madhesi son los habitantes de las llanuras del sur, cultural y lingüísticamente más cercanos a la India, que a menudo se han sentido discriminados por la élite política de las colinas de Katmandú.

Víctimas de violación y secuestros

Para las mujeres de estas comunidades, a la discriminación de género se suman las barreras de casta, etnia o idioma. El informe de la consulta destaca que para las mujeres dalit, la violación y el secuestro son los crímenes más frecuentes, mientras que las indígenas, que suponen el 36 % de la población, enfrentan enormes barreras culturales al intentar denunciar.

"Encontramos obstáculos en cada etapa, no hay rampas accesibles, no hay apoyo en lengua de signos y hay una falta de confianza en nuestras voces", según una declaración recogida por el informe y atribuida a una representante de la comunidad de mujeres con discapacidad.

Las personas que participaron en el encuentro han denunciado una "débil implementación" de las leyes de violencia sexual y una cultura de culpabilización de la víctima. "Este momento exige transformación, no solo reflexión", ha afirmado la directora ejecutiva de la organización local Women for Human Rights (WHR), Upasana Rana.