violencia mujeres colombia

La representante de ONU Mujeres Colombia, Ana Güezmes. Foto: Luis Ponce / ONU Mujeres

Ana Güezmes: «En Colombia la violencia contra las mujeres es una pandemia»

Cristina Bazán | Madrid - 5 noviembre, 2019

Aunque en los últimos años Colombia ha desarrollado leyes para erradicar la violencia contra las mujeres, «las cifras revelan la persistente pandemia de violencia debido al género«, según la representante de ONU Mujeres en el país, Ana Güezmes.

«Nosotros vemos a la violencia contra las mujeres como una pandemia, no solamente por su magnitud, pues tres de cada diez mujeres en Colombia son víctimas, sino también vemos altísimos niveles de impunidad. No solo es una pandemia en el sentido de magnitud, sino también desde la omisión«, asegura en una entrevista con Efeminista.

Güezmes, quien también ha dirigido las oficinas de México y Centroamérica entre 2010 y 2017, señala que por esa razón el trabajo se ha enfocado prioritariamente en «la prevención y la construcción de la paz» en favor de las mujeres, pero que, pese a los avances que se han generado como país, los cambios siguen siendo insuficientes y «muy lentos».

«Se están haciendo cosas y se está andando el camino, efectivamente, pero ¿estamos contentas? pues no, ¿es suficiente? no. Por eso la llamada de ONU Mujeres es a acelerar, a poner la inteligencia y la innovación. El cambio debe ser más rápido y sostenible, ya que la ambición de lograr una igualdad sustantiva está lejos de realizarse», asegura la representante.

Las cifras de la violencia

La directora menciona que Colombia tiene un «amplio marco legislativo» para prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas, y una ley específica sobre feminicidio. Sin embargo, reitera, «las cifras revelan la persistente pandemia de violencia debido al género».

Según el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, durante 2018, fueron asesinadas 960 mujeres, detalla Güezmes. «Esto supone un promedio de dos mujeres asesinadas cada día. En toda Colombia hay aproximadamente 18 nacimientos por día como resultado de embarazos infantiles de niñas entre 10 y 14 años», añade. En el país hay más de 22.000 casos de violencia sexual reportados, de los cuales más del 80% se produjeron contra niñas y adolescentes entre cinco y diecisiete años.

Para disminuir estas cifras, la delegación colombiana promueve el plan «Ciudades seguras y espacios públicos seguros». Además, implementa programas con otras instituciones para fortalecer la respuesta comunitaria para la prevención, protección y atención a la violencia contra las mujeres y las niñas en el territorio.

Las mujeres en el conflicto armado y la migración

En Colombia, a diferencia de otros países sudamericanos, muchas mujeres han sido víctimas de violencia física y sexual dentro del conflicto armado que se prolongó en el país durante más de 50 años. 

«Los tiempos de paz no necesariamente son tiempos de paz para las mujeres», denuncia Güezmes, al tiempo que advierte que la violencia contra ellas puede aumentar dentro de este mismo contexto. «Los actores ilegales que existen en el territorio siguen cometiendo violencia contra las mujeres. Por eso nuestra llamada es efectivamente a redoblar la protección y la prevención».

Los números también reafirman la dura realidad de la que habla la representante. «Se han registrado cerca de 28.000 víctimas de violencia sexual durante el conflicto armado y aproximadamente el 91% de ellas son mujeres y niñas».

«Trabajamos para promover la implementación efectiva de la justicia transicional con perspectiva de género. Incluidos los aspectos clave como la verdad, la reparación, la conciliación y la justicia», sostiene.

A ello se suma el empeoramiento de la situación humanitaria como resultado del flujo migratorio de la crisis venezolana, en donde las mujeres también sufren la vulneración de sus derechos.

«El cambio para las mujeres debe ser más rápido y sostenible»

Desde ONU Mujeres Colombia sostienen que los avances hacia una igualdad plena y real deben producirse más rápido. «No podemos seguir haciendo las cosas de la misma manera», señala su representante.

Güezmes apunta a la brecha salarial y al trabajo de cuidados como otros de los principales problemas a solucionar para las mujeres colombianas

«Las mujeres en Colombia ganan un 18% menos que los hombres y dedican el doble de tiempo al trabajo de cuidado no remunerado». «La brecha salarial es la (desigualdad) más evidente, pero la prueba de embarazo que le piden a muchas mujeres para poder entrar a trabajar, o los techos de cristal, y a veces de cemento que tienen que ir superando las mujeres en su desarrollo también persisten».

La representante concluye que Colombia enfrenta serios desafíos «para consolidar la base de seguridad necesaria para la paz», por lo que es importante vincular el apoyo humanitario al desarrollo y a la consolidación de la paz y superar las brechas persistentes de desigualdad relacionadas al continuo de violencia y discriminación contra las mujeres y las niñas.