Vanessa de Velasco: ser piloto es una profesión invisible para las niñas

Laura de Grado | Madrid - 22 marzo, 2019

Vanessa de Velasco, piloto con más de 20 años de profesión, habla en una entrevista con Efeminista de la importancia de hacer comunidad entre mujeres y de tener referentes históricos femeninos para aumentar su presencia en una profesión que ella considera «apasionante».

Creó Aviadoras en 2017, primer movimiento de mujeres piloto en España, con el objetivo de que deje de ser una profesión invisible y las niñas tengan referentes.

Para la piloto, las mujeres «somos libres y podemos hacer lo que queramos» y el camino hacia la igualdad pasa por no tener miedo a equivocarnos, porque de los errores «salimos empoderadas».

P: Mujer piloto, con 20 años de profesión y actualmente trabajando en Iberia, ¿por qué piloto?

R: Porque me apasiona. Siempre me ha gustado, creo que es el mejor trabajo del mundo. Si me pongo a pensar en otro trabajo que pudiera haber realizado, es que no puedo, es lo que más me gusta.

Vanessa de Velasco

Vanessa de Velasco, en un momento de la entrevista. EFE/Nico Rodríguez

Ser piloto, una vida diferente a lo normal

P: ¿Cómo es el día a día de una piloto?

R: Es una vida diferente. Yo te puedo hablar desde mi perspectiva. Trabajo en una gran compañía aérea muy estabilizada donde tenemos unas programaciones que nos salen mes a mes y te vas organizando, los cinco últimos días de cada mes te organizas el mes siguiente. Tenemos una vida por un lado muy normal y por otro lado apasionante.

Nuestro trabajo llama mucho la atención, pero si te pones a pensar, tampoco tenemos una vida tan diferente o complicada. Nos vamos organizando para el mes siguiente y cuando vamos a volar, vamos al lugar dónde firmamos, firmamos, nos encontramos con nuestra tripulación, vamos a nuestro avión y a nuestro destino. Depende qué tipo de vuelo hagas, duermes fuera o duermes en tu base.

Es una vida desde luego diferente a lo normal. No empiezas a las nueve de la mañana y terminas a las cinco. Cada vuelo es diferente, entonces vas viviendo un poquito al día y te vas organizando así. Un día a día de un piloto supongo que es el día a día de otra persona pero un poco más especial.

Un 4,5% de mujeres piloto en España

P: Desde 2017 responsable de la plataforma Aviadoras, ¿con qué objetivo nace?

R: Aviadoras tiene tres objetivos: dar visibilidad a las mujeres en nuestra profesión, hacer comunidad y hablar de referentes históricos.

Realmente somos un 4,5% de pilotos en España, un 5% de pilotos en el mundo. Somos muy pocas. En España somos unas doscientas y pico pilotos. Nuestro objetivo es que las nuevas generaciones nos vean y digan «yo también puedo ser piloto» y que aumente esta proporción de pilotos. Que se normalice también entre hombres y mujeres. Esta más normalizado que antes lógicamente, pero nos queda. Poquito a poquito vamos avanzando y poquito a poquito habrá más niñas que quieran ser piloto y será normal verlas en una cabina.

Vanessa de Velasco

Vanessa de Velasco. EFE/Nico Rodríguez

P: ¿A qué crees que se deben estas cifras tan bajas?

R: La vida del piloto es una vida apasionante y diferente, entonces yo creo que hay mujeres que desde que son pequeñas no se imaginan que pueden llegar a ser pilotos. Y no te hablo de niñas que viven en un pueblo perdido, no, te estoy hablando de personas que a lo mejor tienen acceso a una educación y a una vida que les permite estudiar y hacer prácticamente lo que quieran, lo que pasa es que no se lo plantean. A lo mejor si que se plantean ser tripulante de cabina de pasajeros, azafata, pero porque hay más y lo ven. Nuestro tipo de vida es igual, es exactamente igual, lo que pasa es que las niñas no se lo plantean porque no tienen referentes.

Es una profesión que es en cierto modo invisible para las niñas. Y una vez que se accede a esa profesión, somo pocas. Realmente estamos bien consideradas, igual que nuestros compañeros, pero somos menos. Entonces tampoco se van rompiendo esas barreras para que las nuevas generaciones se vayan incorporando a nuestra profesión.

Aviadoras, movimiento de mujeres piloto

P: ¿Actualmente se está haciendo algo o existe alguna medida para reducir la brecha de género en esta profesión?

R: La medida que hemos encontrado es crear Aviadoras. Es el primer y único movimiento de mujeres piloto que hay en España. Por medio de este movimiento estamos en contacto muchísimas más mujeres piloto, no solamente de Madrid, sino de todas partes de España y del mundo. Y es gracioso porque en todas partes se repite lo mismo: somos pocas, hay poco porcentaje y la tendencia en los años no ha sido a crecer demasiado.

Hay algo que estoy viendo desde que se creó Aviadoras. Estoy dándome cuenta de cada vez hay mas referentes en la televisión, en los medios de comunicación, en las convocatorias…Hemos abierto un melón que antes no existía: nos escriben e-mails, nos preguntan, tenemos un equipo de trabajo de mujeres y hombres piloto que nos echan una mano, colaboran y trabajan activamente en contestar dudas. Sobre todo, hacer comunidad y hacer que esas mujeres y esos hombres se sientan a gusto. Esas son las medidas que estamos haciendo con Aviadoras. Estamos yendo a colegios, vamos a universidades… intentamos estar en todas partes. Luego hay compañías que sí que tienen diferentes medidas para aumentar el número de mujeres de aquí a un futuro corto-medio en sus compañías, no todas las compañías lo tienen, pero el mundo tiende a eso.

P: Antes comentabas que la vida de una piloto es apasionante, planificáis los últimos días del mes anterior, ¿cómo es la conciliación de la vida laboral y familiar?

R: Es una conciliación diferente. Las mujeres en aviación concilian igual que los hombres, de hecho la mayoría de mis compañeros son hombres y también tienen sus problemas de conciliación. Cuando te vas, te vas, no estás. Si vuelas en largo radio te vas a América, te vas China, te vas a Japón, desapareces varios días. Pero cuando estás, tienes tiempo de calidad. Es importante organizarse la vida, los tiempos. Es un trabajo cansado y requiere mucha atención, llegas cansado de volar porque aunque no nos demos cuenta estamos expuestos a mucha ansiedad y mucho estrés durante el vuelo. En la conciliación, como todo, te tienes que organizar pero es tiempo de calidad.

P: Durante estos 20 años de profesión, ¿alguna vez te has sentido discriminada o infravalorada por ser mujer?

R: Cuando me he sentido infravalorada, si me he puesto a mirar, me tengo que mirar a mi misma. Nadie realmente me ha querido hacer sentir menos dentro de mi profesión, te lo digo de verdad. Que hay gente con la que te llevas peor, que no es tan sensible o gente que trabaja de una manera diferente, por supuesto. Pero eso pasa en la aviación y pasa en cualquier tipo de trabajo.

Realmente, desde que comencé con 17 años la carrera de piloto, he afrontado todo con muchísima ilusión y la gente con la que he volado me ha tratado siempre como una igual. No me he sentido infravalorada. Vengo de una familia de pilotos, he visto desde casa que se podía llegar a ser piloto, a hacer lo que quisiera, a cumplir mi sueño. Entonces, no mas allá de la discriminación que hay en la vida normal.

Subrepresentadas en muchos sectores

P: En 1975 coincidiendo con el Año Internacional de la Mujer, Naciones Unidas celebraba el Día Internacional de la Mujer por primera vez, el 8 de marzo. Hoy, 44 años después, ¿considera que existe igualdad entre mujeres y hombres?

R: Sobre el papel debería existir igualdad, pero no la hay. Las mujeres ahora mismo están subrepresentadas en muchísimos sectores. Creo que la vida va mejorando, las mujeres vamos tomando más fuerza, los hombres van normalizando que las mujeres tomemos más fuerza, pero falta para la igualdad. Por eso hacen falta movimientos como es el de aviadoras y el 8 de Marzo. Gracias a estos días nos acordamos de que tenemos que mejorar, de que tenemos que tratar de que esa diversidad sea cada vez más rica y alegrarnos y aprender de los demás en esa diversidad.

No sé si un 50% de igualdad es una cifra real o que tengamos que llegar, no sé de que manera lo vamos a conseguir pero desde luego estamos yendo a mejor. Cada vez aceptamos mejor a los demás, cada vez somos más fuertes, estamos más empoderadas, más contentas y más felices de realizar la actividad que realizamos diariamente. Hay veces que hablo de mi movimiento con cautela y me encanta cuando hablo con hombres y me dicen «no no, cuéntame más, que me parece súper interesante», eso es algo que yo pensaba que no iba a pasar y pasa. El 8 de marzo creo que es importante justo por eso.

P: En todos estos movimientos, una de las conclusiones en las que coinciden es que las niñas y adolescentes necesitan más referentes femeninos en todos los ámbitos y que se eliminen los estereotipos. En este sentido,¿qué mensaje le daría a una niña/adolescente?  

R: Que sea libre, que haga lo que quiera, que sepa que lo puede hacer. Que las mujeres somos libres y podemos hacer lo que queramos. Yo suelo decir que sean valientes, que seamos valientes. Lo que pasa que hay veces que no te apetece tampoco ser valiente. Que sean libres, que sigan sus sueños, que pueden meter la pata. Todos nos equivocamos, de hecho de las equivocaciones salimos más empoderados, salimos reforzados. No somos perfectos.

Que disfruten del camino. Es muy complicado ver más allá, pero el camino se va haciendo poco a poco. Llegará un momento en que se llegue e igual cambias de camino, pero seguro que llegas a algún lugar.

«Pequeños cambios hacen que la globalidad cambie entera»

P: El World Economic Forum dice que aún deben pasar 100 años para que consigamos la igualdad real entre mujeres y hombres. ¿Cree que el camino es tan largo? ¿Qué se puede hacer para acelerar el proceso? 

R: Pues mira no lo sé, pero con el camino que estamos llevando ahora creo que se va a recortar. Tenemos que ser activos. Cambiar la realidad desde que cambiamos nuestra realidad interior. No solamente hablar, no solamente quejarse,si hay algo que no nos gusta vamos a intentar cambiarlo. Pequeños cambios hacen que la globalidad cambie entera, pequeños cambios con tu familia o amigos. Andando se demuestra el movimiento, estos pequeños cambios son los que hacen que cambie el mundo. Tenemos mucha fuerza para hacerlo.

P: ¿Recuerdas alguna anécdota de estos 20 años, algo que no pasaría en otro trabajo?

R: En mi profesión pasas cosas muy diferentes: entran pasajeros de todo tipo, vas a muchísimos aeropuertos diferentes con meteorología diferente con idiomas diferentes. Pero una anécdota que yo tuve, que ahora me parece más graciosa que antes… Yo estaba recién entrada en mi compañía, tenía 24 años, y estaba en la cabina y entraron unos señores mayores que estaban haciendo un viaje. De repente empiezo a oír «¡mira! hay una niña en la cabina», yo creo que miré para atrás y dijeron «es una chica, pero que mona eres». Y yo me acuerdo que pensé «pues tampoco soy tan niña». Pero claro tenía 24 años y me veían muy joven. Eso es una anécdota que marca un poquito la diferencia, pero es una anécdota positiva.