Fotografía de científicos mexicanos durante sus investigaciones en Jalisco, del desarrollo de un procedimiento que permita detectar el cáncer cervicouterino. Imagen de archivo. EFE/José González
Suscríbete a nuestra newsletter "Sin permiso"
Una campaña busca reducir brechas en cáncer cervicouterino en México
La campaña 'Mujer Fuerte, Gunaa Nadipa', que busca reducir las brechas en comunidades indígenas en la educación, prevención y detección de cáncer cervicouterino, una neoplasia 99,8 % prevenible pese a ser la segunda causa de muerte en mujeres en México, ha sido presentada por varias organizaciones mexicanas.
“No puede ser que las mujeres hoy sigan muriendo por una enfermedad que se puede evitar”, ha afirmado la oncóloga Lucely Cetina.
En México, cada día se detectan alrededor de 28 nuevos casos y mueren aproximadamente 13 mujeres por esta causa, mientras que cerca del 80 % de las pacientes llega a los servicios médicos en etapas avanzadas, lo que reduce sus posibilidades de supervivencia.
Prevención pendiente
Este rezago se mantiene pese a que existen herramientas eficaces para prevenir la enfermedad, como la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), la detección oportuna y la educación en salud.
“Si vacunáramos a toda la población y fortalecemos la detección, podríamos incluso erradicar esta enfermedad”, ha sostenido Cetina.
Sin embargo, la cobertura continúa limitada y las barreras estructurales persisten. Factores como el nivel socioeconómico, la falta de información y los tabúes en torno a la salud sexual dificultan que muchas mujeres accedan a revisiones médicas a tiempo. “Muchas mujeres no saben que hay una vacuna o que pueden detectarlo a tiempo”, ha añadido la especialista.
La magnitud del problema también se refleja en otros tumores ginecológicos. En 2022, el cáncer de endometrio registró más de 5.300 nuevos casos y 1.300 muertes en el país, mientras que el de ovario superó los 5.100 diagnósticos y dejó más de 3.300 fallecimientos, lo que evidencia una carga sostenida en la salud femenina.
A esto se suma un contraste económico: tratar un caso de cáncer cervicouterino puede costar hasta unos 35.000 dólares en etapas iniciales y superar los 350.000 dólares en fases avanzadas, frente a la vacunación, que representa una intervención mucho más accesible.
Las desigualdades se profundizan en comunidades indígenas, donde la falta de información en lenguas originarias, la distancia con los servicios de salud y las barreras culturales retrasan el diagnóstico y la atención.
Respuesta en territorio
En este contexto, la campaña 'Mujer Fuerte, Gunaa Nadipa' busca acercar información y herramientas de prevención mediante materiales en español y zapoteco, así como jornadas comunitarias enfocadas en educación y detección temprana en Oaxaca.
“Este proyecto no busca llevar soluciones externas, sino construir junto con las comunidades procesos de salud pertinentes y respetuosos”, ha explicado Mayra Galindo, directora de la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer.
Cetina ha insistido en que el cambio depende de acciones coordinadas. “Educación, difusión y comunicación son fundamentales para evitar que una mujer joven llegue con un cáncer que pudo haberse prevenido”, ha dicho.