Teresa Vizuete: me gustaría que a las mujeres se nos juzgase por la calidad de nuestro trabajo

Laura de Grado | Madrid - 28 febrero, 2019

A Teresa Vizuete, odontóloga, le gustaría vivir en una sociedad en la que se juzgase a las mujeres por su trabajo y no por ser mujeres.

La responsable sanitario en Asisa Dental ha recalcado durante una entrevista con EFE las dificultades de la conciliación para las mujeres y ha aprovechado para advertir de que, después de los logros conseguidos, «empezamos a perder parte de nuestra libertad».

P: En 1975 coincidiendo con el Año Internacional de la Mujer, las Naciones Unidas celebraron el Día Internacional de la Mujer por primera vez, el 8 de marzo. Hoy, 44 años después, ¿considera que existe igualdad entre mujeres y hombres?

R: Yo creo que hay que analizarlo en diferentes contextos, no se puede decir en general que hay igualdad o que no la hay. Depende muchísimo del contexto geográfico porque no es lo mismo si una mujer está en un país desarrollado o no lo está.

Depende también del contexto socio-económico, dentro de nuestra misma sociedad podemos encontrar distintos niveles, y también del contexto educativo y familiar en el que las mujeres se hayan desarrollado.

Vamos hacia la igualdad. Y particularmente me muevo en un contexto en el que la igualdad es una realidad conseguida, pero incluso un misma mujer en los diferentes ámbitos de su vida puede experimentar momentos en los que viva la igualdad y momentos en los que no.

Logros en retroceso

P: El World Economic Forum dice que aún deben pasar 100 años para que consigamos la igualdad real entre mujeres y hombres. ¿Cree que el camino es tan largo?  

R: Me gustaría pensar que el camino no es tan largo. Es muy importante fomentar la educación y los valores para que las mujeres puedan encontrar esa libertad para elegir lo que quieren hacer en la vida.

En algunos puntos hemos retrocedido algo, porque incluso en sociedades muy desarrolladas, como la que nosotros disfrutamos, el culto a la imagen excesivo que se está haciendo, las redes sociales o ese papel tan superficial que se está dando de la mujer creo que no nos beneficia y eso me preocupa un poco.

Después de lo que se ha logrado empezamos a perder parte de nuestra libertad y lo más triste de todo es que mucha veces parece que incluso voluntariamente.

P: Movimientos como las movilizaciones del 8 de marzo pasado, han puesto en primera línea del debate social y político el papel de la mujer en nuestras sociedades y la necesidad de referentes femeninos. En este sentido,¿qué mensaje le daría a una niña/adolescente?  

R: A mi me gustaría decirle lo mismo que me dijeron a mi desde pequeña: que puedes hacer lo que quieras en la vida, que da igual si eres una niña o un niño. Tus referentes tienen que venir determinados por los logros que esas personas a las que tu admiras han conseguido.

Me gustaría vivir en una sociedad en la que a las mujeres se nos juzgue por la calidad de nuestro trabajo. Que podamos competir en igualdad de condiciones con los hombres, pero no porque seamos mujeres, sino porque realmente lo que nosotras conseguimos tiene la misma calidad que lo que puedan conseguir ellos.

Como odontólogo me gustaría pensar que los pacientes vienen a mi consulta no porque yo soy una mujer estupenda, que no sé si lo soy, sino porque la calidad de los tratamientos que yo les estoy ofreciendo es la mejor y ello les da la confianza para sentarse en mi sala de espera y en mi sillón.

teresa Vizuete

Teresa Vizuete durante un momento de la entrevista. EFE. ÁNGEL DÍAZ

Pocas mujeres en gestión sanitaria

P: Hoy el número de mujeres médicas que ejercen supera el 50 por ciento, pero solo el 20% ocupa puestos de dirección. ¿Es el sector sanitario un sector machista? 

R: El sector sanitario es un sector muy femenino. Somos muchísimas las mujeres que nos dedicamos a la sanidad en sus diferentes ramas. Sin embargo, si es cierto que si ya nos ponemos a revisar el sector de la gestión sanitaria o puestos de otro tipo que no son meramente asistenciales, pues ahí ya vamos encontrando menos mujeres.

Yo afortunadamente en la empresa en la que trabajo siempre me he encontrado todo tipo de facilidades y siempre me he sentido absolutamente valorada. Pero sí veo que hay un problema con la conciliación en el caso de las mujeres y un problema de cómo compatibilizar con tu vida familiar o tu vida personal, y que ahí las mujeres lo tenemos mas complicado.

P: La Asamblea General de la Organización Médica Colegial (OMC) está formada por 62 miembros pero solo 10 mujeres tienen asiento en esta cúpula de gobierno. ¿Cree que hasta que no haya más mujeres en los órganos de decisión no asistiremos a una verdadera igualdad en la profesión médica?

R: La igualdad vendrá como fruto natural de que nos vamos incorporando a todos los puestos, tanto médicos asistenciales como directivos y de gestión.

No creo que haya trabas específicas para que una mujer no pueda llegar a formar parte de estos órganos. Sin embargo, creo que se necesita algo de tiempo para que todas las que nos hemos ido preparando lleguemos a esas metas.

P: ¿A lo largo de tu carrera alguna vez has tenido alguna experiencia en la que te hayas sentido discriminada o  infravalorada por el hecho de ser mujer?

R: No, yo te diría que incluso en el ámbito en el que yo me he sentido más valorada y más justamente respetada y considerada ha sido en el ámbito laboral.  Siempre me he sentido muy libre y muy contenta de la relación que he tenido con mis compañeros, con mis pacientes, con mis superiores. No me he encontrado trabas en ese aspecto. Me encantaría que al igual que yo, el resto de mujeres pudieran disfrutar de esto, como lo hacen los hombres.

«Se sentían más en confianza con un doctor»

P: ¿Alguna anécdota concreta con algún paciente? 

R: Te diría que quizá me pasó al principio de mi profesión. Hace ya 25 años que estoy ejerciendo la odontología. Me pasaba, fundamentalmente con personas de edad avanzada, que se sentían más en confianza con un doctor, ya de una cierta madurez, que con una chica joven de veintitantos años como era yo. Pero ya no sé si era fruto de la juventud o fruto del hecho de ser una mujer. Ahí si que sufrí que dijeran que preferían que su tratamiento fuese realizado por un doctor y que fuera un doctor mayor que yo.