Marie Curie

La directora iraní Marjane Satrapi en el 7º Festival de Cine Anual de Roma. EFE/Claudio Onorati

Satrapi muestra el lado más humano de Marie Curie en «Radioactive»

Jose Oliva | EFE Barcelona - 23 julio, 2020

«Una mujer que no buscaba gustar ni ser querida, y de ese modo es más fácil quererla», así describe Marjane Satrapi, la historietista, pintora y cineasta francoiraní, a Marie Curie, tras la presentación de su último filme sobre la biografía de la científica en el BCN Fil Fest.

«Radioactive» es la cinta de la directora de «Persépolis» y «Pollo con ciruelas» que se suma a las más de treinta películas y series de televisión que han abordado la vida de la madre de la física moderna. En entrevista con Efe, Satrapi asegura que ha mostrado una nueva perspectiva de la historia de Curie y la ha planteado en paralelo a la radiactividad.

Por otro lado, ha señalado que a pesar de las numerosas producciones cinematográficas sobre Marie Curie, aún «hay pocas mujeres protagonistas en el cine o en la televisión si pensamos que representan la mitad de la población».

Independiente como Curie o De Beauvoir

Nacida en 1969 en Irán en una familia progresista de Teherán que la envió a estudiar al Liceo Francés de Viena en 1984 después de que la revolución de 1979 tomó acento islamista, Satrapi regresó a Irán para estudiar Bellas Artes, pero poco después decidió marcharse a Francia, y desde entonces reside en París.

«Yo también he crecido con el mito de ‘madame Curie’, mi madre quería que fuera una mujer independiente, y Curie fue un modelo igual que Simone de Beauvoir», confiesa la cineasta.

En su película, Satrapi intenta «averiguar quién era esa mujer», porque a pesar de que ha leído muchas biografías, sus autores son siempre subjetivos.

«Leí toda su correspondencia y sus diarios y, por ejemplo, cuando se convierte en la primera profesora de la Universidad de la Sorbona habla de ‘los imbéciles que vienen a felicitarme’«.

lLa directora francoiraní cree que Curie «no es una mujer fácil, es dura, y está claro que no ganas dos premios Nobel, uno de física y otro de química, porque seas mona».

Mostrar el espíritu de ‘madame Curie’

Para Satrapi, «el principal atractivo de Marie Curie es que no siempre era simpática y comprensiva» y en la cinta trata de mostrarla tal como era, «como un ser humano».

«Tuve que inventar algunas cosas e introducir algo de drama, pero he intentado ser lo más fiel al espíritu de ‘madame Curie’«, reconoce la directora, quien además recuerda que la película finalmente es una ficción.

La principal aportación de Curie a la humanidad es, sin duda, para Satrapi, el descubrimiento de la radiactividad, que ayudó a curar algo que ya se conocía desde la antigua Grecia, el cáncer.

«Su hija creó una radiactividad artificial que es la que hoy se utiliza para curar el cáncer, y el mal uso que se ha hecho de la radiactividad no fue culpa de ‘madame Curie’, porque la naturaleza humana pervirtió algo que era bueno, pero eso sucedió después de su muerte», dice Marjane.

La búsqueda de una mujer para el papel

La directora de cine tuvo claro desde un principio que para interpretar el papel de Curie su mejor opción era Rosemunde Pike: «Cuando tienes que desempeñar el papel de una mujer inteligente tienes que ser inteligente, porque una persona inteligente puede aparentar ser tonta, pero una persona tonta no puede hacer ver que es inteligente».

Al referirse sobre la actuación de Pike destaca «la chispa de los ojos, el lenguaje corporal, la comprensión del personaje» y añade también que la actriz «entendió muy bien quién era ‘madame Curie’, en el mismo sentido que tenía yo», revela.

Rosemunde Pike, precisa Satrapi, aporta al personaje «el instinto, el poder, el atrevimiento, hasta el punto de que en el rodaje entraba Rosemunde y al salir del maquillaje parecía que se había tragado a ‘madame Curie'».

«Curie es una mujer directa, que no se compromete, que tiene una integridad que he visto pocas veces y si piensa que algo es correcto lo dice y le da igual lo que piensen los demás, algo que se ve en su correspondencia», destaca.

Un nuevo mecanismo para «Radioactive»

Aunque en su primera película, «Persépolis», adaptó al cine su propia novela gráfica, en «Madame Curie» Satrapi no recurrió en esta ocasión a la novela gráfica «Radioactive» de la norteamericana Lauren Redniss.

«No fue el mismo mecanismo, porque en este caso leí el guión sin saber que se había inspirado en una novela gráfica, que conocí dos meses después, en la que Lauren Redniss hizo esa fantástica combinación de la radiactividad y la historia de Pierre y Marie Curie, pero el dibujo y los cuadros no me resultaban muy útiles para la película», comenta.

Satrapi, a quien no le gustan las vacaciones ni decir «vamos a la playa», está actualmente acabando su próxima exposición de pinturas, escribiendo un guión y trabajando en otros dos, pero ninguno será sobre un personaje histórico: «No me gusta repetir la experiencia, porque no es emocionante, pero en ese siguiente proyecto espero poder reírme un poco más, que sea algo cómico», adelanta.