Sarah Harmon: Criamos a los niños para tomar riesgos y a las niñas para gustar

Natalia Otero - 25 marzo, 2019

Sarah Harmon, directora de LinkedIn España y Portugal, es muy consciente de las dificultades que a lo largo de los años han acompañado a las mujeres en su camino hacia el éxito laboral. En más de una ocasión ha contado que sufrió acoso sexual en su primer puesto de trabajo y cómo por denunciarlo a sus superiores acabó fuera de la empresa. Pero a pesar de eso, su mensaje es claro: hay que reportarlo.

En su análisis sobre el mercado laboral y la igualdad alerta de que hemos dado un paso atrás gigante en puestos de dirección y asegura que el proceso se puede revertir, pero hay que invertir en ello.

Decidida, simpática y enérgica, Harmon impone con su sola presencia. La mayor responsable de LinkedIn Iberia llegó a España de Estados Unidos con 22 años. Buscaba nuevos retos, pasó por Microsoft y desde 2013 es responsable del portal más importante de gestión de talento.

Se comunica con soltura -tal vez su licenciatura en Periodismo tenga algo que ver-  y se confiesa enamorada de la tecnología.

Llega a la cita con Efeminista antes de la hora señalada para cumplir con su apretada agenda del día. El tiempo es oro.

“Hemos dado un paso atrás”

Pregunta.- ¿Cómo ve el mercado laboral en España en lo que a brecha de género se refiere?

Respuesta.- Si miramos las encuestas que hicimos hace un año durante el Día Internacional de la Mujer vemos ligeras mejoras en términos de puestos de dirección. Sobre todo en tecnología, en marketing o en el sector sanitario. Pero si miramos otros estudios que acaban de salir, hemos dado un paso atrás gigante en términos de puestos de dirección o en la posibilidad de ocupar puestos de dirección por parte de mujeres.

Hemos caídos 15 puestos. De 125 países estábamos en el 90 y ahora estamos en el 105. En Davos, por ejemplo, solo un 22% de las personas que están al mando de nuestra economía mundial eran mujeres. Y si vemos las compañías Ibex, aún tenemos consejos o comités de dirección sin una sola mujer.

Harmon Linkedin

Sarah Harmon, durante un momento de la entrevista. EFE/Eduardo Oyana

P.- ¿Y a qué se debe este retroceso? 

R.- Honestamente, si tuviera que hacer una lectura personal, la igualdad esta en boca de casi todos los directivos del mundo, pero hace falta la acción. Hay muchas palabras y muy poca acción.

En LinkedIn, hace cinco años, tuvimos un problema de igualdad de género en puestos de dirección, que era el 8%. Entonces pusimos en marcha un programa que supuso la inversión en mujeres con alto potencial, por el que se fijaron objetivos como tener plantillas más diversas. Y hemos pasado de un 8% a un 40%, en 6 años.

Esto es importante, pero esto significa inversión y estoy hablando de dinero, de inversión en esos programas. También hay que poner objetivos a la gente que ya tiene el poder para que por lo menos tengan más incentivos para cambiar la situación.

«Nos falta confianza”

P.- En el tiempo que lleva como directora de LinkedIn España y Portugal, ¿ha visto algún cambio de mentalidad o de actuación de los reclutadores en lo referente a la igualdad de género?

R.- Creo que está cambiando. No creo que haya un cambio radical. Si miramos la encuesta que estamos acabando ahora mismo, lo que es cierto es que todos tienen acciones pendientes para mejorar la situación de igualdad en sus empresas: flexibilidad de horario, inversión en programas de liderazgo para mujeres, etc.

En LinkedIn hemos puesto en marcha un producto que se llama LinkedIn Talents Insight para ayudar a los reclutadores en términos de igualdad.

Por ejemplo, si queremos contratar ingenieros en Bilbao. Sabemos que en la población hay 15.000 ingenieros y sabemos son un 60% hombres y 40% mujeres. Lo que intentamos es presentar ya al reclutador un ‘pull’ de talento en la página de resultados que iguala a la población de talento de la geografía o el sector.

También podemos usar esas herramientas para ver dónde podemos cazar. Es decir, si queremos más mujeres en nuestras empresas, en determinados sectores o puestos podemos analizar geografías distintas para ver dónde hay más talento femenino en el mercado.

P.- ¿Las mujeres “sabemos” promocionarnos, vendernos bien, profesionalmente?

R.- No quiero decir que no sepamos hacerlo. Yo creo que lo que nos falta es un poco de confianza.

Lanzamos un estudio hace un mes, Jobstacles, que analiza las cosas que nos impiden conseguir nuestros sueños profesionales. Y lo que hemos encontrado es que cuando hablamos de falta de confianza a la hora de hacer un cambio profesional las mujeres la sienten más porque creen que hay candidatos mejores. Hablamos de un 38% frente a un 21% de los hombres.

Esa falta de confianza es lo que nos impide a veces promocionarnos. Por ejemplo, sabemos que un hombre aspira a un puesto si cumple un 50% o un 60% de los requisitos del puesto. En cambio, una mujer solo cuando cumple, como mínimo, el 100% de los requisitos o más, entonces se aplica (postula) para este puesto. Y esto refleja que las mujeres somos más perfeccionistas, ¿no? Y esto es algo que se nos han enseñado durante nuestra infancia.

Si vemos en los perfiles las diferencias entre hombres y mujeres, ellas utilizan menos palabras de acción, menos verbos. Usan menos las palabras «líder», «emprendedora» y la primera persona. Las mujeres cuando hablan de sus logros siempre hablan de «nosotros», en vez de decir “yo he hecho”, «yo he entregado», «yo he liderado».

Lo que tenemos que enseñar a las niñas ahora mismo es a ser menos perfeccionistas. De hecho, creo que criamos a los niños para tomar más riesgos y las niñas para gustar.

Visibilizar el éxito de las mujeres emprendedoras

P.- En los últimos años el perfil de emprendedor como motor de empleo ha crecido mucho en España. ¿Esto incluye a las mujeres? ¿Somos emprendedoras? 

R.- Sí, esta es la noticia buena. Si miramos varios estudios que dicen cuántas empresas se han emprendido en los últimos cinco años, yo diría que hay nueve mujeres por cada diez hombres que han empezado su propio negocio. Esto es muy buena noticia.

Ahora, yo creo que tenemos que ir un paso más allá y promocionarlo. Yo creo que muy poca gente sabe esta noticia. Sería necesario dar más visibilidad a esas mujeres, sobre todo en la economía, por ejemplo, para las personas que están financiando esas empresas.

También podemos hablar de la aún escasa presencia de mujeres en el ‘capital investment’ que también creo que nos puede perjudicar.

Liderazgo femenino

P.- LinkedIn es una empresa tecnológica. Por un lado, hay pocas mujeres en este ámbito. Por otro, gran parte de las ‘techs’ en España tienen a mujeres al frente… 

R.- Mucha gente me hace esta pregunta y llevo cinco años pensando en la respuesta. Honestamente, si no lo puedes ver, no lo puedes ser. Faltaban ejemplos hace cinco, seis, siete años y hay muchos más ahora mismo.

Tengo que dar las gracias a Rosa García y a Amparo Moraleda. Son dos mujeres pioneras en tecnología y tener esos dos ejemplos ha sido crucial para mí en mi carrera. Yo podía aspirar a más porque podía ver a una mujer liderando una gran empresa de tecnología. Cuando veo las mujeres con tantísimo talento que tengo a mi alrededor, me da muchísimo aliento, esperanza y pasión.

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Sarah Harmon, durante un momento de la entrevista. EFE/Eduardo Oyana

P.- Los círculos directivos han sido históricamente masculinos, ¿las mujeres asumen actitudes o comportamientos masculinos para encajar? ¿lo ha hecho usted alguna vez?

R.- Absolutamente. No puedo hablar por todas, pero hablando con mujeres siempre nos hemos puesto de acuerdo en que nuestros grandes fracasos o errores en liderazgo los hemos cometido intentando imitar un ejemplo de liderazgo masculino.

Sinceramente, creo que las mujeres tenemos más éxito siendo mujeres, dando otro ejemplo de liderazgo y siendo más auténticas, que intentando imitar un modelo de un hombre.

Puedo darte un ejemplo. En mi primer puesto de manager, yo intenté imitar a un vicepresidente que yo admiraba y respetaba muchísimo, pero en su propio estilo. E intentar imitarlo no era natural para mí y mi equipo lo notó, porque era bastante falso. Mi primera encuesta de satisfacción de empleados tuvo un resultado negativo. Lo que yo hacía no estaba funcionando y después de hacer un poco de análisis, decidí intentar mi propio modelo.

El acoso hay que reportarlo

P.- ¿Ha vivido malas experiencias o ha sido perjudicada en su carrera por ser mujer?

R.- Sí, y lo he contado varias veces. Yo solo cuento esa historia porque quiero dejar muy claro a las mujeres, especialmente si están empezando ahora mismo, que hay que reportarlo. Si sufres acoso, hay que reportarlo. Nadie, hombre o mujer, merece este tipo de abuso en una empresa. Nadie. Hay que reportarlo, tener la confianza de reportarlo y reconocer que no es tu culpa.

Ahora, estas experiencias me han llevado a cosas mejores. Me han hecho parar, reflexionar, crecer como persona, ser más fuerte. Y esas experiencias no me definen, mis éxitos me definen.

P.- Su despacho en LinkedIn se llama Clara Campoamor y ha dicho, en diversas ocasiones, que admira a las mujeres españolas, ¿por qué?

R.- Porque creo que han tenido que ser muy creativas para tener éxito, muy ingeniosas, muy innovadoras, flexibles y ágiles para encontrar su sitio en el mundo profesional.

También tengo que reconocer que me han dado un regalo en mi vida. Yo era muy exigente conmigo misma y mis amigas y compañeras españolas me han dado un regalo: trabaja para vivir y no al revés. Yo soy americana y tenemos una cultura bastante intensa. Lo que me gusta de las mujeres españolas es que son más resilientes. Son más creativas y admiro la amistad y los consejos que me han dado.