Fotografía del espectáculo de Ricardo Castro, 'Forbidden', cedida por Festival Cultural de Madrid Orgullo- Muestra t.
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Ricardo Castro, el artista que desafía las normas de género y lo ‘Prohibido’ con orgullo
Microteatro Madrid se ha convertido en el escenario de una obra que trasciende lo visual para adentrarse en las profundidades de la identidad, la libertad y la rebeldía, ‘Forbidden’, el espectáculo del fotógrafo y coreógrafo Ricardo Castro -Tesoro Nacional de España en flamenco y ex bailarín del Ballet Nacional de España-, con el que desafía las normas de género y lo ‘Prohibido’ con orgullo.
Una propuesta o manifiesto artístico capaz de desafiar frontalmente la masculinidad hegemónica y los roles binarios impuestos, invitando a repensar qué significa habitar un cuerpo, una identidad y una historia en libertad, especialmente para aquellos que no encajan en los moldes históricamente establecidos.
Según explica a Efeminista el artista, “todos llevamos dentro una mezcla única de feminidad y masculinidad, y expresarlas libremente nos hace seres más completos”.
Y es que 'Forbidden' -que se puede visitar hasta el 27 de julio y que forma parte de la programación de MuestraT, la cultura del Orgullo- fusiona la danza, el teatro y la fotografía para explorar la eterna lucha interna entre lo que la sociedad permite y prohíbe, utilizando el claroscuro, la luz dramática de los maestros barrocos y las técnicas pictóricas del Siglo de Oro.
“Mis sueños eran tenebristas, teatrales, como escenas de un cuadro antiguo (...) seguramente por esa experiencia empecé a sentir una profunda admiración por los grandes maestros de la pintura del Siglo de Oro y el Barroco”, señala Castro en entrevista a Efeminista.
Así, a través de imágenes transgresoras y casi museísticas de hombres vestidos con trajes tradicionales de flamenco, Castro convierte cada fotografía y cada paso en “un campo de batalla visual” donde la masculinidad y la feminidad se enfrentan para reconciliarse al fin, mostrando “lo oculto, que quiere ser revelado, y lo prohibido, que pide ser mostrado”.
“Muchas personas encuentran su identidad en espacios ocultos”
La resiliencia y la autoaceptación resuenan también profundamente en 'Forbidden' recordándonos cómo, a menudo, muchas personas encuentran su verdadera identidad en espacios ocultos y secretos antes de poder expresarse libremente y sin miedo. Algo que Castro vivió en primera persona al crecer inspirado por su madre -una bailaora reconocida- y por el flamenco, en unos tiempos que no permitían ser siempre uno mismo, llegándole incluso a prohibir el baile.
“Paradójicamente, mis padres no querían que yo bailara. Quizá por temor a lo que me pudiera encontrar en un mundo a veces cruel con la diferencia, y porque conocían las dificultades de la danza como profesión. Entiendo que sus motivos venían del amor y la protección, pero para mí, como niño, fue muy duro sentir que no tenía su aprobación en aquello que más amaba y que me llevó a esconderme en ese armario”, explica Castro durante la entrevista.
Por eso el "armario" se convierte en una poderosa metáfora universal de la lucha contra la represión y el camino hacia la liberación personal. Así, y aunque su madre terminó comprendiendo que el baile y el flamenco eran algo genuino en él, considera que una familia "no debe dictar el camino, sino caminar al lado" y brindar amor incondicional. Porque, "cuando existe ese apoyo, la persona crece sabiendo que merece ser quien es, y eso le da una fortaleza enorme para enfrentar el mundo.”
Sobre el papel que padres y familiares deberían desempeñar, Castro cree que “deberían ser ese primer espacio seguro donde uno pueda explorar quién es sin miedo al rechazo. Por eso creo que juegan un papel crucial en el proceso de descubrimiento y autoaceptación de una persona joven. Las prohibiciones basadas en sus propios prejuicios o miedos, aunque crean que 'es por el bien' del hijo, en realidad lo que hacen es sembrar dolor y confusión.”

Fotorgafías del espectáculo de Ricardo Castro, 'Forbidden', cedidas por Festival Cultural de Madrid Orgullo- Muestra t.
“Lo femenino ha sido infravalorado, asociado a la debilidad”
Según el fotógrafo, bailarín y coreógrafo, buscar un significado diferente en las prendas tradicionales femeninas es al mismo tiempo una forma de cuestionar los estereotipos que han pesado sobre las mujeres. "Al poner estos vestidos en cuerpos masculinos, estoy liberando a la prenda de esas definiciones rígidas."
Y añade, “este proyecto es mi forma de decir aquí estamos, orgullosos de lo que somos, luchando por los que sufren ataques de odio y reivindicando a quienes vinieron antes y no pudieron expresarse (...) Yo viví en carne propia el prejuicio de 'los niños no bailan, bailar es cosa de chicas'”, y por ello ofrece a través del arte un lema vital de cara al mundo y al 28 de junio, el Día Internacional del Orgullo LGTBQ+.
Una transgresión que no es solo estética, sino profundamente política y social, porque con su propuesta rompe con las convenciones y expone la arbitrariedad de las normas de género impuestas a través de la indumentaria, desmontando la arraigada e histórica idea de que lo femenino, siempre infravalorado, se encuentra asociado con la debilidad o la inestabilidad emocional.
Una indumentaria flamenca utilizada en la obra -que perteneció a la legendaria bailarina Rosario- que cobra nueva vida, tendiendo un puente de décadas de historia entre la danza española y la expresión contemporánea, y demostrando cómo las tradiciones pueden evolucionar manteniendo su esencia y abriendo espacio a nuevas identidades.
Un acto de resistencia para dar luz a lo siempre invisible
La exposición resalta la visibilidad como un acto de liberación y de derechos, demostrando que el arte puede ser un catalizador imprescindible en este proceso, y por ello Castro apuesta por dar luz a lo históricamente invisibilizado.
“Mi obra tiene una profunda mirada queer que busca convertir la vulnerabilidad en poder, y eso es un acto de resistencia en sí mismo frente a los moldes rígidos que no permiten que la creatividad libre y honesta fluya. 'Forbidden' nació de una experiencia personal de censura y ocultamiento, pero trasciende lo individual para convertirse en un grito universal de libertad”, señala.
Así, 'Forbidden' nos invita a cuestionar nuestros propios sueños y a celebrar el poderoso valor de expresarlos. Y es que, en un mundo que aún lucha por la plena aceptación de todas las identidades, sin duda la obra de Ricardo Castro emerge como un faro de luz, recordando que la autenticidad y la expresión libre son, y siempre serán, actos revolucionarios.
“Pienso en todas esas personas de la comunidad LGBTQIA+ que históricamente fueron silenciadas, borradas de la historia o forzadas a fingir. Hemos avanzado mucho y no vamos a dar un paso atrás (...) En tiempos donde algunos quieren devolvernos a la oscuridad del armario, mi respuesta es iluminar ese armario y mostrar imágenes de la libertad por la que tantos han luchado y seguirán luchando”.