El Gobierno da luz verde al proyecto de ley del solo sí es sí

Violeta Molina y Marta Ostiz | Madrid - 7 julio, 2021

El Gobierno ha aprobado este martes, 6 de junio, el proyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, la ley del solo sí es sí, que modifica el Código Penal para definir el consentimiento expreso y acaba con la distinción entre abuso y violación.

El Consejo de Ministros ha dado luz verde al texto tras 16 meses de vicisitudes, una ley que ampliará en España el concepto de violencia sobre la mujer más allá del ámbito de la pareja o la expareja: toda violencia sexual se considerará violencia machista, como mandata el Convenio de Estambul.

La futura ley de garantía integral de la libertad sexual ofrecerá prevención, atención, sanción, especialización y reparación frente a las violencias sexuales, que reconocerá como víctimas a mujeres y también a niños y niñas, y castigará todo tipo de proxenetismo.

El consentimiento en el centro

Con la nueva legislación, el consentimiento será la pieza clave para juzgar los delitos sexuales y la violación será toda penetración sin consentimiento, sin exigir que concurran violencia o intimidación, como ha demandado el movimiento feminista desde que se produjera la violación grupal de La Manada en 2016.

«Hagamos de nuestro país un lugar más libre y seguro para las mujeres. Con la ley del solo sí es sí protegemos su derecho a la libertad sexual y continuamos trabajando para erradicar la violencia contra ellas. Construyamos una sociedad donde todas/os vivamos sin miedo y en igualdad», ha aseverado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Twitter.

La ley reformará el Código Penal para indicar que «solo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente, mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona».

Fin del abuso sexual

«De esta manera España da cumplimiento al Convenio de Estambul sobre la máxima del «solo sí es sí», dejando claro que el silencio o la pasividad no significa consentimiento y que no mostrar oposición no puede ser excusa para actuar en contra de la voluntad de la víctima», ha destacado la ministra portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros.

«Tenemos que transformar la cultura sexual poniendo el consentimiento de la mujer en el centro de nuestra mirada. La cuestión que queremos transmitir desde el Gobierno es que, si tú no quieres, no tienes que participar en ningún acto sexual«, ha añadido, para presumir de que España volverá a estar en la vanguardia de la protección de los derechos de las mujeres.

La reforma del Código Penal acabará con la figura del abuso sexual, como pedía el feminismo desde la violación grupal de la víctima de La Manada en los Sanfermines de hace cinco años.

Agresiones y violaciones tipificadas

Tras la modificación, todo atentado contra la libertad sexual será una agresión y se considerará violación toda penetración sin consentimiento, sin necesidad de que concurran las circunstancias de violencia o intimidación.

Bajo el mismo delito, el de la agresión sexual, se agrupan varias conductas que se penan desde 1 a 15 años de prisión -en este último caso, violación con varias agravantes-.

La norma establece como agravantes de agresiones y violaciones la comisión de los delitos en grupo, el uso de armas o medios peligrosos, la violencia extrema o el trato degradante, la especial vulnerabilidad de la víctima, que el agresor sea pareja o expareja o tenga relación de parentesco o la utilización de sustancias para anular la voluntad de la víctima.

«Esta nueva configuración no va a suponer, de forma sustancial, una rebaja o incremento de las penas -ahora- previstas para estos delitos, pero sí se puede considerar situación de agravación de delito si, por ejemplo, la violación se está desarrollando en grupo, y por tanto, tendrá penas superiores«, ha sostenido Montero.

Acoso callejero y proxenetismo

Además, con la ley del solo sí es sí el Código Penal incluirá como delito leve el conocido como acoso callejero y perseguirá todo tipo de proxenetismo y la tercería locativa, esto es, el alquiler de locales para la explotación sexual.

Con la ley integral se considerarán violencias machistas la agresión sexual, la violación, la trata con fines de explotación sexual, la corrupción de menores, las violencias sexuales en el ámbito digital, la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado, la pornografía no consentida, el feminicidio sexual, el acecho, el acoso sexual, el exhibicionismo y la explotación sexual.

Laura Luelmo, Nagore Laffage y Nevenka Fernández

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha recordado a Laura Luelmo, Nagore Laffage y Nevenka Fernández y a tantas otras víctimas de la violencia sexual, y ha afirmado que con esta ley se recogen las demandas del movimiento feminista y se ofrece una respuesta integral a todas las víctimas de violencias sexuales, desde la atención a la reparación.

Montero ha destacado que esta legislación garantiza una respuesta integral a todas las víctimas de violencias sexuales y establece el derecho a una reparación, tiene en cuenta el daño físico y psicológico, así como los efectos de la agresión a nivel educativo, laboral o social.

El objetivo es claro -indica la ministra de Igualdad- «que ninguna mujer se sienta sola».

Recuerda que con esta ley se establecen los mecanismos necesarios para el acompañamiento y la reparación. Además, incluye la creación de centros de atención 24 horas para mujeres víctimas de violencia sexual y las Casas de Infancia.

«Hoy avanzamos hacia un país más feminista, hacia una sociedad que, de la mano de las instituciones, protege los derechos de las mujeres, de las niñas y los niños y cumple el firme compromiso de erradicar todas y cada una de las formas de la violencia machista. Sí se puede«. concluye Montero.