Temporeras marroquíes participan en Huelva en las primeras jornadas de formación que desarrolla este 2026 el programa internacional WAFIRA II, impulsado por Cooperativas-agroalimentarias para poder desarrollar negocios emprendedores en su país de origen. EFE/ Laura Ramírez
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Un proyecto internacional empodera a temporeras para emprender negocio propio en Marruecos
El proyecto internacional WAFIRA II, una iniciativa que vincula la migración circular con el desarrollo económico en origen, avanza en la provincia de Huelva con la participación de 225 mujeres temporeras, que han comenzado a transformar sus aspiraciones personales en planes de negocio viables que ejecutarán a su regreso a Marruecos.
Bajo el lema de convertir el trabajo estacional en una oportunidad de futuro, las aulas de formación se han convertido estos días en un hervidero de ideas. "Yo voy a montar una tienda de ropa", afirma a EFE una de las alumnas. "Quiero vender la bisutería que diseño", añade otra.
Desde la cría de ganado para la venta de leche hasta la ampliación de pequeñas panaderías locales, las metas son diversas, pero todas comparten un denominador común: la búsqueda de autonomía financiera en sus comunidades de origen.
Del deseo a la estrategia empresarial
WAFIRA II se desarrolla de forma paralela a la recolección de los frutos rojos en Huelva. El programa no es una acción aislada, sino un itinerario integral que conecta la estancia laboral en España con un proceso de retorno productivo. El objetivo principal es que cada mujer regrese a Marruecos con un plan de negocio definido y sólido, contando posteriormente con apoyo técnico y económico en su país para la puesta en marcha de la actividad.
Sin embargo, el paso de la idea al papel no está exento de retos. "Pensaba que era más fácil", confiesa a EFE Sanae durante una de las dinámicas de grupo; "ahora me doy cuenta de que tengo que analizar cada detalle para que funcione".
Este cambio de perspectiva es, según los formadores, el primer gran éxito del programa: lograr que la idea deje de ser un simple deseo para percibirse como un proceso técnico y estratégico.
Formación en habilidades y enfoque de género
En los espacios cedidos por las cooperativas onubenses, las participantes inician el trabajo con un profundo análisis de autoconocimiento. Se trata de identificar qué saben hacer -cultivar, organizar, gestionar recursos o cuidar animales- y qué competencias técnicas les faltan.
Según explican desde la organización, muchas mujeres poseen habilidades innatas para el comercio o la gestión, pero carecen de las herramientas metodológicas para escalar sus microproyectos.
"Yo puedo hacerlo, pero necesito prepararme, y en WAFIRA encuentro esa ayuda", resume Mina, otra de las temporeras. Este punto de inflexión marca el inicio del refuerzo en competencias transversales como la autoconfianza, la toma de decisiones y la autonomía.
Además, el programa integra un eje de igualdad de género, fundamental para empoderar a estas mujeres en entornos rurales donde el acceso al crédito y a la propiedad suele ser más complejo para ellas.
Una alianza internacional por la migración circular
El modelo de WAFIRA II destaca por combinar la formación práctica con la mediación intercultural y el acompañamiento emocional. Esta metodología permite traducir conceptos económicos complejos -como el cálculo de costes o el estudio de mercado- a experiencias comprensibles y aplicables a la realidad cotidiana de las participantes en Marruecos.
El proyecto está liderado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Gobierno de España y cuenta con la financiación de la Unión Europea a través del Migration Partnership Facility. En su ejecución colaboran organismos de peso global como el Centro Internacional para el Desarrollo de Políticas Migratorias (ICMPD) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Asimismo, el éxito de la acción territorial en Andalucía depende de la estrecha colaboración entre Cooperativas Agro-alimentarias y las autoridades marroquíes, representadas por el Ministerio de Inclusión Económica, Pequeña Empresa, Empleo y Competencias (MIEPEEC) y la agencia ANAPEC.
Con este engranaje, WAFIRA II busca consolidarse como un referente de cómo la migración legal y ordenada puede convertirse en un motor de desarrollo sostenible para ambas orillas del Mediterráneo.