Redes sociales menores

Una chica consulta su teléfono móvil en Madrid. EFE/Pablo R.Seco/jgb

Suscríbete a nuestra newsletter "Sin permiso"

Prohibir las redes sociales a menores de 16 años: "necesario" pero insuficiente sin "alfabetización digital"

Efeminista | Madrid - 5 febrero, 2026

La prohibición del acceso a las redes sociales a menores de 16 años anunciada por el Gobierno, en un contexto de elevada violencia digital contra mujeres jóvenes y adolescentes, ha sido valorada por expertas como "una medida necesaria" para frenar la adicción, la polarización y el acoso en línea, pero insuficiente si no va acompañada de una estrategia integral y de alfabetización mediática.

"No se trata únicamente de sacar a los menores de las redes, sino de limpiar las redes de violencia y de agresores para que sean espacios más seguros para todos", ha explicado la investigadora de la Universidad Carlos III Eva Herrero en una entrevista con Efeminista, en referencia al anuncio del Ejecutivo.

La edad media de las víctimas de abuso sexual en redes sociales en España es de 13 años y las niñas son la mayoría al representar el 61 % de los casos, según el último informe de Save The Children, que advierte de que estos delitos han aumentado un 13 % en dos años.

Según la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer del Ministerio de Igualdad, el acoso digital afecta al 28 % de las mujeres de 16 a 17 años, al 34,5 % de las de 18 a 24 y al 30,6 % de las de 25 a 34, mientras que la prevalencia es residual entre las mujeres de mayor edad.

Alfabetización mediática a menores antes de acceder a las redes sociales

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, hizo este anuncio durante su intervención en la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dubái, en la que participaron una treintena de jefes de Estado y de Gobierno.

Sánchez avanzó que el Ejecutivo aprobará un paquete normativo que obligará a las plataformas a implantar barreras "reales y efectivas" para impedir el acceso de menores, les hará legalmente responsables de las infracciones cometidas en sus servicios y tipificará como delito la manipulación de algoritmos y la amplificación de contenido ilegal.

También anunció la creación de un sistema de rastreo para medir la denominada "huella de odio y polarización" y el estudio, junto a la Fiscalía, de posibles infracciones legales en plataformas como TikTok, Instagram o Grok.

La iniciativa, que ha generado una amplia reacción en el ámbito político, académico y social, ha sido valorada como "una medida necesaria" por las expertas consultadas por Efeminista, la investigadora Eva Herrero y la divulgadora Mara Mariño, quienes han coincidido en que la limitación de edad resulta insuficiente sin una estrategia integral, alfabetización mediática y una regulación efectiva de las plataformas digitales.

"Exponer a un menor de 9 años a una red social es una bomba"

La doctora Eva Herrero, investigadora en comunicación y alfabetización mediática de la Universidad Carlos III de Madrid, considera que regular la edad es coherente con el desarrollo evolutivo de la infancia y con "el interés superior del menor".

"Hay evidencias de que el desarrollo madurativo de un niño de 11 años no es el mismo que el de uno de 16. Exponer a un menor de 9 años a una red social es una bomba", señala Herrero, integrante del comité de expertas que elaboró el informe del Ministerio de Juventud e Infancia sobre entornos digitales seguros para la juventud y la infancia.

A su juicio, el trabajo debe comenzar antes del acceso a las plataformas, con una formación sostenida en el tiempo.

"Es imprescindible desarrollar competencias de alfabetización mediática para que los menores adquieran una actitud crítica ante los contenidos, comprendan qué es la huella digital, qué supone ceder datos personales y cómo distinguir la desinformación de una noticia veraz", explica.

Herrero considera que el debate público se ha centrado en exceso en el titular de la prohibición y ha dejado en segundo plano la necesidad de una respuesta coordinada, ya que "es una cuestión que apela a las familias, a las escuelas, a las instituciones y, por supuesto, a las plataformas, que deben ser reguladas y legisladas".

Limpiar las redes sociales "de violencia y de agresores"

Y recuerda que los intereses económicos de estas compañías "no son la protección del menor ni la de las mujeres".

"No se trata únicamente de sacar a los menores de las redes, sino de limpiar las redes de violencia y de agresores para que sean espacios más seguros para todos", añade Herrero, en referencia a una cita del periodista Manuel Jabois.

Las redes sociales se han transformado en escenarios donde conviven la desinformación, los discursos de odio y la normalización de prácticas que exponen a las chicas y chicos jóvenes a distintos tipos de violencia y explotación.

Cuatro de cada diez jóvenes ha reconocido que, antes de los 18 años, ha visto vídeos sobre cómo ganar dinero en plataformas digitales vendiendo contenido sexual y un 2,5 % ha afirmado haberlo hecho a cambio de algún tipo de compensación económica o regalo, según Save the Children. Además, el 49 % de las chicas encuestadas se encontraron, siendo menores de edad, publicidad en redes sociales que hablaba del 'sugar dating' como algo positivo.

Las lagunas técnicas de la medida

En una línea similar se ha pronunciado la divulgadora, escritora y periodista Mara Mariño, Premio Menina 2025, que se muestra favorable a la prohibición al considerar que existen "evidencias de adicción, de polarización y de vulneración de derechos", afirma.

En su opinión, cuando las plataformas "no son garantes de códigos éticos ni protegen los derechos de las personas usuarias", es legítimo que los gobiernos intervengan y pongan medidas al respecto.

Mariño, autora de Todo lo que mi novio debe saber sobre feminismo y #S3xpidemIA, compara la medida con otras restricciones de consumo aplicadas por motivos de salud pública, como el tabaco o el alcohol, pero subraya que el reto no es solo normativo, sino técnico.

"Veo lagunas en cómo se va a hacer", advierte, y recuerda el precedente de los sistemas de verificación de edad en el acceso a la pornografía, que tuvieron "un impacto limitado" debido a la falta de homogeneidad y a que muchas de las páginas más visitadas no operan desde España.

La divulgadora alerta además de que la protección de los menores no puede ocultar una realidad más amplia: la violencia digital no desaparece al cumplir los 16 años.

"Seguimos necesitando protección quienes no somos menores y estamos recibiendo violencia en estas plataformas", concluye.