Fotografía de la primera piloto paraguaya de un avión de combate Súper Tucano A-29, Cynthia Orué. Luque, Paraguay, 10 de julio de 2025. EFE/Juan Pablo Pino
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Primera paraguaya en volar un Súper Tucano A-29 confía que haya más pilotas en su país
Cynthia Orué, la primera paraguaya en operar un avión de combate Súper Tucano A-29 de la flota de seis que su país adquirió a Brasil, dijo tener "certeza absoluta" de que en el futuro habrá más pilotas en su país, donde se han formado dieciséis aviadoras en la historia de la Fuerza Aérea.
"Veo un futuro bastante prometedor para ellas", declaró esta teniente primero a EFE. Orué, de 32 años, y otros tres pilotos de caza de la Fuerza Aérea Paraguaya (FAP), fueron seleccionados para traer el 30 de junio pasado, desde Brasil, cuatro de las seis aeronaves de combate ligero que el Gobierno de Paraguay compró por 105 millones de dólares a la empresa brasileña Embraer.
Para esta mujer, dicha misión representó "un avance tecnológico" y "algo histórico" para las fuerzas paraguayas, y, en lo personal, supuso un "compromiso muy grande", ya que asumió "la misión" de defender al país.
El número de pilotas sigue siendo demasiado bajo
Esta joven es la única paraguaya formada durante 2023 en el Curso de Especialización de la Aviación de Caza en la Base Aérea de Natal (este), en Brasil, lo que la habilitó para pilotar un Súper Tucano A-29, una aeronave que cuenta, según dijo, con plataforma de armas para lanzamiento de bombas, entre otras herramientas.
"Fue una preparación, diría, compleja", señaló la aviadora, que confesó que el día del recorrido con el A-29 desde Brasil hasta Paraguay su "corazón latía diferente".
Con 700 horas de vuelo, 450 en aeronaves de instrucción y 250 en aviones de combate, Orué afirmó que convertirse en piloto militar "fue algo muy desafiante".
"Tenemos pocas pilotos hasta hoy en día", expresó esta joven, quien relató entonces que su país ha tenido dieciséis pilotas, entre instructoras, conductoras de helicópteros y aviones de transporte y combate desde 2006, cuando se graduó la primera promoción de la Academia Militar.
Un compromiso muy grande con las demás mujeres
Ella, por ejemplo, se graduó en 2023 como la segunda piloto de combate de Paraguay, once años después de que la mayor, Yennifer Pedrozo, se convirtiera en 2012 en la pionera en operar un avión AT-27 Tucano.
Es por eso por lo que, para Orué, "el compromiso con las demás mujeres es algo bastante grande", en especial con las pilotas del futuro, al asegurar que en la FAP tendrán "un terreno ya preparado" donde ellas se sentirán como "un profesional más".
"Es un desafío día a día, es una responsabilidad tanto para mí, como para las mujeres que vendrán en el futuro, porque estamos conquistando espacios, de a poco estamos creciendo", indicó.
"Históricamente las mujeres eran dejadas de lado"
Cuando Orué entró en 2011 a la Academia Militar, fue una de las doce mujeres de un grupo de ciento diez personas, y de ahí pasó a la FAP -entre 2015 y 2020- para formarse en el Grupo Aéreo de Instrucción en el departamento de Concepción (norte). Allí se graduó junto a otra mujer y ocho hombres y ejerció como instructora de la Escuela de Pilotaje.
Ahora es la única piloto en el Grupo Aerotáctico de la Primera Brigada Aérea, ubicado en la ciudad de Luque (centro), donde se forma para convertirse en 'líder de caza' o piloto militar, cuya tarea es liderar en el aire la formación de aviones de combate.
Tras el camino recorrido, Orué reconoce que "históricamente las mujeres eran dejadas de lado", pero vislumbra un futuro prometedor. "Soñar pequeño y soñar en grande es gratis, entonces, mejor soñar en grande", aconsejó a quienes quieran seguir su camino.