Pelota femenina

GRAF3690. PAMPLONA, 13/07/2019.- La pelotari Maite Ruiz durante la final femenina del Torneo San fermín de Pelota a Mano Femenina, en el Frontón Labrit de la capital Navarra. EFE/JAVIER LIZÓN/Archivo

Nace el primer equipo profesional de pelota femenina

Ana Isabel Cordobés | EFE Pamplona - 10 junio, 2021

‘Ados’ Pilota, el primer club profesional de pelota femenina, nace de la dilatada experiencia de pelotaris como Maite Ruiz de Larramendi e Iera Aguirre, quienes han sufrido la falta de profesionalización en un deporte masculinizado.

Ruiz de Larramendi, nacida en Beasain (Gipuzkoa), asegura a EFE que, a pesar de haber jugado en siete Mundiales, «que se dice pronto, porque se disputan cada cuatro años», la falta de profesionalización le ha afectado, por lo que «ya era hora» de que una iniciativa como esta saliera a la luz.

Junto a Iera Aguirre y otras trece pelotaris de Navarra y País Vasco, han lanzado ‘Ados’, el primer club profesional de pelota mano para mujeres, en el que, entre otras cuestiones, «las jugadoras tendrán contrato y seguro», algo poco común en el entorno femenino en este deporte.

Las necesidades de la pelota femenina

Los cuarenta años de profesión de Ruiz de Larramendi le han enseñado qué necesidades había en la pelota mano femenina. En primer lugar, la profesionalización. «Las chavalas que ahora entran, que tienen 18 años, van a tener oportunidad de disfrutar de condiciones«, algo que las más veteranas no pueden decir.

La experiencia de la pelotari ha transcurrido entre los frontones, «donde entré muy pequeña» y compaginándolo con su profesión como radióloga en un hospital. A pesar de que reconoce que, de momento, las pelotaris del club «no podrán vivir 100% de la pelota», sí que hay avances importantes, también en materia de seguros, ya que hasta ahora solamente estaban cubiertas por un seguro básico dependiente de las federaciones.

Ruiz de Larramendi va a compartir cancha con su sobrina, Olatz, quien ya ha podido entrenar y competir en la modalidad de mano, vetada para las mujeres en los años en que Maite se dedicaba a la competición. Ella despuntó en herramienta, en la modalidad de pala.

«Le decían a mis padres que se me quedarían las manos rotas, pero jamás se lo dijeron a un chico«, recuerda la pelotari.

Devolver a la pelota femenina la dignidad

Por su parte, Iera Aguirre, «quería ser desde pequeña como Titín». Ahora, con la presentación de este club profesional, creen que «las cosas cambian y se devuelve la dignidad a la pelota femenina para que pueda disputarse en condiciones».

«El paso está dado», apunta Ruiz de Larramendi, aunque no sabe cómo será la experiencia de aquí a un tiempo. Lo que sí asegura es que «no se quiere tener nada nuevo, sino los mismos recursos que nos permitan dar el mejor autonivel» y que comienza, por ejemplo, con que las pelotaris cuenten con un contrato legal y su cotización en la Seguridad Social como deportistas.

Para la preparación de las pelotaris cuentan con la mano de los expelotaris Martínez de Irujo, Goñi III, Eugi y Martínez de Eulate y la asistencia técnica de Aritz Altadill, expalista profesional, con quien podrán «ver reforzada su técnica».

Impulso a la afición

También cambiará la afición, en la que la cultura más tradicional «lo enmarca como un deporte más de hombres, y con tiempos en que solo podían acudir los hombres». Ahora las realidades han cambiado y «los frontones se llenan de mujeres» como en los campeonatos de San Fermín femenino, o el Emakume Master Cup.

También reivindica la figura de las primeras deportistas profesionales, que no fueron hombres, sino que fueron las raquetistas. «Esto pasó en 1920 y ahora hemos tenido que recuperar información, porque quisieron borrarlas».

Ahora, ambas abren la pista para que otras trece pelotaris puedan profesionalizar su futuro en los frontones.