Feminicidios Bolivia

Imagen de archivo del 29 de abril del 2019 de la directora ejecutiva de la Coordinadora de la Mujer, la boliviana Mónica Novillo, conversa en una entrevista con Efe en La Paz (Bolivia). EFE/Martin Alipaz/Archivo

El preocupante aumento de los feminicidios en Bolivia

Laura Núñez Marín | La Paz - 10 agosto, 2021

Los casos de feminicidios en Bolivia van en aumento y ya suman 70 en lo que va de este año, una problemática que para organizaciones como la Coordinadora de la Mujer es por la «debilidad» en las acciones de prevención y por la normalización de elementos como el alcohol y los celos para justificar la violencia machista.

El promedio de víctimas de violencia, casi 10 por cada mes desde el 1 enero al 31 de julio, es preocupante para las organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres, en un país con una población de 11,2 millones de personas.

En una entrevista con Efe, la directora de la Coordinadora de la Mujer, Mónica Novillo, ha dicho que uno de los aspectos que se «han identificado como débil en la política pública tiene que ver con las acciones de prevención» para contener la violencia machista.

Los feminicidios en Bolivia

La Fiscalía Especializada en Delitos Contra la Vida y la Integridad Personal ha dado a conocer que en Bolivia se han registrado este año 70 feminicidios y ha señalado que entre las «causas o motivos» está «el consumo de alcohol» y «los celos» por parte de los agresores.

Para Novillo, «la violencia contra las mujeres responde a una estructura machista, la raíz de fondo tiene que ver con una serie de actitudes que son asumidas por los hombres en un sociedad machista».

Parte de eso «tiene que ver con un sentimiento de adueñidad, del que hablan algunas feministas, y que «tiene que ver con que los hombres creen que son dueños de las vidas de las mujeres», ha explicado.

En ese sentido, «hay una relación desigual de poder que tiene que analizarse desde esa perspectiva y no desde una explicación un poco simplona en sentido de que es producto del alcohol» o por celos.

«Hay que hacer énfasis en las raíces de la violencia»

El consumo de alcohol o los celos son elementos que se utilizan «como justificativos de la violencia y más bien hay que hacer énfasis en las raíces estructurales de la violencia más que en estos elementos que son los justificativos que nuestra sociedad ha creado para tolerar los hechos de violencia», ha aclarado Novillo.

Novillo ha señalado que se ha planteado la «inclusión de temáticas en el currículo educativo en todos los niveles de cuestiones vinculadas a la igualdad de género» y a la defensa de los derechos, «con miras a que las personas puedan identificar una situación de violencia» y sepan cómo enfrentarla y denunciarla.

Por departamentos, La Paz reporta las cifras más altas con 26 muertes, seguido de Santa Cruz con 12, Cochabamba con 10, Oruro con 6, Potosí con 6, Chuquisaca con 4, Beni con 3, Tarija con 2 y Pando con 1, ha informado la Fiscalía Especializada en Delitos Contra la Vida y la Integridad Personal en un comunicado.

De los 70 feminicidios se ha identificado a 63 autores o partícipes del crimen y 18 agresores ya han recibido sentencia, la mayoría a 30 años de prisión sin derecho a indulto.

El Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) ha informado que el grupo etario con «mayor prevalencia» a ser víctima de feminicidio o sufrir violencia machista está entre las mujeres de «21 a 30 años seguido de 41 a 50 años» y ha indicado que la «primera causa de muerte es por arma blanca seguido de asfixias».

Los menores también son víctimas

La Fiscalía Especializada en Delitos Contra la Vida y la Integridad Personal ha reportado que en lo corrido de este año se han registrado 22 casos de infanticidios.

Pese a que en comparación de 2020 los casos han sido menos, a las autoridades les preocupa la crueldad de estos crímenes contra los menores que en su mayoría están relacionados con violencia doméstica y violencia machista.

La Directora del IDIF ha señalado que en «los casos de infanticidio el grupo etario de mayor prevalencia es de 1 a 5 años, seguido de menores de un año».

El departamento donde más predominan estos casos es La Paz y la mayoría de las víctimas muere a manos de su madre, padre o padrastros.

Bolivia, uno de los países más violentos para las mujeres, tiene desde 2013 una ley que castiga el feminicidio con 30 años de prisión sin derecho a indulto.

Organizaciones y activistas han denunciado en varias ocasiones que la ley 348 no se cumple plenamente por falta de presupuesto y personal adecuado y también señalan que la justicia revictimiza a las mujeres que denuncian hechos de violencia contra ellas.

Desde hace unos meses el Gobierno, a través del Servicio Plurinacional de la Mujer y de la Despatriarcalización (Sepmud), realiza varias actividades con diferentes organizaciones nacionales y extranjeras para identificar las falencias en la lucha contra los feminicidios y mejorar algunos aspectos de la ley 348.