Perú condena a 10 exmilitares por violación sexual a mujeres campesinas hace 40 años

Mujeres se manifiestan contra la violencia sexual en la ciudad de Chiclayo en Perú. EFE/Aldair Mejía

Suscríbete a nuestra newsletter "Sin permiso"

Sentencia histórica en Perú: 10 exmilitares condenados por violación en Manta y Vilca

Efeminista | Madrid - 20 junio, 2024

Después de 40 años, la Justicia de Perú ha condenado, con una sentencia histórica, a diez exmilitares por violencia sexual contra mujeres que entonces eran adolescentes en las localidades de Manta y Vilca, en la región andina de Huancavelica. El tribunal además ha declarado estos delitos como crímenes de lesa humanidad.

Los hechos ocurrieron entre 1984 y 1995, periodo en el Gobierno tuvo una base militar en esa zona para, en teoría, proteger a la población de las acciones del grupo maoísta Sendero Luminoso, que había sembrado de terror el país. Sin embargo, los entonces militares violaron a docenas de mujeres campesinas y muchas de ellas resultaron embarazadas. En aquellos años se libraba en Perú una guerra interna que se prolongó durante 20 años, hasta el año 2000.

La Primera Sala Penal Superior Nacional Liquidadora Transitoria ha emitido la sentencia contra diez de los acusados por el delito de violaciones sexuales en el denominado caso Manta y Vilca, en tanto que reserva la sentencia para otros tres implicados por haber abandonado el proceso.

Entre doce y seis años de prisión para diez exmilitares

Siete de los acusados han sido condenados a diez años de cárcel y otros tres exmilitares a doce, ocho y seis años de prisión, respectivamente.

Sin embargo, las penas se computarán una vez que los condenados sean puestos a disposición de la autoridad judicial, dado que ninguno se ha presentado a la lectura de la sentencia, según ha comunicado la sala.

La corte, además, ha impuesto a los sentenciados el pago de una reparación civil de 100.000 soles (26.200 dólares) para cada una de las víctimas.

Solo denunciaron nueve mujeres

Aunque fueron decenas de víctimas, este proceso se ha llevado a cabo por las denuncias de solo nueve mujeres. Además, esta sentencia se da después de que el proceso haya tenido infinidad de retrasos e incluso se cerrara un proceso anterior, el primer intento de juzgar los crímenes.

La abogada de las víctimas y directora de Demus, Cynthia Silva, explicó a Efeminista, en vísperas de conocerse la sentencia, que este proceso  ha demorado muchísimo, por eso es importante mencionar que las agraviadas que denunciaron han sido expuestas a revictimización".

"Solo nueve mujeres denunciaron pero quedaron ocho, pues una de ellas ya ha fallecido, pero fueron centenares porque los abusos fueron masivos. Hubo una proliferación de nacimientos en esas fechas, los nombres con los que registraba a los nacidos eran apelativos de los militares, como se les conocía o se llamaban entre ellos”, agregó Silva.

Un sentencia histórica

A través de la red social X, Demus, la organización que ha liderado la defensa de las víctimas, celebra que el tribunal haya reconocido que "las violaciones en Manta fueron sistemáticas y generalizadas, son delitos de lesa humanidad y no deben quedar impunes".

Las denuncias de abusos sexuales en Manta y Vilca, que surgieron tiempo después de ser perpetrados, fueron incluidas en el informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), hecho público en 2003, lo cual permitió que la fiscalía provincial iniciara las investigaciones preliminares. En 2009 se abrió el proceso penal, pero en 2018 el caso se cierra por irregularidades cometidas por el tribunal.

El segundo juicio por este caso se abrió en 2019 y ha concluido ahora con la sentencia recién emitida, que representa una condena histórica en la lucha contra los crímenes de lesa humanidad, según ha destacado la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) en su cuenta de la red social X.