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Imagen de archivo. Mujeres activistas de Médicos del Mundo realizan un acto para desmontar los mitos y falsas creencias que contribuyen a perpetuar la mutilación genital femenina. EFE/ Mariscal

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Pautas periodísticas para escribir sobre mutilación genital femenina

Macarena Baena | Madrid - 4 febrero, 2024

El 6 de febrero se conmemora el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF) y diversas organizaciones comprometidas con la erradicación de esta práctica como Save a Girl Save a Generation, Médicos del Mundo, UNAF o la Fundación Wassu UAB han elaborado algunas pautas periodísticas esenciales para abordar adecuadamente las informaciones sobre esta práctica.

Son directrices cuyo objetivo es que desde los medios de comunicación se informe de manera correcta, precisa y empática a través de un periodismo comprometido y feminista que contribuya a la concientización sobre la MGF y promueva la erradicación de esta forma de violencia machista.

  • La MGF es una violación de los derechos humanos y una forma de violencia machista. Es una de muchas prácticas que se realizan para controlar el cuerpo y el rol de las mujeres.
  • No la describas a partir de un concepto de alteridad cultural para evitar estereotipos y malentendidos.
  • La MGF es una práctica cultural que se realiza en el contexto de una comunidad y de un grupo que la justifica por creencias desde distintos ámbitos: costumbre y tradición, control de la sexualidad, funciones reproductivas, de higiene, estéticas, religiosas...
  • Ten siempre presente que cuando una familia mutila a su hija lo hace porque desea protegerla contra el estigma y la exclusión. Una mujer que ha sido sometida a MGF es aceptada socialmente en su comunidad y la sociedad, y está lista para casarse.
  • No juzgues ni estigmatices.
  • Para referirnos a esta práctica la denominación correcta, acordada internacionalmente, es “mutilación genital femenina”(MGF).
  • No uses términos como “circuncisión” o “infibulación”.
  • Utiliza un lenguaje integral, respetuoso y no estigmatizador.
  • No promuevas el discurso de odio con términos como “desagradable o “salvaje”. Son ofensivos para las comunidades afectadas.
  • No utilices titulares o términos sensacionalistas.
  • En lugar de “comunidades que llevan a cabo la práctica” utiliza la frase “comunidades afectadas” porque así incluyes a las personas que desean abandonar dicha práctica.
  • No supongas que todas las personas de una comunidad afectada tienen la misma opinión sobre la MGF.
  • Utiliza las mismas palabras que las supervivientes eligen al hablar del tema, sin reformular lo que ellas dicen.
  • Utiliza argumentos basados en hechos.
  • No reescribas su historia ni ofrezcas una visión romántica de los sucesos.
  • Explica que todos los tipos de MGF son perjudiciales tanto a nivel físico como psicológico. No debemos establecer una jerarquía en relación con la experiencia del dolor y el trauma provocados por la MGF.
  • No te centres solo en el procedimiento físico.
  • La eliminación de la MGF es una cuestión relacionada con el feminismo ya que el objetivo de la MGF es controlar el cuerpo y la sexualidad de las mujeres. Tanto las mujeres como los hombres tienen responsabilidad en la erradicación de la práctica.
  • Las mujeres y las niñas que han sido sometidas a mutilación genital femenina son supervivientes, no víctimas. Haz mención a su fuerza y resiliencia.
  • No las retrates como víctimas.
  • Narra historias positivas para promover la eliminación de la MGF. Muestra que el cambio es posible y puede inspirar a otras personas.
  • Muchas personas y comunidades han abandonado la MGF. Las normas culturales cambian con el paso del tiempo. El cambio es posible.
  • Más de 200 millones de mujeres en todo el mundo han sido sometidas a MGF. Ocurre en todos los continentes, excepto en la Antártida. Asimismo, en varios países africanos no se practica la mutilación genital femenina.
  • La MGF no es solo una problemática africana.
  • La MGF no está prescrita por el Islam ni por ninguna otra religión. Se practicaba antes de la existencia de las religiones monoteístas y, hasta el día de hoy, también se practica, por ejemplo, en las comunidades cristianas.
  • La MGF no es una práctica musulmana o una práctica religiosa.
  • La MGF ocurre en todos los grupos culturales y socioeconómicos.
  • No es cierto que la MGF solo se practique por personas que han recibido poca educación, socialmente desfavorecidas o que viven en contextos rurales.
  • La MGF medicalizada (cuando se practica en un centro de salud) puede ser tan perjudicial como cuando se hace de manera tradicional, y no necesariamente conduce a una práctica “más segura”. Los efectos psicológicos y físicos de la MGF siguen siendo graves y preocupantes.
  • Utiliza imágenes positivas.
  • No uses imágenes impactantes que supongan un riesgo de retraumatizar a las supervivientes de MGF y a las comunidades afectadas.
  • No uses imágenes gráficas o en detalle que muestren, por ejemplo, cuchillas o sangre.