Honorine Dilyo, madre de diez hijos en República Centroafricana, nunca ha parido en un hospital por barreras lingüísticas y falta de dinero. Foto: Médicos sin Fronteras.

Suscríbete a nuestra newsletter "Sin permiso"

Parir sin morir, una deuda pendiente con millones de mujeres en el mundo

Cristina Bazán | Redacción Efeminista - 25 febrero, 2026

Unas 712 mujeres murieron cada día en el mundo en 2023 por complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto, de acuerdo a cifras de la Organización Mundial de la Salud; vidas que se pudieron haber salvado con una atención obstétrica oportuna y de calidad, que en muchos países aún es una deuda pendiente para mujeres de escasos recursos, y que se enfrentan a guerras, desastres naturales y machismo.

"Si de repente necesitamos ir al hospital por una emergencia, a veces tenemos que vender objetos del hogar o pedir dinero prestado para pagar el transporte. Algunos maridos permiten que las mujeres vayan al hospital, otros no", relata Sabera, una mujer de Bangladesh que recibe atención de Médicos Sin Fronteras (MSF), organización que alerta también de que los recortes actuales en la financiación humanitaria agravarán aún más esta crisis.

Si las mujeres logran pasar la barrera económica y del machismo y salen de sus casas, tienen que afrontar largas distancias para llegar a un centro médico que, en algunas ocasiones, solo funcionan unas pocas horas al día o carecen de personal cualificado para atender emergencias obstétricas.

"Caminé desde las cinco hasta las nueve de la mañana. Tuve que venir sola", recuerda Hermina, quien tuvo a su hija en un hospital de Batangafo, en el norte de la República Centroafricana, una región donde algunas mujeres recorren hasta 100 kilómetros para recibir atención durante el embarazo o el parto.

Parir sin atención médica

Médicos Sin Fronteras explica que el estigma, las desigualdades de género y la falta de autonomía limitan aún más la capacidad de las mujeres para decidir sobre su propia salud, lo que agrava la situación cuando están embarazadas.

"En muchas partes del mundo, estar embarazada sigue significando arriesgar la vida porque no está garantizado que se puede llegar a tiempo un centro de salud. El momento más crítico es el parto, es cuando se producen la mayoría de las muertes maternas y neonatales en las horas previas, durante o justo después del parto", señala Raquel Vives, matrona y experta en salud sexual y reproductiva de MSF.

La especialista añade que el aborto inseguro sigue siendo una de las causas más ignoradas y estigmatizadas de mortalidad materna en muchos de los contextos donde trabaja MSF, ya que, ante los limitados servicios de salud, ellas se ven empujadas a recurrir a estos métodos que ponen en riesgo su vida.

"Tratamos regularmente a mujeres con complicaciones graves y potencialmente mortales tras abortos practicados en condiciones insalubres", afirma Vives, que agrega que las leyes restrictivas y la falta de acceso a anticonceptivos también empujan a las mujeres "a asumir riesgos extremos".

"A menudo están completamente solas o depende alguien sin formación y lo realizan en condiciones peligrosas. En nuestros proyectos vemos las consecuencias todos los días: mujeres que llegan con hemorragias graves, infecciones severas, incluso lesiones en otros órganos", menciona.

Vives señala que este escenario podría empeorar frente a los recortes mundiales a la ayuda humanitaria. "Ya hay informes que predicen cómo estos recortes aumentarán la mortalidad materna. Hoy en día, cada dos minutos muere una mujer por causas relacionadas con el embarazo y el parto. La mayoría de estas muertes, alrededor del 95 %, se producen en un pequeño número de países con recursos bajos o medios, lo que refleja profundas desigualdades globales".

Cuando se reduce la financiación, agrega la integrante de MSF, "los servicios esenciales suelen ser los primeros en desaparecer, como la atención prenatal, el personal cualificado durante el parto, la atención obstétrica de urgencia y el acceso a métodos anticonceptivos".

"Recortar las ayudas para la anticoncepción, por ejemplo, es algo que sabemos que está ocurriendo y conduce a más embarazos no deseados, más abortos inseguros y, en última instancia, más muertes maternas", concluye.