Reina Sofía Grada Kilomba "Opera to a Black Venus"

Un espectador visiona la obra 'World of Illusions' de Grada Kilomba. EFE.

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"Opera to a Black Venus": las vergüenzas de la humanidad, en el Reina Sofía

EFE | Madrid - 10 diciembre, 2024

La artista portuguesa Grada Kilomba expone en el Museo Reina Sofía su muestra "Opera to a Black Venus", donde viaja a las profundidades del mar para descubrir las vergüenzas de la humanidad, escritas sobre el fondo marino.

“¿Qué nos diría mañana el fondo del océano si hoy se vaciara de agua?” es el subtítulo de la exposición más grande en España de esta artista multidisciplinar conocida, según el director del Reina Sofía, Manuel Segade, “por su compromiso social y postcolonial”.

El mar como cementerio

Para Kilomba (Lisboa, 1968) el fondo del mar es el cementerio de millones de vidas perdidas a lo largo de los siglos, ya sea por la trata de esclavos, el colonialismo, la guerra, el cambio climático o las migraciones forzosas.

Pero para todos esos miles de hombres y mujeres que cayeron por la borda, el mar no significa la muerte, gracias al abrazo de la Venus Negra que les permite respirar bajo el agua y mantenerse vivos.

“Lo que creíamos perdido, no lo está en nuestra mente y nuestra imaginación”, explica Kilomba, cuyo objetivo es llevar la luz y la belleza a los puntos más oscuros del alma humana ya que, como artista, tiene la misión de abordar los temas que la sociedad no es capaz de abordar.

Las instalaciones

Buceando bajo las olas, Kilomba guía al público a través de instalaciones de gran tamaño con poesía, tela, madera quemada, piedra, arena y vidrio como escenarios de esta ópera contemporánea compuesta por sus propios textos, performances, lecturas escenificadas, vídeos, esculturas, instalaciones y paisajes sonoros.

Así, destacan ‘18 Verses’, la cartografía de un naufragio arropada por potentes voces y sonidos instrumentales; ‘Labyrinth’, una monumental instalación textil que alude a los caminos y rutas imposibles de la liberación, o ‘Compressed Time’, un contraste entre piedras macizas y cubos negros pulidos que invita a contemplar la intersección de las injusticias del pasado y las posibilidades del futuro.

La exposición, comisariada por el exdirector del museo Manuel Borja-Villel, se podrá visitar hasta el próximo 31 de marzo.