Octavio Salazar: Es necesario desmantelar ese mandato de masculinidad

Carmen Sigüenza | Madrid - 24 noviembre, 2020

Octavio Salazar jurista y escritor especializado en trabajos sobre igualdad de género y nuevas masculinidades, autor de títulos como «El hombre que no deberíamos ser» o #wetoo, Tu lucha, mi lucha», cree que revertir esa situación de violencia contra la mujer vendría de la mano de «políticas públicas».

Unas políticas que, en opinión de Salazar (Cabra, Córdoba, 1969) tendrían que pasar «por una acción específica dirigida a los hombres, muy específicamente al hombre más joven desde el punto de vista educativo, desde el punto de vista sociabilizador, de forma que esas políticas contribuyan a desmantelar ese mandato de masculinidad que está tan directamente relacionado con las múltiples violencias que sufre la mujer», ha explicado con motivo del Día Internacional contra la Violencia hacia la Mujer este 25 de noviembre.

Patriarcado y machismo

P.-  ¿Cuál es o donde está el origen de la violencia contra la mujer?      

R.- Las raíces últimas de la violencia de género se encuentran en esa forma de organización política, del poder que identificamos como patriarcado. Una forma de organización que concede una suerte de omnipotencia a los hombres y que se apoya y se prorroga gracias al machismo y con ella un modelo de masculinidad hegemónica que ha arrasado buena parte de su dominio a lo largo de los siglos con esa capacidad de adueñarse de los cuerpos, de las capacidades, de la sexualidad de la mujer.

Desmantelar ese mandato de masculinidad

P.- ¿Qué cree que se debería hacer para revertir esta situación?

R.- La manera de revertir esa situación estructural que deriva a su vez de la discriminación sistémica de la mujer y por lo tanto de una situación de desigualdad, que es donde radica el origen último de la violencia machista, pues vendrá de la mano de políticas públicas que traten de dirigirse justamente a la raíz del problema, unas políticas públicas que tendrían que pasar por la acción específica dirigida a los hombres, muy específicamente al hombre más joven desde el punto de vista educativo, desde el punto de vista sociabilizador, de forma que esas políticas contribuyan a desmantelar ese mandato de masculinidad que está tan directamente relacionado con las múltiples violencias que sufre la mujer.

Confinamiento, mayor vulnerabilidad para las mujeres

P.- Cree o considera que esta situación de crisis creada por la pandemia puede recrudecer la violencia contra la mujer o incluso hacer perder lo ya conquistado?   

R.– Evidentemente, una situación como la que estamos viviendo en la sociedad, la pandemia, la crisis sanitaria y las consecuencias sociales y económicas que a nivel global va a tener esta situación de crisis, va a tener unas consecuencias directas e indirectas en la multiplicación de la violencia, de una parte porque en situaciones de confinamiento es mucho más complicado que las mujeres puedan defenderse o puedan salir de ese contexto privado donde sufre maltrato y violencia, y por otra parte porque la situación de crisis social y económica va a generar una pobreza y mayor vulnerabilidad de las mujeres, y por lo tanto ese es un escenario muy favorable para que crezcan la explotación, la violencia y la discriminación de género.