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Ninari Chimba, docente: "La educación ambiental en Ecuador no puede desligarse de lo indígena"

Lucía Rubio Marcos | Quito - 26 enero, 2026

Ninari Chimba, docente ecofeminista, indígena de los pueblos Panzaleo y Otavalo y directora del Centro Educativo Comunitario Intercultural y Bilingüe Yachay Wasi, ubicado en Quito, sostiene que la educación ambiental en Ecuador "no puede existir si está desligada de una conciencia antirracista, de lo indígena, de lo negro, de lo campesino y de los territorios".

En el marco del Día Mundial de la Educación Ambiental, que se celebra cada 26 de enero, Chimba reflexiona sobre la educación intercultural como un proceso político que vincula el cuidado de la naturaleza con la justicia social y la identidad.

Yachay Wasi, que en kichwa significa "Casa de la Sabiduría", es una escuela que integra los saberes ancestrales andinos con los conocimientos científicos, orientada por el calendario agrofestivo y comprometida con la justicia ecológica y espiritual

La escuela fue constituida legalmente hace veintiséis años por María Laura Santillán y Fernando Chimba y forma parte del sistema de educación intercultural bilingüe regulado por el Ministerio de Educación de Ecuador.

"Lo que nos hace especial es que tenemos nuestra chacra biodiversa, donde aprendemos con los niños y las familias los saberes locales de cada pueblo y nacionalidad", explica María Laura Santillán en una entrevista con Efeminista.

Foto de un aula del Centro Educativo Comunitario Intercultural y Bilingüe Yachay Wasi, en Quito (Ecuador). EFE/ José Jácome

Yachay Wasi: educar desde la tierra y la comunidad

El proceso educativo de la escuela Yachai Wasi se desarrolla a partir del trabajo agrícola comunitario:

"Cada semana cultivamos y cocinamos lo que la chacrita nos da. En su mayoría son plantas comestibles y medicinales. Lo que comes es tu salud humana y naturaleza", afirma Santillán.

La cofundadora de la escuela señala que estas prácticas contribuyen a mitigar la crisis climática al no utilizar químicos y mantener una relación de respeto con la naturaleza.

"Aquí no usamos químicos. Si una planta se enferma, la curamos con ajo, cebolla o ají. Es nuestra forma de dialogar con la naturaleza", sostiene.

Uno de los elementos curriculares centrales de Yachay Wasi es el calendario ritual agrofestivo, que organiza los aprendizajes en función de los ciclos agrícolas, espirituales y comunitarios.

Foto de María Laura Santillán, cofundadora del Centro Educativo Comunitario Intercultural y Bilingüe Yachay Wasi, en Quito (Ecuador). EFE/ José Jácome

Poner en valor los saberes ancestrales

Actualmente, la dirección de la escuela está a cargo de Ninari Chimba, quien define a Yachay Wasi como "un proyecto político de educación".

Se trata, explica, de la pedagogía andina Ishkay Yachay, una propuesta que busca una restauración epistémica de los saberes ancestrales. Para ella, separar estos conocimientos del conocimiento científico ha sido una forma histórica de subordinación.

"Nuestra pedagogía es parte de las pedagogías propias de los pueblos originarios. Busca restaurar esa subordinación que ha existido sobre los saberes ancestrales y generar una relación armónica entre distintos mundos del conocimiento", señala Chimba.

"Es una apuesta política educativa con raíces antirracistas, antipatriarcales y antiextractivistas", remarca.

Foto del Centro Educativo Comunitario Intercultural y Bilingüe Yachay Wasi, en Quito (Ecuador). EFE/ José Jácome

Educación ambiental y justicia social

La directora del centro defiende que no puede existir educación ambiental sin justicia social:

"La precarización de la vida, el racismo y una educación no antirracista han contribuido a romper la relación con la Pachamama", afirma, y cuestiona una educación ambiental "servil al capitalismo verde", que desconoce la diversidad del país.

En ese sentido, cuestiona un enfoque ambiental que separa lo ecológico de lo social, y advierte de que esta división ha debilitado los vínculos históricos de los pueblos indígenas con la tierra.

Ecofeminismo runa

Desde el ecofeminismo, Chimba destaca que este enfoque ha permitido nombrar prácticas que históricamente realizaron las mujeres indígenas.

"Es un camino donde nos sentimos seguras porque por fin encontramos un espacio para nombrar a nuestras abuelas, que ya tenían una relación no separatista ni segmentada de la lucha por los derechos de las mujeres, de la vida y la defensa de los territorios", explica.

Por ello, reivindica un ecofeminismo runa, término que en kichwa significa "persona" o "ser humano" en relación con su comunidad y la naturaleza.

Foto de la docente ecofeminista Ninari Chimba durante una entrevista con EFE en el Centro Educativo Comunitario Intercultural y Bilingüe Yachay Wasi, en Quito (Ecuador). EFE/ José Jácome