Concostrina

Portada de "La historia en apuros", de Nieves Concostrina, cedida por Montena.

Nieves Concostrina acerca las biografías más interesantes de la historia a los más pequeños

Pilar Martín | Madrid - 24 septiembre, 2021

Con verbo ágil y certero, la periodista Nieves Concostrina acerca a los niños las vidas de grandes personalidades históricas alrededor del mundo en «La Historia en apuros. 5 notables, 4 sobresalientas y un mastuerzo». 

Convencida de que los niños y niñas de hoy en día no tienen «nada que ver» con los de hace décadas, Concostrina presenta estas biografías contextualizadas elegidas porque con ellas cuenta también cómo el machismo, la homofobia, la religión o la monarquía (estas dos últimas las «bestias pardas» de la humanidad) han impedido el desarrollo o felicidad de estos ilustres personajes.

Contar la historia de forma diferente

«Cuando escribo el guion de un personaje no pienso en que me haga gracia, solo busco historias interesantes«, cuenta a Efe esta periodista lectora empedernida de libros de historia y de religión, porque solo así puede asegurar que no hay «nada nuevo» en lo que cuenta porque ya lo han contado antes los historiadores, lo diferente es el cómo lo hace.

Y aquí tampoco reconoce ningún mérito, por lo que para explicar quién era Miguel Ángel ella elige definirlo como una «bestia» porque así le hubiera gustado que le contaran la historia del creador del David sus profesores.

«A mi me tocaron profesores aburridos, pero ahora me escriben muchos profesores a los que les gusta mi trabajo, aunque hay muchos que no saben ni cómo contar la historia de España porque ni se llega a la Guerra Civil. Para entender lo que nos pasa es importante conocer la historia de ahora, pero parece que es más importante el Neolítico, y no digo yo que no sea importante», critica esta voz radiofónica que todos los días nos relata un pasaje del pasado.

Biografías interesantes

A lo largo de estas páginas, publicadas por Montena e ilustradas por Alba Medina Perucha, Concostrina no solo sumergirá a los niños y a los grandes en los años en los que Miguel Ángel creó el David, sino que recordará por qué Isabel de Braganza es la verdadera creadora del Museo del Prado y no su marido, el «mastuerzo» de Fernando VII a quien dedica una biografía en la que le hace sombra José I Bonaparte.

«Mastuerzo es lo más poco que le puedo llamar. Es mi cabeza de turco porque en él se resume toda nuestra desgracia, todos los males que nos han traído los Borbones a España«, explica la madrileña sobre este rey que «ayuda a entender muchas cosas». Tanto es así que cuando le preguntan que por qué le tiene tanta manía ella responde: ¿Y tú no?.

A esta galería de personajes se suman también las biografías de Galileo Galilei, el protagonista de una historia que tiene «chicha» porque no solo descubrió las lunas galileanas, sino que mejoró el telescopio y se enfrentó a la Iglesia porque según su teoría «los satélites, las estrellas y los planetas se movían a su bola, y sin pedir permiso al papa de Roma».

Y también narra la de Marie Curie, quien pese a ser la primera mujer en ganar un Premio Nobel y la primera también en dar clases en la Sorbona de París, se murió sin poder ingresar e la Academia de Ciencias de Francia por el simple motivo de ser mujer.

Machismo y homofobia

Un reconocimiento que nunca le llegó, como casi le pasó a la actriz y científica Hedy Lamarr, inventora del «espectro ensanchado por saltos de frecuencia», el germen de lo que hoy conocemos como wifi. En su nómina de sus «sobresalientas», palabra que lleva dos siglos en el diccionario de la RAE, está también la de la princesa Juana, pero la autora se centra en el «plantón» de su novio, el príncipe Felipe.

Si el machismo está presente en estas biografías, la homofobia está en la de Harvey Milk, el primer político «abiertamente» gay de Estados Unidos cuya lucha por su colectivo describe Concostrina porque fue el que se «partió la cara».

A este listado de vidas se suman además las del «pobre» Gideon Mantell, quien no lo pasó nada bien por ser el primer gran estudioso de los dinosaurios y sufridor de grandes represalias porque, según cuestiona Concostrina, «¿cómo explican los ingenuos que se creen esa loca novela llamada Biblia que el mundo tenga una antigüedad de seis millones de años si los dinosaurios correteaban por este planeta hace 145 millones de años?».

«La historia de la religión es fundamental»

La Iglesia, en concreto la orden de los Trinitarios, también está presente en la biografía de Cervantes, centrada en su cautiverio en Argel y cómo fue su familia la que reunió el dinero necesario para su liberación. «Andrea y Magdalena, las que han pasado a la historia como ‘las cervantas’, consiguieron buen dinero como pudieron, y al parecer, haciendo cosas que en otras circunstancias no hubieran hecho», relata Concostrina.

Con este libro la autora vuelve a ofrecer un trabajo con el que acercar la historia, porque solo a través del conocimiento se evitará que seamos unos «zotes» a los que se les puede manipular: «La historia de la religión es fundamental, yo sé de religión más que un católico pero no quieren que se estudie porque te harías ateo«, concluye.