Ngozi Okonjo-Iweala

La economista y política nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala, directora de la OMC. EFE/MARTIAL TREZZINI/Archivo

Ngozi Okonjo-Iweala, primera mujer y líder de origen africano en dirigir la OMC

EFE | Ginebra - 18 febrero, 2021

La nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala, economista y política con amplia experiencia en cargos de responsabilidad nacional e internacional, ha hecho historia al convertirse en la primera mujer y líder africana que dirigirá la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Nacida el 13 de junio de 1954 en Ogwashi Uku, una localidad habitada mayoritariamente por la etnia igbo en el delta del río Niger (sur de Nigeria), Okonjo-Iweala tiene también nacionalidad estadounidense desde 2019.

Estados Unidos es de hecho el país donde recibió su formación superior, ya que estudió en centros del prestigio de la Universidad de Harvard (donde en 1976 se licenció «cum laude» en Economía) y el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), que en 1981 le concedió el doctorado en Economía Regional y Desarrollo.

Ngozi Okonjo-Iweala, del Banco Mundial a ministra en Nigeria

Comenzó su trayectoria profesional en 1982 en el Banco Mundial (BM), donde ha trabajado más de 25 años en dos etapas y desempeñó diversos cargos de responsabilidad, entre ellos el de directora gerente («número dos» de la entidad) entre 2007 y 2011.

Durante su gestión en el BM promovió numerosas iniciativas para ayudar a los países más pobres a afrontar las crisis financieras y alimentarias.

En la política nacional nigeriana fue asesora económica del presidente Olusegun Obasanjo (1999-2007) y fue ministra de Finanzas del país más poblado de África durante los periodos 2003-2006 y 2011-2015.

También fue ministra de Asuntos Exteriores durante un breve periodo de tres meses en 2006, siendo la primera mujer al frente de las dos carteras.

Durante su mandato en Finanzas, fue clave para el crecimiento económico del país, mediante una política basada en la transparencia y la lucha contra la corrupción.

A su vez, logró aliviar la deuda externa al obtener una cancelación sin precedentes del Club de París y protagonizó un ambicioso programa de reformas para contener el gasto público.

Una de las personas más influyentes del mundo

Desde 2015 ha sido consejera de compañías como Twitter y la entidad financiera Standard Chartered, pero también de organizaciones como la Alianza para las Vacunas GAVI, fundamental en la actualidad para la distribución de vacunas contra la COVID-19 en países en desarrollo.

Integrante de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, ha sido reconocida como una de las personas más influyentes en el mundo por publicaciones como «Time», «Forbes» y «Newsweek».

Autora de varios libros, ha recibido títulos honoríficos de universidades estadounidenses como Yale y Pensilvania, así como del irlandés Trinity College de Dublín.

La OMC y su antecesor, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) habían tenido en casi 75 años de historia seis máximos responsables europeos, uno asiático, uno americano y uno de Oceanía, pero nunca hasta ahora un director o directora general procedente de África.

Tras más de medio siglo de control europeo del organismo, en 1999 comenzó una regla no escrita de rotación continental en la OMC que hacía pensar que en esta ocasión un líder africano podía ser elegido, aunque hubo otras dos candidaturas de ese continente: la de la keniana Amina Mohamed y la del egipcio Abdel-Hamid Mamdouh.

Agradecida por liderar los retos de la OMC

«Agradezco la confianza depositada en mí, al tener en cuenta no sólo mi identidad como mujer y africana, sino también mi experiencia y mi pasión«, ha señalado la nigeriana tras confirmarse su designación este 15 de febrero, en la reunión del Consejo General del organismo, celebrada virtualmente debido a la pandemia.

Por teleconferencia, Okonjo-Iweala ha prometido»iniciar las amplias reformas que la OMC necesita para adaptarse el futuro», con retos como retomar las negociaciones comerciales paralizadas desde hace más de una década, la recuperación de los intercambios tras la pandemia o la reanudación del papel arbitral del organismo.

«Los retos que afronta la OMC son numerosos pero no son imposibles de superar: hay esperanza, sobre todo si trabajamos juntos de forma transparente para construir confianza y diluir la tensión política«, ha asegurado la africana.

«Espero trabajar con todos para construir la OMC que todos queremos, una organización que sea dinámica, robusta y apoye al desarrollo sostenible mediante el comercio», concluye.