Vista de la exposición 'Carmen Laffón. Variaciones', de la pintora y escultora sevillana Carmen Laffón (1934-2021), segunda mujer en ingresar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando como académica de número,presentada este lunes en el Museo Thyssen-Bornemisza, en Madrid. EFE/ Maria Aguilella Pardo

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El Museo Thyssen reactiva el universo misterioso de la pintura de Carmen Laffon

Efeminista | Madrid - 24 junio, 2026

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acoge la muestra Carmen Laffón. Variaciones, una retrospectiva de la gran artista sevillana, fallecida en 2021, que recorre 60 años de su obra, a través de 77 piezas, entre cuadros y escultoras, con la luz y el misterio puesto en la cotidianeidad de los objetos, como una cuna,  una máquina de coser, un armario, sus bodegones o sus horizontes del Guadalquivir, la cal o las salinas.

La exposición de Carmen Laffon ( 1934-2021) se podrá visitar hasta el 27 de septiembre y es otra muestra  del Museo Thyssen de poner en valor a las grades artistas, está organizada en nueve secciones dedicadas a sus iconografías más frecuentes  y ofrece un diálogo entre piezas tempranas y más tardías.

Carmen Laffón, 60 años de su obra a través de 77 piezas

Carmen Laffón fue la segunda mujer en ingresar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, por detrás de la mezzo soprano Teresa Berganza y esta es la primera gran exposición que se le dedica a la artista tras su fallecimiento.

Bajo el título Carmen Laffón. Variaciones, la exposición gira en torno al personalísimo mundo figurativo de la artista y presenta las ideas y motivos centrales de sus composiciones, que se repiten como variaciones y series a lo largo de sus más de sesenta años de carrera.

Un mundo realista y figurativo cargado de misterio

Así, las paredes de las salas que dedica el Thyssen a sus grandes exposiciones lucen todas de blanco y presentan los motivos más recurrentes de la artista: la muñeca Marcelina, la cuna, los cestos, las máquinas de coser y los armarios ya sea como cuadros o como esculturas de bronce.

Junto a ellos, grandes paisajes casi oníricos del Coto Doñana, las viñas, azoteas y horizontes urbanos, y las series sobre la cal o las salinas, de cuando Laffón se atrevió con el blanco.

En su presentación, el director artístico del museo, Guillermo Solana, ha señalado que la obra de Laffón comienza en la intimidad, con una gran carga de “intimismo lírico”, para ir evolucionando y abriéndose al mundo, pero sin salir de su entorno de Madrid, Sevilla y San Lúcar de Barrameda.

Veladuras y manchas difuminadas

La muestra, comisariada por la jefa de Exposiciones del museo, Paula Luengo, está organizada no tanto cronológicamente, sino por series y variaciones independientemente de los años en los que fueron pintadas las obras.

Así, pone de manifiesto las reiteradas variaciones a lo largo de su vida; variaciones que no son un trabajo reiterado en busca de la perfección o la realización de una obra maestra, sino series sin jerarquías, por el mero deleite de volver una y otra vez sobre los mismo temas, ha explicado Solana.