Museo del Prado mujer

Inés Cobo, la conservadora de colecciones de arte contemporáneo de la Fundación Amigos del Museo de Prado, durante la charla online.

«El Museo del Prado y las artistas», una mirada a la mujer en la pintura

Cristina Bazán - 30 junio, 2020

Un recorrido para visibilizar la presencia de las mujeres en el mundo del arte es lo que realizó Inés Cobo, conservadora de colecciones de arte contemporáneo de la Fundación Amigos del Museo de Prado, durante un charla organizada por la Oficina de la Mujer en Ciencia del CNIO.

Durante el seminario denominado ‘El Museo del Prado y las artistas’, Cobo relata parte de la vida y logros de las artistas cuyas obras forman parte del reconocido museo madrileño.

Casi al final de la conferencia virtual, la gestora cultural explicó un poco de la nueva exposición que estará disponible en otoño en la pinacoteca. «Va a ser muy importante para entender no solo a las mujeres si no la época en la que vivieron y cómo todo eso ha influido en esas dificultades para entender esa visualización de la mujer«, precisó.

La primera artista que firmó una obra

La experta en arte cuenta un poco de la vida de Ende, una monja que fue la primera mujer artista que firmó una obra en el siglo X. Ende, pertenecía a un monasterio «donde la cultura y el arte estaban escondidos allí dentro», cuenta.

«En esta época las obras de arte no se firmaban, no tenía ninguna importancia. Pero ella, orgullosa de su saber, dejó su rúbrica en estas obras. Ahora se conserva en Gerona», detalla la especialista.

Cobo explica que hasta el Renacimiento «no se empezó a tener en cuenta quienes eran los que firmaban las obras», y por eso la importancia de descubrir que Ende lo hizo varios siglos atrás.

«Ahora sabemos existían mujeres artistas, el problema es que no tenemos constancia de sus nombres, no firmaban, no cobraban por ello».

Además, afirma que a lo largo de la historia se encasilló a las mujeres en determinados géneros «menores», pues se creía que eran solo pintoras aficionadas. Ellas podían trabajar en géneros como el bodegón, el paisaje o el retrato, pero los grandes géneros de la pintura como los cuadros mitológicos, la épica, los cuadros de historia y la historia religiosa se dejaban para que fueran realizados por los hombres».

En esa época, enfatiza Cobo, no solo se ponía en duda la capacidad de las mujeres para la invención, sino también su mediocridad a la hora de pintar. «Se establecía que si un cuadro tenia calidad pictórica era viril o se aludía a que era de un hombre. Se decía que las mujeres tenían un estilo más dulce, a diferencia del estilo heroico y viril que podía ser el de los hombres».

Mujeres que rompieron el patriarcado en el arte

En el marco de la celebración del Bicenterario, el Museo del Prado realizó una exposición en la que comparó a Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana con el objetivo de visibilizar a dos pioneras en el arte.

«Mujeres que sobresalieron por su quehacer, por su forma de pintar y que rompieron un poco ese patriarcado en el mundo del arte masculino».

Para Cobo, ambas fueron pioneras en muchos sentidos. «Ambas tuvieron la suerte de contar con unos padres que defendieron su trabajo, que las educaron para que pudieran ser artistas y ese apoyo parental fue muy importante para que tuvieran una trayectoria, unas posibilidades de ser conocidas».

Sofonisba fue una gran retratista, mientras que Lavinia llegó a tener su propio taller y fue una pionera en la conciliación familiar.

«Lavinia innovó mucho en ese concepto del tipo de obra a la que podían acceder las mujeres, esos que estaban vetados». Lavinia realizó pintura religiosa y desnudos, «y era muy difícil para las mujeres artistas acceder a ello».

Exposición en Otoño

El Museo del Prado prepara para otoño la exposición denominada “Las invitadas, fragmentos sobre mujeres, ideología y artes plásticas en España 1833 -1931”.

Según la conservadora de colecciones, esta exposición no solo va a poner en cuestionamiento el modelo de las artistas mujeres sino «el rol de las mujeres en la sociedad».

Esta muestra estaba lista para inaugurarse en marzo, pero por el cierre del museo producto de la pandemia debió postergarse. Va a ser muy importante para entender mucho esa época, no solo a las mujeres si no a la época en la que vivieron y cómo todo eso ha influido en esas dificultades para entender esa visualización de la mujer», precisó.