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La presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres de la Pesca (Anmupesca), Pilar Otero, en una imagen facilitada. EFE/ Anmupesca/leticia Prieto/LP Fotografía

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Las mujeres de la pesca reclaman baños y botiquines adaptados a bordo

Mercedes Salas - EFEAGRO | Madrid - 26 mayo, 2026

La Asociación Nacional de Mujeres de la Pesca (Anmupesca) ha reclamado ayudas para que los barcos tengan baños para las mujeres —en el marco de la Política Pesquera Común (PPC)— y botiquines adaptados —con artículos como test de embarazo—, para facilitar la incorporación de marineras en las tripulaciones.

La presidenta de Anmupesca, Pilar Otero, ha analizado las dificultades para alcanzar la igualdad en la pesca, en una entrevista con Efeagro en el marco del Día Internacional de la Mujer en el Sector Marítimo, que conmemora cada 18 de mayo la Organización Marítima Internacional (OMI).

Anmupesca, con sede en Malpica de Bergantiños (Coruña), agrupa a mujeres vinculadas al mar, del barco a la pescadería de toda la Península, y ha recibido un reconocimiento de la Secretaría General de Pesca por el décimo aniversario de su creación.

Su presidenta, Otero, dirige la empresa de congelado y transformación Frigoríficos Rosa de los Vientos (en Marín, Pontevedra), y pertenece a la cuarta de cinco generaciones de una familia dedicada al mar, ya que su bisabuela "ya vendía pulpo".

El 6 % de las tripulaciones de los pesqueros

Las mujeres representan un 16,6 % de la afiliación al Régimen del Mar de la Seguridad Social, con 10.136 afiliadas en abril (3.230 por cuenta propia y 6.906 por cuenta ajena).

Ellas solamente suponen el 6 % de las tripulaciones de los pesqueros, según fuentes del sector, pero su presencia en tierra o en el marisqueo es superior.

Según datos del Instituto Social de la Marina (ISM) procesados por la patronal de pescaderías Fedepesca, abarcan el 81 % en el colectivo de rederas (unas 400); el 100 % en las empacadoras y neskatillas, el 50 % en las pescaderías (8.600) el 30 % en el comercio mayorista (13.000) y el 58 % en las fábricas (12.000 mujeres).

El trabajo de estas mujeres "se siente, pero, muchas veces, no se ve y faltan datos", según Otero.

Ayudas para modernizar los barcos

Al hablar de la mujer en el mar, ha recalcado la brecha por cuestiones tan prácticas como la falta de camarotes o de baños adaptados para las marineras "tanto de flota artesanal, como de media o larga distancia" y apunta que en algunos barcos de bajura incluso no existe un baño.

Ha defendido que se promuevan ayudas para "aumentar la capacidad de los barcos" y que sus tripulaciones dispongan de "camarotes separados o instalaciones adecuadas (...) para tener intimidad y de calidad de vida".

Otero se ha sumado a la demanda del sector para que la Unión Europea (UE) reforme la Política Pesquera Común (PPC) y permita las subvenciones para renovar la flota, que ahora no se conceden.

También ha pedido una adaptación de los botiquines al ISM y que sea obligatorio que incluyan "medicamentos para cortar hemorragias o test de embarazos".

Contra el acoso

Otero ha explicado que las empresas armadoras han incorporado protocolos contra el acoso en tierra, pero a bordo algunas los han puesto en marcha pero otras no.

"Hay que dar cursos de sensibilización, porque todo el mundo lo sabe, pero sigue habiendo casos de acoso laboral en los barcos de gran altura", ha añadido.

También ha respaldado protocolos para garantizar el respeto a las distintas identidades sexuales y evitar el acoso a tripulantes LGTBI.

Por otro lado, ha pedido solucionar los problemas de cotizaciones, que se extienden a las mujeres que se embarcan en buques oceanográficos, por ejemplo como observadoras marinas, porque "solo cotizan cuando están en marea".

Respecto el relevo generacional, ha señalado que la falta afecta tanto a hombres como a mujeres, por tratarse de un trabajo duro, que depende de cuando hay pescado.

"Ahí tenemos a nuestras compañeras del País Vasco, Cantabria y Asturias que están con el bocarte, con jornadas interminables".

"Que no se nos tenga miedo. Queremos que se visibilice nuestro trabajo; si no hubiera mujeres en la transformación, la conserva, las pescaderías o biólogas no se podría vender el producto o garantizar la sostenibilidad en el mar", ha concluido.