Foto de mujeres que sostienen sombrillas para protegerse del sol. EFE/Mario Guzmán
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Las mujeres mayores en entornos urbanos sufren más los efectos del calor, según un estudio europeo
Una investigación europea, en la que ha participado la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha revelado que las mujeres mayores de 65 años que viven en entornos urbanos sufren más problemas de salud relacionados con las altas temperaturas que los hombres del mismo grupo de edad.
El estudio, publicado en la revista Geoforum, concluye que las mujeres son más vulnerables al calor, presentando una mayor pérdida de capacidades físicas y más complicaciones de salud tanto a corto como a largo plazo.
La investigación se basa en datos de más de 2.100 personas mayores encuestadas, de las cuales más del 70 % afirmó que el cambio climático afecta negativamente su vida cotidiana durante los meses de calor.
Las mujeres son más vulnerables al calor
Las encuestas han tenido lugar en dos ciudades europeas, Madrid, como ejemplo del calor que registra el sur de Europa, y Varsovia, que representa el cambio climático en la Europa continental debido al aumento de temperaturas experimentado en los últimos años.
El 89 % de las personas encuestadas de Varsovia refirió afectaciones en su cotidianidad, frente al 71 % de las encuestadas en Madrid.
Según los resultados del estudio, las mujeres expresaron más situaciones relacionadas con el calor que los hombres, como sudoración, hinchazón, debilidad, pesadez, dolor de cabeza e, incluso, disminución del apetito.
Una de las autoras del estudio e investigadora del grupo Urban Transformation and Global Change Laboratory (TURBA Lab), adscrito a la unidad de investigación de la UOC, Paloma Yáñez, ha señalado que esta situación es problemática por "la falta de programas y protocolos para gestionar el calor enfocados a las mujeres, que continúan siendo las responsables de los cuidados en verano, independientemente de las temperaturas, lo que contribuye a agravar su situación".
Falta de protocolos para el calor enfocados a las mujeres mayores
Para Yáñez, cada persona "vive de forma diferente" la presencia de las altas temperaturas, en función de sus características físicas y sociales, y por ello ha denunciado que "los sistemas de alerta por calor, así como los protocolos de actuación para la ciudadanía, son altamente reduccionistas y marginan los efectos severos del calor para algunas personas y la diversidad de formas de adaptarse".
El estudio ha advertido de que "quedarse en casa" ante una situación de temperaturas extremas aísla a las personas mayores, y, según manifestaron los participantes, les recuerda a la pandemia de covid-19.
Además, la investigación ha indicado que los mayores manifestaron su preocupación por las "carencias de las políticas públicas" para enfrentar este contexto, debido a la falta de refugios climáticos, materiales de baja calidad y sin aislamiento en las viviendas, espacios verdes mal gestionados (por la tala de árboles y el uso de especies con alta demanda hídrica) y el cierre de parques públicos durante las olas de calor, entre otros.