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Cinco indígenas se reúnen en el evento "Mujeres indígenas, en la primera linea de lucha contra la crisis climática" durante la COP25 en Madrid. EFE/Laura de Grado

Mujeres indígenas, claves en la lucha contra la crisis climática

Laura de Grado | Madrid - 11 diciembre, 2019

Las mujeres indígenas se juegan la vida protegiendo la naturaleza y la biodiversidad, cuidan de las comunidades y son las encargadas de transmitir los conocimientos ancestrales de generación en generación para intentar mitigar el impacto de la crisis climática.

Por ello, desde Tailandia a Perú, pasando por Myanmar, Rusia y Tanzania, reclaman que se escuche sus voces y que se las tenga en cuenta en las decisiones climáticas que se debaten en la Cumbre del Clima (COP25) , que se celebra en Madrid desde el 2 hasta el 13 de diciembre.

“Las mujeres indígenas tenemos que estar implicadas porque tenemos un papel muy importante en salvaguardar los conocimientos. Somos las que más sufrimos el impacto y quienes cuidamos la estabilidad alimentaria”, explica Naw Ei Ei Min, una indígena de Myanmar durante la mesa redonda «Mujeres indígenas, en primera línea de la lucha contra el cambio climático« que se ha celebrado en la le  COP25.

Naw es la directora de Promoción de los Indígenas y la Naturaleza Juntos (POINT,según las siglas en inglés), una organización que se formó hace cincuenta años cuando “hubo matanzas de los indígenas del amazonas que defendían sus tierras”, argumenta.

En la actualidad, explica «se sigue matando a quienes defienden los derechos humanos en mi país, y las mujeres experimentan  estas violencias: experimentan el acoso, el abuso y, en el peor de los casos, el asesinato”, subraya.

Las mujeres y la salud

En Tailandia, la historia no es muy diferente, Pirawan Wongnithisathaporn, del Pacto de los Pueblos Indígenas de Asia (AIPP, según sus siglas en inglés), explica que las mujeres se encargan del cuidado de la salud en las comunidades.

En áreas de montañas muy remotas donde ir al médico es un camino largo y difícil, estas mujeres son quienes brindan “la primera atención sanitaria” y quienes transmiten la medicina tradicional de madres a hijas, explica.

Según Wongnithisathapon, «a pesar de que los pueblos indígenas suponen el 5% de la población mundial, estos están a cargo de proteger el 50% del territorio». Esta protección medioambiental es mayoritariamente tarea de las mujeres puesto que son quienes poseen «los conocimientos en cuanto a comidas, flores o medicamentos”.

«Las indígenas son las encargadas de protegen la tierra y, por ello, sufren más las consecuencias de la crisis climática».

Por ejemplo, en Perú los pueblos indígenas siempre han dependido de las estaciones para los tiempos de siembra, de cosecha, para la reproducción de los animales, la caza o la recolección.

Pero últimamente las estaciones han cambiado drásticamente y se producen “sequías, heladas, inundaciones o lluvias fuera de tiempo», según ha dejado patente la presidenta de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (ONAMIAP), Melania Canales Poma.

Luchan contra el racismo y el machismo

De todo ello se deduce que la lucha de estas mujeres es doble, además de intentar reducir las consecuencias de la crisis medioambiental, luchan contra el racismo y la discriminación por ser mujer fuera y dentro de sus comunidades.

“Nuestra lucha también es hacia dentro para poder lograr nuestro propio espacio, porque si alguna mujer llega, se la pone a prueba y la miran el mínimo error”, critica Canales al referirse a sus hermanos indígenas -así los llama ella- que “reproducen actitudes machistas heredadas”.

mujeres indíneas

Melania Canales Poma, presidenta de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (ONAMIAP).

Naijelijeli Tipap, una masái de Tanzania integrante de las Organizaciones Pastoralistas Indígenas No Gubernamentales, también reivindica la necesidad de que haya mayor presencia de mujeres en las tomas de decisiones porque “siguen estando marginadas” y no se las reconoce en las decisiones políticas.

«En casa las mujeres se han erigido luchadoras», explica Naijelijeli sobre las mujeres de su comunidad, quienes además «han defendido los bosques frente a la destrucción y han convencido a los hombres» de la necesidad de cuidar la tierra.

Por otra parte, en el norte de Rusia, muchas niñas indígenas salen de sus comunidades para ir a la universidad y vuelven para transmitir los conocimientos adquiridos, sostiene  Daria Egereva, del Centro de Apoyo a los Pueblos Indígenas del Norte.

Debido al cambio en las condiciones meteorológicas, los pueblos del norte ya no pueden predecir el tiempo ni cómo afectará a los cultivos, por ello necesitan que las niñas traigan nuevos conocimientos para adaptarse a las nuevas circunstancias medioambientales.

El resultado es que estas cinco mujeres que son la cara menos visible de la crisis climática, se han erigido en defensoras de la tierra y reclaman su derecho a ser  “dirigentes, presidentas o líderes” y así poder  tomar las decisiones sobre el planeta.