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La actriz Jada Pinkett Smith llega a la ceremonia de los Óscar. EFE/EPA/DAVID SWANSON

Un tercio de las mujeres experimentan alopecia a lo largo de su vida

Myriam Canal - Ana Soteras | Madrid - 29 marzo, 2022

El desafortunado comentario que hizo el actor y comediante Chris Rock sobre la pérdida de cabello sufrida por la actriz Jada Pinkett, esposa de Will Smith, durante la 94.ª edición de los Óscar, puso de nuevo el foco en la alopecia femenina, una enfermedad «poco común» que experimentan en algún momento de su vida un tercio de las mujeres, según un estudio de 2020 de la Universidad de Harvard.

La propia Jada Pinkett se ha referido en redes sociales a la alopecia areata, una patología ocasionada por la predisposición genética a desarrollar una reacción autoinmune, cuyo desencadenante puede estar, entre otros, en alteraciones emocionales. Y que, a decir de la Asociación Americana de la Pérdida del Cabello (The American Hair Loss Association), las mujeres representan el 40 % de los estadounidenses que la sufren.

Por su parte, la Fundación Nacional de Alopecia Areata de Estados Unidos (NAAF por sus siglas en inglés) afirma que dicha enfermedad, que impide el crecimiento del pelo en algunas franjas del cuero cabelludo, motivo por el que la actriz y empresaria lo lleva rapado, afecta a 6,8 millones de personas en el país norteamericano.

Múltiples estudios hallados en internet sugieren que los hombres calvos son más atractivos. Sin embargo, en la investigación de Harvard se detalla que para las mujeres la pérdida de cabello suele tener un fuerte impacto al ser menos aceptada socialmente, lo que llega a afectar su bienestar emocional y su calidad de vida.

Predisposición genética

«Es una pérdida de pelo circunscrita a un área, lo que se conoce como placa, generalmente en el cuero cabelludo pero también en otras partes del cuerpo como las cejas, la barba…», ha explicado a EFE el jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Eduardo López Bran.

Según el dermatólogo, la pérdida de pelo puede afectar a la mitad de la extensión del cuero cabelludo y, en ocasiones, se extiende a toda la cabeza, lo que se conoce como alopecia areata total. En los casos más graves puede impactar en todas las áreas del cuerpo con pelo; es la alopecia areata universal.

Este trastorno tiene un origen multifactorial, en especial una predisposición genética que provoca una alteración autoinmune.

«Esa alteración hace que el organismo active el sistema de defensa contra el folículo piloso como si fuera un invasor externo y desarrolle anticuerpos contra ese folículo dando lugar a su pérdida», ha indicado el especialista.

Alteraciones de tipo emocional

Esa pérdida «acontece de forma brusca», aunque no siempre hay una destrucción irreversible del folículo piloso, por lo que la alopecia puede dar lugar a «una repoblación de pelo espontánea, sin tratamiento», sobre todo si se trata de una placa única o pequeñas placas, pero cuanto más extensa sea esa placa peor es el pronóstico.

La respuesta autoinmune se puede desencadenar o agravar por alteraciones de tipo emocional, como inquietud, ansiedad o estrés, o por cualquier otra alteración del organismo, como otras enfermedades autoinmunes relativas a la glándula tiroidea.

El tratamiento debe ser completo, desde abordar la alteración autoinmune a la pérdida de pelo, pero también los factores psicológicos.

La alopecia areata puede afectar tanto a hombres como a mujeres, incluso a niños, y hay más probabilidades si hay antecedentes familiares.