EFE/Valme Pardo/Paula Bernabéu/Archivo
Suscríbete a nuestra newsletter "Sin permiso"
Apenas un 28% de mujeres ocupa puestos de dirección en México
La brecha de género en los puestos de dirección de empresas es uno de los retos que enfrenta México en materia de igualdad, donde las mujeres apenas representan el 28 % en los puestos de liderazgo.
Este dato se desprende de un estudio elaborado por Cvapp, donde se evidencia que sólo una de cada cuatro figuras en posiciones de autoridad son mujeres, lo que supone una presencia masculina del 72,4 % en el liderazgo.
Con el objetivo de conocer la desigualdad en la cima de la pirámide corporativa, la empresa que presta servicios para la creación de currículos profesionales ha estudiado 3.303 perfiles de Linkedin en México y ha analizado los nombres propios más comunes en los cargos de responsabilidad.
"La investigación se realizó para resaltar cómo, a través de algo aparentemente banal como son los nombres, se puede ejemplificar un problema más grande: los sesgos en el proceso de contratación y la falta de liderazgo femenino", explican a Efeminista desde Cvapp.
"Al evaluar cómo ciertos nombres predominan en los puestos de mayor poder, queríamos exponer la desigualdad persistente y promover una discusión sobre la necesidad de una mayor diversidad e inclusión en el ámbito corporativo", agregan.
Según los hallazgos, los diez nombres más frecuentes en roles de liderazgo corresponden exclusivamente a hombres. En efecto, la investigación concluye que hay más CEOs llamados Carlos, José y Alejandro, que mujeres en los mismos cargos. En este caso, Claudia y Ana son los nombres más comunes en el liderazgo femenino.
Consecuencias económicas de la desigualdad de oportunidades laborales
Los hombres ocupan, por tanto, la cima del liderazgo en posiciones que van desde la dirección hasta la presidencia ejecutiva, lo que evidencia su predominio en los rangos de toma de decisiones.
Mientras tanto, pese a que la presencia de mujeres en posiciones de poder aumenta, esta realidad evidencia los desafíos y luchas que las mujeres encaran para hacerse un espacio en un entorno eminentemente masculino.
"La situación de desigualdad entre hombres y mujeres en los puestos de responsabilidad y liderazgo se debe a una combinación de factores históricos, culturales y estructurales. Los sesgos inconscientes en los procesos de contratación y promoción, así como la falta de oportunidades equitativas", señalan desde Cvapp.
También apuntan que las expectativas de género o la escasez de políticas inclusivas dentro de la empresa "perpetúan esta disparidad".
En efecto, en lo relativo a los nombres, Carlos es el más común tanto entre CEOs en el país norteamericano, como en posiciones de poder en general. Le siguen José (o Jose), Alejandro, Juan y Luis.
Este análisis revela que todos los nombres propios que aparecen en la lista de los nombres más sonados en los puestos de liderazgo son masculinos.
Y esta brecha de género en igualdad de oportunidades laborales tiene consecuencias económicas ineludibles en las mujeres mexicanas, ya que los puestos de alto rango están mejor remunerados.
Por ello, Cvapp exige a las empresas que implementen procesos de contratación imparciales, que establezcan cuotas de género en puestos de responsabilidad, que ofrezcan flexibilidad laboral y garanticen la transparencia salarial.