mujer fiscal Sudáfrica

Shamila Batohi, fiscal general de Sudáfrica, da un discurso durante su nombramiento. EFE

Sudáfrica nombra a una mujer fiscal general por primera vez

Redacción - 2 enero, 2019

Por primera vez en la historia de Sudáfrica, una mujer ocupa oficialmente el cargo de fiscal general. La abogada Shamila Batohi ha sido la elegida. Un comité de expertos designado por el presidente del país, Cyril Ramaphosa, ha respaldado la elección de Batohi.

«Este es un momento histórico para las mujeres», declaró la letrada durante el acto de su nombramiento. «Es un reconocimiento, por parte del presidente, de que el papel de las mujeres en la búsqueda de la igualdad, la justicia y de una sociedad más justa es importante», añadió.

La fiscal también prometió que, a pesar de los numerosos desafíos, pondrá todo su esfuerzo y sacrificio en pro de un futuro mejor, ya que el país «lo necesita».

Ramaphosa señaló que Batohi «tiene la experiencia, la meticulosidad y la integridad para confiarle las responsabilidades de este cargo». También, la independencia y la imparcialidad necesarias para recuperar la confianza publica.

En los últimos años, la sociedad ha recelado de la figura que ahora ocupa Batohi por la percepción de sumisión al poder e inacción frente a la extendida corrupción.

Antes de convertirse en fiscal general, la letrada ha sido fiscal líder en el ámbito provincial. También ha ejercido como asesora de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya.

Primer nombramiento oficial

En la teoría es la primera mujer que ocupa este cargo. En la práctica, es la segunda. Durante los últimos meses de 2012, Nomgcobo Jiba, entonces número dos de la fiscalía, asumió el puesto. Los tribunales invalidaron el nombramiento del titular y ella se convirtió en fiscal general en funciones.

Una decisión judicial también ha precedido la designación de Batohi. Los tribunales dictaminaron que el proceso que llevó al polémico Shaun Abrahams al cargo fue irregular. Abrahams llegó a la fiscalía general de la mano del anterior presidente Jacob Zuma, que dimitió obligado por su propio partido por su implicación en escándalos de corrupción.