Mrs America HBO

Imagen cedida por HBO España de la serie "Mrs América"

«Mrs America», la mayor enemiga del feminismo en EE.UU

Magdalena Tsanis EFE-Madrid - 18 abril, 2020

Apodada «la primera dama de la mayoría silenciosa», muchos podrían considerar a Phyllis Schalfly la mayor enemiga del movimiento de liberación femenina en Estados Unidos. Su discurso anti-elitista y tradicionalista hicieron que la Enmienda de Igualdad de Derechos (ERA ) cayera en el olvido, una enmienda que buscaba introducir la igualdad de derechos en la Constitución americana.

Al calor de la actual oleada feminista, Dahvi Waller -la guionista de series de éxito como «Mad Men» o «Mujeres desesperadas»- centra su última trama en la trayectoria política de Phyllis Schalfly, una serie de FX para HBO protagonizada por Cate Blanchett y que responde al nombre de «Mrs América». Aunque su estreno estaba previsto para el viernes 17, finalmente será el sábado día 18 de abril a causa de la situación del coronavirus.

Un personaje paradójico

La vida de Schalfly contradecía en gran parte a su discurso. Era madre de seis hijos, contaba con servicio doméstico en su propia casa y dedicó gran parte de su vida al activismo y la política. Decía que el movimiento feminista era una amenaza para las amas de casa y que terminaría obligando a las mujeres a unirse al Ejército.

«No estoy en contra de que la mujer tenga éxito o que trabaje fuera de casa si quiere, estoy en contra de un grupo de mujeres elitistas que menosprecian a las amas de casa haciendo creer que elegir ser madre a tiempo completo es un error», alegaba en su día la «primera dama de la mayoría silenciosa».

Lo interesante de la serie está precisamente ahí, en los grises. En el primer episodio, Blanchett dibuja a una Schalfly inteligente, con sentido del humor y que consigue la empatía del espectador cuando tiene que hacer frente en carne propia al machismo de los círculos de poder, que sorteaba con habilidad para lograr sus objetivos.

Con iconos feministas

Cada uno de los nueve episodios de «Mrs America» se centra en un personaje diferente y ahí vienen los contrapesos. El segundo está dedicado a Gloria Steinem, escritora y periodista, fundadora de la revista feminista liberal «Ms.» y autora de uno de los discursos feministas de referencia del siglo XX.

Rose Byrne da vida a esta joven Steinem que al principio se resiste a los intentos de la abogada Bella Abzug (Margo Martindale) -protagonista del séptimo episodio- de implicarla más en la lucha política.

Otras feministas de la segunda ola que aparecen en la serie son Betty Friedan, autora de «La mística de la feminidad» (1963), interpretada por Tracey Ullman; Jill Ruckelshaus (Elizabeth Banks), fundadora del Caucus Político Nacional de Mujeres (NWPC) o Shirley Chisholm (Uzo Aduba), primera mujer afroamericana elegida para el Congreso.

Una enmienda publicada en 1923

Cuando la serie se presentó por primera vez ante la prensa en Estados Unidos el pasado mes de enero, Waller explicó que de lo que se trataba era de dar a conocer la historia de la lucha por la igualdad de género en Estados Unidos y hacerlo de una forma «subversiva» y «entretenida».

La ERA (Enmienda de Igualdad de Derechos) fue redactada en 1923 por las activistas Alice Paul y Crystal Eastman. El Congreso la rechazó y cayó en el olvido hasta la década de los 60. Las protagonistas de la segunda oleada feminista lograron que la Cámara de Representantes la aprobara en 1971.

El Senado dio su visto bueno al año siguiente, pero puso como condición que la reforma constitucional fuese aprobada por 38 estados antes de 1982 y ahí fue donde entró en juego Phyllis Schalfly y su exitosa campaña «Stop ERA«.

Una mujer de ambiciones altas

Por seguir con las paradojas, la serie muestra, tal y como recogen las biografías sobre Schalfly, que ella inicialmente no estaba interesada en el tema de la ERA, sus ambiciones apuntaban más alto. En 1952 se presentó a unas elecciones al Congreso con el lema «Las mujeres pertenecen a la Cámara de Representantes«, pero fue derrotada.

No obstante siguió peleando por hacerse un hueco en los centros de decisión sobre política exterior y estrategia nuclear -estaba en contra de la ‘no proliferación’-. A mediados de los 60 autopublicó un libro, «A choice, not an echo«, que acabaría vendiendo tres millones de copias y convirtiéndose en el manifiesto no oficial de los conservadores.

También fundó en 1972 el Eagle Forum, una organización en defensa de los valores familiares más conservadores y fue muy activa en la campaña presidencial de Donald Trump contra Hillary Clinton en 2016. Murió en septiembre de ese año, a los 92 años de edad.