Imagen de archivo. Las Hurdes (Cáceres), 14-5-1973.- Una mujer lava la ropa en el rio. EFE/Volkhart Müller

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El modo de vida de la mujer rural de Las Hurdes, un símbolo de resistencia y memoria

EFE | Plasencia - 18 febrero, 2026

Un estudio etnográfico realizado en la comarca cacereña de Las Hurdes ha rescatado las historias de vida de doce mujeres de entre 63 y 89 años, y ha revelado su "papel esencial" en la cohesión familiar y comunitaria, la transmisión de saberes y la preservación de la identidad rural.

El trabajo, recientemente publicado, se titula Nosotras contamos: historias de vida de las mujeres de las Hurdes y ha sido realizado por las investigadoras Karmele Mendoza, profesora del Departamento de Psicología y Antropología de la Universidad de Extremadura, y María Adoración Martínez, de la Universidad de Salamanca.

El estudio, desarrollado entre marzo y julio de 2022, llevó a las investigadoras a sumergirse en la vida de esta comarca extremeña y a documentar sus características originales a través de la observación, las entrevistas en profundidad, los encuentros informales o caminatas en las que pudieron apreciar el contexto natural en el que se enmarcan estas historias, según ha informado la Universidad de Extremadura.

"Tuvimos la oportunidad de estar viviendo allí unos meses y entender cómo se organizan estas ruralidades, estas interconexiones entre pequeños pueblos y alquerías", ha señalado la investigadora Karmele Mendoza.

La mujer rural mayor

Existe una extensa literatura sobre esta región, a la que acudieron personajes célebres de la ciencia y la cultura española como Unamuno, Gregorio Marañón o Luis Buñuel con su documental Tierra sin pan.

Sin embargo, lo innovador del acercamiento radica en el objeto central de estudio la mujer rural mayor— y es que a pesar de que existen iniciativas locales impulsadas por asociaciones y ayuntamientos, no se había abordado desde el ámbito académico.

"Nos sorprendió cómo las mujeres mayores seguían muy ligadas a la tierra y la naturaleza, el respeto que muestran por mantener esa tierra sana y viva. Iban todos los días al campo y nos regalaban verduras y alimentos sin ser conscientes de este autoabastecimiento. Además, tenían otros conocimientos que hoy en día no tenemos, como hacer queso, coser su propia ropa, etc. Y son cosas que estamos perdiendo en las ciudades", ha explicado Karmele Mendoza.

Necesario cuidado de lo rural

Conocimientos y formas de habitar corren el riesgo de desaparecer con el envejecimiento de la población y el abandono de los pueblos. Por ello, el cuidado colectivo que practican estas mujeres se transforma en un símbolo de resistencia y memoria.

"En muchas de las alquerías en las que vivía poca gente las mujeres cuidaban las flores de las casas vecinas, hasta el punto de que parecía que esas casas estuviesen también habitadas", ha destacado la investigadora.

Además de la recogida de datos y testimonios, las investigadoras han querido que su trabajo fuera devuelto a la comunidad, por lo que el proyecto también ha desarrollado una serie de actividades de difusión. Entre ellas destacan la creación de murales, una exposición fotográfica colectiva, o el visionado de una pieza audiovisual a modo de documental que fue presentado el Día de la Mujer Rural el 15 de octubre de 2022.

"Este trabajo, financiado por la Diputación de Cáceres, rompe la invisibilización histórica de las mujeres rurales mayores, mostrando cómo su memoria y prácticas son clave para el desarrollo cultural y social de estos territorios en riesgo de despoblación", ha defendido la UE.