construcción maternidad

De izquierda a derecha, la responsable de Malasmadres Laura Baena, la periodista de Efeminista Carmen Sigüenza, la profesora de la UC3M Pilar Carrera, la cineasta Gracia Querejeta y la profesora de la UC3M Carmen Ciller. Foto cedida por Baldesca Semper.

La construcción de la maternidad, a debate en un foro con profesoras, empresarias y cineastas

María G. de Montis | Madrid - 17 diciembre, 2021

La construcción de la maternidad, sus valores y normas y la necesidad de trasladar esta experiencia del ámbito privado a la esfera pública han sido los ejes del debate organizado este jueves, 16 de diciembre, por la Universidad Carlos III de Madrid. En esta cita han participado las profesoras Pilar Carrera y Carmen Ciller, la fundadora del club Malasmadres Laura Baena, y la cineasta Gracia Querejeta, en una mesa redonda moderada por la periodista de Efeminista Carmen Sigüenza.

Para Carrera, que acaba de editar junto a Ciller el libro Maternidades (Cátedra, 2021), el problema del concepto de maternidad reside en que “se plantea una idealización del concepto, se construye una figura de madre ‘instagrameable’. Y eso funciona en Instagram, pero no en la vida real”.

La maternidad, un asunto político

Tanto en el libro como en el debate, Carrera sostiene la importancia de dejar de reducir la maternidad al ámbito privado. “La idea era poner de relieve precisamente esa dimensión política de la maternidad, que sistemáticamente se asocia con el ámbito privado”, apunta. Por eso, es fundamental buscar el origen del relato.

“Creo que hay que tomar conciencia de que lo que consideramos experiencias privadas están condicionadas por esas capas de relato”, ha puesto de relieve, al tiempo que ha añadido que “lo que creemos natural lo es muy poco, es más bien cultural”.

Una opinión que comparte con su compañera de profesión, Ciller, quien muestra preocupación por esas “madres que, cuando tienen hijos, se pierden y se olvidan de que son mujeres”.

“A mi alrededor hay muchas mujeres que se han perdido. Y eso es una responsabilidad personal, pero también política. Muchas veces viene de relatos que se han convertido en norma, de mitos o discursos religiosos”, asegura Ciller.

Ambas son coordinadoras de Maternidades, un ensayo en el que una decena de mujeres abordan desde distintas ópticas, desde bíblicas a audiovisuales, la figura de la madre. Su intención, explican, es señalar “un camino a seguir, pero también la penumbra en la que adentrarse en busca de lo nuevo”.

Los ensayos tratan la singularidad de la experiencia de la maternidad y su representación en el arte (Carmen Ciller), la forma de vivirla durante el confinamiento (Nancy Berthier), en la era del punk (Angels Bronsoms y Rosa Franquet) o en Instagram (Eva Herrero).

La culpabilidad de las madres

Porque, en opinión de Ciller y Carrera, la culpabilidad de las madres “se ha potenciado” en los últimos años. “Me da la sensación de que la crispación está interiorizada y es mucho mayor”, ha incidido Carrera, y eso, ha destacado, «no es saludable”.

Una postura que Baena no comparte. La coordinadora del Club de las malasmadres, una «comunidad emocional» que busca «desmitificar la maternidad perfecta», cree que cada vez hay más “mujeres dispuestas a acabar con ese silencio y a no callarse». En su opinión, la solución pasa por tener más «referentes en la calle, en el día a día”.

Y ejemplifica: “Cada vez hay más mujeres en los altos sectores, y estamos empoderando a las niñas a que sean bomberas, pero no a los niños para que sean grandes cuidadores, para que aprendan la corresponsabilidad”.

También Querejeta considera que las cosas “van cambiando poco a poco”. “Por presión social, o por algo que llevamos en los genes, las mujeres hemos entendido que lo que tiene que ver con los hijos recae sobre nosotras”, concluye.