Marisa Soleto: «Un maltratador no es un buen padre»

Laura de Grado | Madrid - 25 noviembre, 2019

Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer este 25 de noviembre, la directora de Fundación Mujeres, Marisa Soleto, se pronuncia sobre los temas que están marcando la actualidad de las agendas feministas en cuanto a violencia contra la mujer: las 51 mujeres asesinadas en España a manos de sus parejas o ex parejas en lo que va de año, el debate en torno a la reforma de los delitos sexuales o la protección de los menores.

Para esta referente del feminismo, los últimos casos de violencia sexual han demostrado que la reforma del Código Penal es «absolutamente urgente» y que es necesario incorporar el «quebrantamiento del consentimiento sexual como elemento vehicular de la definición del tipo penal del delito», según ha explicado en una entrevista con Efeminista.

Además, Soleto, que es responsable de la secretaría técnica del Fondo de Becas ‘Fiscal Soledad Cazorla Prieto’ para huérfanos de violencia de género, reivindica la máxima de que «un maltratador no es un buen padre» y pide, entre otras medidas, hacer extensivas las órdenes de alejamiento de las madres a los menores y así garantizar su protección.

En este sentido, la experta lamenta que la «inestabilidad política» de los últimos años haya afectado al Pacto de Estado contra la Violencia de Género y alerta de que la crisis económica que amenaza España puede poner en especial riesgo a las mujeres.

Pregunta.- Este 25 de Noviembre se conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, ¿cuál es la prioridad del movimiento feminista?

Respuesta.- El feminismo es una revolución y por lo tanto los objetivos estratégicos son seguir existiendo. En España la reforma del Código Penal es absolutamente urgente y creo que también algunas cuestiones que tienen que ver con derecho laboral y acoso sexual en el trabajo deberían ser abordadas.

Además, estamos viendo la amenaza de una nueva crisis económica. Conocemos bien los efectos que la crisis ha tenido sobre la situación de las mujeres y creo que es urgente tomar medidas para evitar que las mujeres nuevamente vuelvan a ser las principales víctimas.

«El Pacto de Estado ha sido víctima de la inestabilidad política»

P.-  En lo que va de 2019, 51 mujeres han sido asesinadas, ya son 1.027 desde que comenzaron a registrarse las estadísticas en 2003, ¿qué está fallando?

R.- Venimos de una sociedad donde las mujeres no han sido autónomas, no han tenido derechos y donde la violencia que se ha ejercido sobre ellas durante siglos se mantenía impune e incluso formaba parte de la propia organización.

En este contexto, llevamos apenas unas cuantas décadas denunciando y combatiendo legalmente la violencia contra las mujeres. Creo que tenemos que seguir insistiendo.

P.- Han pasado dos años desde que se puso en marcha el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, ¿se está cumpliendo?

R.- El pacto de Estado era un ejercicio necesario, era imprescindible hacer un parón en lo que era la aplicación de la ley y evaluar las medidas.

Hay que destacar que vivimos tiempos de una inestabilidad política muy preocupante, no solamente para este tema sino para todo lo que tiene que ver con la intervención social y, por lo tanto, el pacto de Estado ha sido víctima de esa inestabilidad política.

Necesidad de reforma del Código Penal respecto a los delitos sexuales

«La libertad sexual de las mujeres es una novedad legislativa»

P.-El caso de Manresa ha puesto el foco en los delitos sexuales, ¿es necesaria una reforma del Código Penal?

R.- Sin duda sí. No podemos olvidar que la historia penal de los delitos contra la libertad sexual vienen del territorio de los delitos contra el honor, es decir, la libertad sexual de las mujeres es una novedad legislativa.

En el marco del Convenio de Estambul indudablemente hay que incorporar ese elemento de quebrantamiento del consentimiento sexual como elemento vehicular de la definición del tipo penal del delito.

«Solo sí es sí, el no es no y la vulneración de ese deseo de las mujeres tiene que ser lo que constituya el tipo delictivo»

La sentencia de la manada de Pamplona nos demostró que hay suficiente recorrido interpretativo para que los tribunales juzgaran este tipo de delitos de una manera diferente. Para eso necesitamos un mayor nivel de comprensión y de sensibilización por parte de los operadores jurídicos. Pero no podemos esperar, la alarma social que provoca este tema exige que se aceleren este tipo de cambios y que se proceda a la modificación del Código Penal.

P.- ¿Falta perspectiva de género en la justicia?

R.- El derecho es patriarcal, no hay más que mirar las fuentes del derecho o leer a la mayor parte de los autores de la filosofía del derecho sobre los que están basadas las instituciones.

Últimamente hemos visto cosas en los tribunales que no nos han gustado y que han dejado al descubierto la falta de protección de los derechos de mujeres, además, muy jóvenes.

Marisa Soleto

Marisa Soleto, presidenta de Fundación Mujeres, durante la entrevista con Efeminista. EFE/Angel Díaz

«Un maltratador no es un buen padre»

P.-En cuanto a los menores, en lo que va de 2019, 43 han quedado huérfanos por culpa de la violencia machista y 275 desde 2013, ¿se hace suficiente para protegerles?

R.- No se hace suficiente y hablo de primera mano, Fundación Mujeres lleva desde hace tres años trabajando con familias de mujeres asesinadas por violencia de género que se han hecho cargo de los menores huérfanos o huérfanas. Este trabajo, que hacemos a través del Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla Prieto, nos ha enseñado que no tenemos un buen sistema de reparación del daño ni una respuesta institucional organizada.

Por ejemplo, hasta la reforma del 2015 a los asesinos de mujeres no se les retiraban los derechos de la patria potestad y podíamos leer sentencias que argumentaban que haber asesinado a tu madre no hacía que tu padre fuera un mal padre para ti. El movimiento feminista ha hecho un gran trabajo explicando que un maltratador no es un buen padre.

Al menos 30 menores asesinados en conflictos de violencia machista

Además, en muchas ocasiones se pone en riesgo su vida y su salud, treinta menores al menos han sido asesinados o asesinadas en conflictos de violencia de género desde el año 2013 en España y algunas circunstancias deberían sonrojarnos de vergüenza. Hay una mujer en Castellón, Itziar, que perdió a sus dos hijas, después de pedir ayuda a la justicia, porque el padre maltratador decidió vengarse de ella matando a lo que más quería.

Tenemos que pedir perdón a estas familias por no haber podido proteger a los niños o a las madres y buscar sistemas de acompañamiento que garanticen que los huérfanos de la violencia de género o las madres víctimas de esa violencia vicaria tienen la compensación necesaria por parte del Estado.

P.- Entre las últimas reclamas está hacer extensivas las órdenes de alejamiento de las mujeres víctimas de violencia machista a sus hijos, ¿por qué? 

R.- Una de las principales medidas de protección tiene que ser necesariamente sacar a los niños y las niñas del foco del conflicto y el alejamiento del agresor tiene que ser uno de esos criterios.

En España ha habido niños y niñas que han ido a la cárcel a ver al asesino de su madre que estaba en prisión preventiva. Eso no tiene sentido. No hay forma de argumentar que defender el interés de un niño o una niña es conservar el contacto con quien está maltratando a su madre, con quien le está enseñando probablemente una forma absolutamente inadecuada de establecer relaciones afectivas.

El derecho internacional y algunos convenios, por ejemplo del Consejo de Europa, parecen pensar que es mejor tener cualquier padre a no tenerlo. Pero creemos que es mejor no tener padre a tener un padre que ha matado a tu madre.

P.- Ha hablado de las Becas Soledad Cazorla para huérfanos de la violencia machista, ¿en qué consisten? 

R.- Es una iniciativa que hemos podido desarrollar gracias a la generosidad de la familia de la fiscal Soledad Cazorla Prieto, que murió en el año 2015 y que los últimos años de su vida estuvo muy preocupada por la situación de los menores. El Fondo de Becas se concibió para dar pequeñas ayudas económicas a las familias que habían perdido a una madre por un crimen de violencia de género.

En tres años hemos dado más de 35 becas a niños y niñas y hemos aprendido mucho. Además, hemos hecho de interlocutor con las administraciones públicas y hemos conseguido que creciera el interés por este tema.

«El movimiento feminista ha hecho muy bien su trabajo»

P.- ¿Cómo tratan la violencia machista los medios de comunicación?¿Está habiendo evolución? 

R.- Cuando salimos a otros países europeos, las organizaciones se quedan muy sorprendidas del nivel de información que existe en España sobre el crimen de la violencia de género. Eso responde a un acuerdo y a una colaboración entre el movimiento feminista y los medios de comunicación.

Durante estos años las mujeres se han incorporado a los medios de comunicación de una manera masiva. No han llegado todavía a ocupar todos los puestos de responsabilidad, pero es evidente que existe paridad e incluso, a veces, mayor participación de mujeres y eso ha elevado la calidad de la información que se da en materia de igualdad.

P.- Después de todo esto que hemos hablado ¿cree que hace falta más conciencia?

R.- La sociedad española ha respondido bastante bien y a mí me gusta decir que el movimiento feminista ha hecho muy bien su trabajo. Realmente es una revolución social que se está consiguiendo a partir de sensibilizar y de poner en valor lo que es la igualdad como principio democrático.