"A Balteira"

Portada de "La Juglaresa", cedida por Planeta de Libros.

María López Villarquide narra la historia de «A Balteira», juglaresa gallega en la corte de Alfonso X

José Carlos Rodríguez | Santiago de Compostela - 15 abril, 2021

La novelista María López Villarquide publica «La juglaresa» (Espasa), la historia de María Pérez, «A Balteira», una conocida juglaresa gallega del siglo XIII que formó parte de la corte de Alfonso X el Sabio y que protagonizó varias cantigas de escarnio por ser una mujer «libre» y desafiar los cánones de su época.

Se trata del regreso de la escritora a la novela histórica tras «La Catedrática».

«Lo que me atrajo de ella es que prácticamente solo la conocemos a través de poemas o cantigas que la dejaban en muy mal lugar y en las que la criticaban y se burlaban de ella por su forma de comportarse», explica a Efe Villarquide (A Coruña, 1982), que cuenta que incluso Alfonso X firmó una cantiga en la que en un tono «casi pornográfico» se burlaba de su vida sexual.

«Se burlaban de ella por hacer lo que le daba la gana, por ser libre y por no estar ceñida a ningún tipo de norma. En el fondo todos la deseaban y ella no se iba con ninguno. No entendían cómo era posible que una mujer pudiera rechazarles y hacer lo que quería», cuenta la autora.

En «La juglaresa», Villarquide sigue la infancia, juventud y madurez de «A Balteira», una mujer independiente del siglo XIII que decidió tomar un camino diferente, el de esas mujeres que se echaban a los caminos para bailar y cantar y que perdían la «buena» reputación para ganarse el pan por las plazas de los pueblos o en los salones de los palacios, lejos de los cánones morales de su tiempo.

Vida social pero también política

«A Balteira» tuvo que sobrevivir en un mundo de reyes, reinas, cortesanos, pícaros, frailes borrachos y juglares, viajando desde su Galicia natal por diferentes lugares de Castilla y participando, incluso en acontecimientos políticos y bélicos de relevante importancia.

Villarquide asegura que, aunque hay algunos estudios sobre ella y sobre las cantigas de las que era protagonista, lo que más le impactó fue el hecho de que participara en las cruzadas, algo que le hizo «tirar de la manta» y construir la historia de «La juglaresa».

«Ella firmó un documento para ir a las cruzadas, pero no la tomaban en serio», indica la escritora, quien añade que en la Edad Media hubo muchas mujeres que se dedicaban a viajar con el ejército y que participaban de alguna forma en las guerras, pero que lamentablemente no suelen recogerse en los libros de historia.

Y es que esta mujer dedicó gran parte de su vida a entretener a los cortesanos con sus bailes y cantos durante la actuación de los juglares y trovadores y a acompañar a los soldados durante las campañas militares, realizando todo tipo de espectáculos, entre los que se incluían la danza, la música o los juegos de dados.

De maltratada a referente

«A Balteira», según los datos históricos, provenía de una familia noble de Armea, en Coirós, algo que también sorprendió a la escritora, ya que no era habitual que una mujer «que no era precisamente pobre» decidiese dedicarse al mundo del espectáculo.

Sin embargo, no se quedó ahí, ya que, como relata la novela, esta juglaresa firmó un documento en el Monasterio de Sobrado dos Monxes para acudir a Tierra Santa y expulsar a los “infieles”.

Además, ejerció un papel fundamental en la corte de Alfonso X a la hora de sofocar las rebeliones del sur de la península, para la que utilizó sus artes y encantos.

«Cómo es posible que se hable de esta señora porque era una vividora y no se diga que jugó un papel tan importante en el mundo de la política», se pregunta Villarquide, que, aunque es consciente de que en su época fue «una mujer maltratada más», hoy podría ser un «referente».

«La juglaresa» fue escrita hace casi un año, pero la pandemia de coronavirus retrasó su salida a las librerías.

«Ojalá que alguien se identifique con ella y que le anime a hacer lo que le dé la gana con convicción», zanja la escritora.