María Hervás actriz

María Hervás durante la conferencia “La alquimia de un cuerpo que actúa”, organizada por la Oficina de la Mujer en Ciencia del CNIO.

María Hervás: si eres joven y actriz tienes que demostrar que no eres tonta

Laura de Grado | Madrid - 20 junio, 2019

Por ser mujeres, las actrices son constantemente sometidas al examen de tener que demostrar a la sociedad que, además de saber actuar, «piensan» y «no son tontas».  Así explica la actriz María Hervás (Madrid, 1987) los obstáculos a los que se siguen enfrentando las actrices en el panorama escénico español.

Hervás, galardonada con el premio a Mejor actriz protagonista de teatro 2018 por «Iphigenia en Vallecas» y ganadora del Premio Max de las Artes Escénicas 2019 a mejor actriz protagonista por la misma obra, ha participado en la conferencia-taller «La alquimia de un cuerpo que actúa», organizada por la Oficina de la Mujer en Ciencia del CNIO (WISE), en el que explora la relación cuerpo-mente a la que se enfrentan los actores.

«En este país si eres mujer, joven y más o menos entras dentro de los límites de lo que se considera belleza, lo primero que tienes que demostrar constantemente, y más siendo una actriz, es que no eres tonta», ha denunciado la actriz durante una entrevista con Efeminista, en la que ha explicado que esto «a los hombres jamás se lo hacen».

Machismo en el teatro y cine

María Hervás, actriz de las series «El Pueblo», «La que se avecina», «Arde Madrid» o «Paquita Salas», entre otras, relata su experiencia personal respecto al machismo en las artes escénicas y en los medios y denuncia que se presuponga que por ser mujer «no debería hablar bien».

«En unas entrevistas que me hicieron hace poco en la televisión, dos periodistas muy famosos me interrumpieron varias veces el discurso para decir ‘que bien habla María’, como si fuese algo sorpresivo, que hubiese que enmarcarlo», confiesa la actriz, a quien le indigna que «a un hombre jamás le habrían parado un discurso».

El estigma de «haber sido abusadas»

Desde que en 2017 varias actrices rompieran el silencio para denunciar agresión y acoso sexual dentro de la profesión a través del hashtag #MeToo, las mujeres han podido liberarse del estigma de «haber sido abusadas».

«Ha estado tan estigmatizado que hubieran abusado de una mujer, que eso generaba una culpa en nosotras que ni siquiera nos permitía comunicar ese abuso, esa violación», explica Hervás sobre el miedo a nombrar un abuso porque se generan etiquetas. «Si eres una mujer exitosa y sexy se presupone que no debes ser una mujer que hayan violado», añade, porque dejas de ser «poderosa».

Positiva con la evolución tan «grande y palpable» que ha supuesto este movimiento, la actriz celebra que las mujeres estén dejando atrás «esas etiquetas y tabúes».

«Se tiene que hablar del abuso para poder sanar»

Por su parte, como actriz de ‘Jauría’, dramaturgia de la transcripción del juicio realizado a La Manada, recibe «un montón de mensajes privados» donde muchas personas le cuenta su historia, lo que se está convirtiendo en una «experiencia conmovedora».

«En el momento en que tu le das un lugar, un espacio, en el que estás instaurando una libertad comunicativa y  una escucha de eso, rompes la estigmatización de la tragedia», defiende Hervás sobre la importancia de hablar del abuso.

De este modo, el espectáculo se ha convertido en una forma de decir a la sociedad que «de esto se puede y se tiene que hablar para poder sanar». «En el fondo somos como símbolos, la gente piensa ‘aquí puedo porque ellos se han metido a hablar de este tema'», explica Hervás desde su propia experiencia dando voz a la denunciante en la obra.