"El león de Candela"

Fotos del libro "El león de Candela" facilitadas por la editorial Silonia. EFE

María Castro anima a disfrutar de los pequeños detalles con «El león de Candela»

Pilar Martín | Madrid - 9 mayo, 2021

Cuando Candela, la hija de la escritora María Castro, tenía 4 años no podía despegarse del león de peluche que la acompañaba a todos lados. Ahora, ambos protagonizan «El león de Candela», un libro infantil lleno de ternura que arrancará más de una sonrisa a los más pequeños.

Y es eso, precisamente, lo que esta autora quiere conseguir con el cuento (Silonia editorial) que llega después de haber conquistado a muchos lectores con las aventuras de «Moka», su perrita, pero no verá la luz hasta la próxima Navidad.

El placer de los pequeños detalles

«Cuando me pongo a escribir, o a pensar, jamás me planteo crear un cuento con un mensaje, de hecho en este caso lo que desencadenó la historia fue ver el león de mi hija, que ya tiene 18 años. Lo que me dispara la escritura son las emociones«, afirma en una entrevista con Efe esta autora madrileña (1969) cuya fuente de inspiración está en su familia, en su entorno, en esas pequeñas situaciones que a veces pasan desapercibidas. 

Porque ese león que ahora no se mueve de la cama (Candela ya tiene 18 años), recuerda, iba a todas partes con su hija: «A los viajes, a los supermercados…y de repente pasa el tiempo y te das cuenta de esas pequeñas cosas, pequeños detalles que los tienes que disfrutar a tope y que son los momentos felices«, añade.

Por eso, «El león de Candela» no es más, ni menos, que la historia de Candela y ese peluche, un felino nada fiero con el que juega, duerme o hace los deberes. Un muñeco que necesita un baño después de tanto trote, pero Candela se niega, y ahí está este pequeño conflicto que Castro desarrolla con humor y gracejo.

«La lectura tiene que ser algo lúdico y que los niños cojan con naturalidad. Se tienen que divertir para que luego se enganchen en la lectura, esto me parece muy importante y por eso no fuerzo las historias, tienen que nacer de un sentimiento», reconoce esta escritora que ha acostumbrado a sus pequeños lectores a convertir en extraordinarias cosas normales como el hecho de no querer bañar a un peluche.

La magia de la ilustración

Si «El león de Candela» transmite dulzura y humor no es solo por el relato creado por Castro, sino también por las ilustraciones de Juliana Salcedo, la autora de unos dibujos de grueso y sencillo trazo que hacen que sus personajes quieran saltar de las páginas para animarnos a jugar con ellos.

Unos dibujos «austeros e infantiles», describe Castro, que encajan a la perfección con este cuento y que funcionan como contraste con los que anteriormente contó la autora en las historias de «Moka»

«Los cuentos de Moka son desbordantes porque Moka es desbordante, pero en esta historia quería el punto de la ternura, de la cosa pequeña, de la austeridad. Creo que he conseguido dar con las personas que son capaces de captar ese espíritu y en estos tiempos tan duros también quería sencillez, no apabullar al lector y al niño», reflexiona.

Precisamente, la protagonista de esta historia, su hija Candela, no solo no se ha sentido apabullada ante tal «homenaje» hecho por su madre, sino que se encuentra «muy contenta» también porque en estas páginas se encuentra toda la «poesía y ternura» que ella le ha dado a la que la trajo al mundo.

«Todo lo que tengo en mi vida se lo agradezco a mis hijos, porque los hijos nos aportan esa cosa de disfrutar de los pequeños, esos momentos que nunca olvidamos», confiesa esta autora infantil con mirada especial mientras que su perra Moka la observa cuando habla por teléfono.