¿Cómo construir nuestra marca personal?

Alicia Muñoz Lombardía | Directiva del Banco Santander - 17 diciembre, 2019

Tradicionalmente muchos profesionales han pensado que simplemente con trabajar duro, podían construir una carrera profesional, larga y exitosa, y esto nos pasa, principalmente, a las mujeres. Trabajar como hormiguitas parece que es garantía de éxito, y siempre va a venir alguien a reconocer nuestro trabajo. Pues bien, esto ya no es así, el liderazgo exige una serie de competencias, con las que además hay que construir una marca personal.

¿Y por qué? Por la regla de oro del márketing: lo que no se publicita no se vende. No hay que esperar a que tengamos una promoción profesional, a que iniciemos una empresa o un trabajo. Nosotras, las mujeres, además, suspendemos nuestra carrera profesional por la maternidad. La marca personal hay que trabajarla ya, desde ahora mismo. Para nuestras empresas es muy positivo que los empleados tengan una visibilidad y una imagen personal potente en las redes y en distintos ámbitos.

«El propósito es lo que realmente da una marca personal, una fortaleza, una potencia y un impacto en los demás»

Empezar a trabajar la marca personal

¿Cómo empezamos? identificando nuestras fortalezas, a nivel personal, profesional y la tercera, que probablemente es la más importante, el propósito, el compromiso que supone el liderazgo. El propósito es lo que realmente da una marca personal, una fortaleza, una potencia y un impacto en los demás, que es lo que transmite, inspira, a todo el mundo. Es el caso de Rafael Nadal y otras personas que conocemos.

Y cómo lo hacemos, online y offline. Online a través de redes sociales, aquellas que más se alineen con nuestro objetivo. Por ejemplo, si tenemos un trabajo artístico, creativo, las que son más visuales, si tenemos una actividad más técnica, tenemos que dirigirnos a un público más especializado y por tanto debemos utilizar ese tipo de redes. Tenemos que construir nuestra identidad digital con tres objetivos principalmente: tenemos que tener una constancia, transmitir credibilidad y consistencia en nuestros mensajes.

Offline, en eventos, mesas redondas, todo tipo de actividades habituales en las que solemos participar, pero además por qué no utilizar también nuestras aficiones para transmitir una marca personal más auténtica, allí donde estamos más cómodos es donde podemos desarrollarnos mejor, donde ser más nosotros mismos.

Medir

Y por último, medir. Medir los resultados de nuestras actuaciones, ¿cómo? a través de ‘likes’, de visitas, de redes sociales y, sobre todo, ver la tendencia, aquellos contenidos que generen más interés son los que tenemos que fomentar y discontinuar aquellos que por el contrario no tienen interés.

A partir de ahora hay que trabajar en la marca personal, y principalmente las mujeres, para las que muchas veces el estar en eventos y hacer ‘networking’ parece que estamos desatendiendo nuestras labores en la casa, con los hijos. Este trabajo es una parte importantísima para nuestro desarrollo profesional.