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Cartel de la campaña "La mujer del siglo XXI: ni independiente, ni segura, ni con voz" de Manos Unidas./ Manos Unidas

Manos Unidas pone el foco en las mujeres más vulnerables

Laura de Grado | Madrid - 14 febrero, 2019

Las mujeres cuya «voz no se oye por mucho que griten» son las protagonistas de la campaña con la que Manos Unidas celebra su 60 aniversario, dedicada, en especial, a denunciar la situación que viven las mujeres en países empobrecidos.

Bajo el nombre «La mujer del siglo XXI: ni independiente, ni segura, ni con voz», la iniciativa recién estrenada incluye eventos y actos conmemorativos por toda España para recordar la necesidad de seguir luchando contra el hambre, 60 años después de que sus fundadoras empezaran a hacerlo.

La ONG nos invita a que fijemos nuestra mirada en las mujeres de otros países y a que reflexionemos sobre si existe una igualdad real de oportunidades entre hombres y mujeres en todos los lugares del mundo.

«Por todas esas mujeres, por las que no son independientes, por las que no se sienten seguras, por aquellas cuya voz no se oye, por mucho que griten, es por las que vamos a trabajar especialmente este año en nuestra campaña», explicó en la presentación de la iniciativa la presidenta de Manos Unidas, Clara Pardo.

Durante su intervención, Pardo subrayó el valor de que la igualdad de género sea un principio fundamental de la Carta de las Naciones Unidas. También recordó que hay 821 millones de personas que padecen hambre en el mundo debido a la «globalización de la indiferencia» que denuncia el papa Francisco.

Más vulnerables

Más del 50% de las mujeres y las niñas en los países en desarrollo carecen de, al menos, uno de los siguientes recursos: agua limpia, instalaciones sanitarias mejoradas, una vivienda duradera o espacio habitable suficiente, según el informe anual 2018-2018 de ONU Mujeres. Además, las mujeres son más vulnerables al hambre y a la pobreza, a pesar de ser las principales productoras de alimentos del mundo.

«Una persona es doblemente pobre si es mujer y triplemente pobre si además es indígena o negra», destacó, por su parte, la directora Ejecutiva de la Fundación MAQUITA Cushunchic, María Jesús Pérez.

Mujeres contra la violencia en América Latina

Una de las acciones inaugurales ha sido una mesa redonda, celebrada esta semana en Madrid, que ha reunido a cinco mujeres representantes de la ONG y sus socios locales que defienden los derechos de la mujer en México, El Salvador, Paraguay, Colombia y Perú.

En la mayor parte de América Latina la violencia hacia la mujer es constante debido a la cantidad de hábitos y actitudes patriarcales arraigadas en la sociedad. Por ello, como se ha debatido durante la reunión, la educación es el arma más poderosa para que las mujeres reclamen sus derechos, según informa Manos Unidas en su web.

Según la psicóloga y trabajadora de Kalli Luz Marina, Lizette Hernández, en México las mujeres indígenas «sufren discriminación y exclusión desde que nacen» y esto hace que se vulneren sus derechos sistemáticamente.

Lo mismo ocurre en El Salvador, donde «la violencia contra la mujer se da diariamente, puede llegar a pensarse que es algo natural», según explicó la representante del Movimiento Salvadoreño de Mujeres Ana Ruth Orellana.

«Las mujeres no figuran en la agenda de prioridades del Gobierno», denunció la psicóloga de la Asociación Tatarendy, Mirtha Lezcano. La experta reivindicó además la importancia de la educación para que las mujeres conozcan sus derechos en Paraguay. 

En Colombia, por su parte, las mujeres tienen dificultad para acceder a la justicia y no por falta de legislación, «porque leyes hay, muchas y muy bien escritas», ironizó la representante del Servicio Jesuita para el Refugiado (JRS) Diana Marcela Torres, quien explicó que «el problema es que las mujeres no pueden acceder a ellas».

La pobreza también condena a muchas mujeres a acabar en redes de trata y prostitución.  Así lo denunció la trabajadora social de la casa de acogida de las Adoratrices en Perú, Desiree Bozzeta, quien relató que en su organización reciben mujeres de todos los estratos sociales y de diferentes países, «todas ellas víctimas de la trata con fines de explotación sexual y laboral«.

Tres años por la igualdad y dignidad

Con el mensaje «Creemos en la igualdad y en la dignidad de las personas», la ONG católica centrará su labor durante el Trienio “Promoviendo los Derechos con Hechos” (2019-2021) en la defensa de los derechos humanos con un trabajo de apoyo y acompañamiento a las personas más desfavorecidas.

Entre sus objetivos están promover el derecho a la alimentación, a la educación, a la salud, al agua y el saneamiento y potenciar la igualdad para las mujeres.

Cursos de formación y capacitación, así como asambleas y marchas por los derechos y la igualdad, son algunas de las actividades que se llevarán a cabo durante la campaña. Con ello pretende que su proyectos «no sea limosna» sino un método para «impulsar la sostenibilidad y los derechos de la mujer».