Malala

En la imagen, Malala Yousafzai, Premio Nobel de la Paz en 2014. EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON/POOL/Archivo

Malala pide a la comunidad internacional proteger los derechos de mujeres y niñas en Afganistán

EFE São Paulo - 27 agosto, 2021

Malala Yousafzai, ganadora del Premio Nobel de La Paz en 2014, ha realizado una llamamiento a la comunidad internacional para que proteja los derechos de las niñas y las mujeres en Afganistán tras la vuelta al poder de los talibanes. «No creemos en promesas verbales, necesitamos ver acciones concretas. Es muy importante que los Gobiernos de los países vecinos se unan en una coalición para proteger a las personas y sus derechos», dice.

Malala, quien sobrevivió en 2012 a un tentado perpetrado por los talibanes por defender la educación de las mujeres, manifiesta estar «muy preocupada» y «exhausta» ante la escalada autoritaria en Afganistán después de la caída del Gobierno y el consiguiente dominio del grupo extremista.

«Todo el mundo tiene miedo, todo el mundo está preocupado», sintetiza la activista paquistaní durante un evento virtual organizado por una empresa brasileña de inversiones.

Pese a que considera que los talibanes podrían estar «ligeramente más moderados» que cuando gobernaron el país entre 1996 y 2002, la Nobel de la Paz señala que los mensajes que llegan desde el país asiático hasta ahora son «mixtos» y «no claros».

«El mensaje de los talibanes es muy vago, todavía no está muy claro. Hubo un compromiso respecto a los derechos de las mujeres, de acceso a la educación y al trabajo, pero están todos muy asustados a la espera de qué va a pasar», dice Malala, quien agregó que mantiene contacto con líderes mundiales y activistas para ayudar a evacuar a los ciudadanos afganos con seguridad.

Llama a mantener las fronteras abiertas

«Es una situación complicada, pero estamos haciendo todo lo posible para protegerlos y evacuarlos, en especial a los grupos de mayor riesgo», asegura.

La activista insta a los países a dejar a un lado el «egoísmo» y abrir sus fronteras para acoger a los afganos amenazados por el régimen talibán, facilitando abrigo, protección y acceso a la salud y educación.

Pide además que más países se involucren en las operaciones de evacuación que se llevarán a cabo hasta el próximo martes y ofrezcan «instalaciones de seguridad» para que las personas puedan llegar al aeropuerto de Kabul para dejar el país de forma segura.

«Pero como los vuelos son muy difíciles, las personas también deberían hallar seguridad cruzando las fronteras con Turkmenistán, Irán, Pakistán o China«, matiza.

Malala: el poder de la educación

En tiempos de conflictos, subraya Malala, la educación se hace «más necesaria que nunca», por lo que consideró que la gente no puede «permitir que pasen cosas sin ayudar».

«La negación de los derechos ya sucedió en el pasado. ¿Cómo confiar en las mismas personas que ya negaron los derechos de la población?, indaga.

La Nobel también revela que, hace dos semanas, mientras los talibanes se alzaban con el poder en Afganistán, ella se recuperaba de su sexta cirugía desde que fuera tiroteada hace nueve años por el grupo, un suceso que no la impidió seguir luchando por la educación de las niñas.

«Los talibanes intentaron callarme y la mejor respuesta que podía ofrecer era seguir alzando la voz para defender el derecho de las niñas a estudiar», concluye.