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La responsable de las Madres de Soldados, Valentyna Vasylivna (i) en la sede de Kiev, con dos mujeres que han perdido familiares en las guerras de Ucrania. EFE/Esteban Biba

«Madres de Soldados» ayuda a las ucranianas a buscar a sus esposos e hijos

Luis Ángel Reglero | Kiev - 9 junio, 2022

Madres y esposas ucranianas, unidas en la organización «Madres de Soldados», luchan para que sus esposos e hijos vuelvan del frente o, al menos, por recuperar los cuerpos de los fallecidos. Algunas de estas mujeres, como Emiliyia, llevan más de un mes intentando recuperar los restos mortales de su marido; otras, como Alla, buscan a su hijos, de los que no conocen su paradero.

Emiliya, cuyo marido, Vadym Hubanov, murió en un ataque ruso, es una de las mujeres que ha decidido acudir a la sede en Kiev de la Organización de «Madres de Soldados» en busca de ayuda y con la esperanza de recuperar sus restos mortales.

«Luchamos para que traigan el cuerpo de mi marido y el de todos los ucranianos muertos en los combates» desde que comenzó la invasión rusa el pasado febrero, ha asegurado a Efe.

La organización, formada por voluntarias que llevan más de tres décadas ayudando a mujeres cuyos hijos y esposos han sido enviados a distintas guerras, ha contado con el apoyo de otras mujeres de la comunidad internacional, quienes llaman ofreciendo su ayuda. Un gesto que agradecen desde la asociación desde la que aseveran  que todo suma y que es importante que «estemos unidas».

Las madres se unen

Emiliya, de 37 años, ha acudido a la sede de la organización muy cerca de Maidán, la Plaza de la Independencia en el centro de la capital ucraniana, escenario simbólico de muchas luchas sociales en la historia del país.

La responsable de las Madres de Soldados, Valentyna Vasylivna, junto con otra de las representantes de este grupo, Iryna Zinchenko, la han recibido en una oficina pequeña en espacio, pero grande en voluntad de ayudar a mujeres como ella.

Viste con los colores amarillo y azul de la bandera de su país y ha subrayado que al unirse a otras esposas y madres de combatientes lo que quiere es que vuelvan todos del frente, o al menos como en su caso puedan recuperar sus cuerpos.

Emiliya dice que por lo menos su hija Valeria pueda acudir a algún lugar en el que descanse en paz su padre. Como otras mujeres a las que ayuda esta organización, ha coincidido en afirmar que no se debe enviar al frente a nadie sin experiencia militar.

Sabe que su marido murió el pasado 17 abril cerca de Lugansk en un ataque ruso, en el que murieron unos veinte compañeros del 16 batallón de las fuerzas ucranianas, pero poca más información tiene sobre dónde está el cuerpo de su esposo.

Esta empleada de una empresa de nuevas tecnologías muestra la foto de Vadym, con la esperanza de que algún día pueda recuperar sus restos, tras haber buscado ayuda en organizaciones como Cruz Roja, por si del lado ruso decían algo, y ahora con Madres de Soldados.

«Mi marido es un héroe ucraniano», ha aseverado.

¿Dónde está mi hijo?

Alla también muestra una foto, la de su hijo Oleksiy, de 31 años, y ha coincidido en que también fue enviado al combate pese a carecer de formación militar.

Esta madre, de 53 años, no sabe de su hijo desde el pasado 17 de mayo y por eso también ha acudido a esta organización que integran unas doscientas mujeres, todas voluntarias, de forma altruista.

Oleksiy fue destinado al principio a puestos de control, pero luego las conocidas como Defensas Territoriales de las Fuerzas Armadas de Ucrania le enviaron al frente con el batallón Dnipro.

Ella sabe que en un ataque ruso murieron 26 ucranianos, pues le han llegado historias como la de un hijo que murió en los brazos de su padre durante los bombardeos, pero desde hace días no tiene más información sobre su paradero en la zona de Kirovogradskiy.

La preocupación, la incertidumbre sobre la suerte de su hijo ante la falta de noticias, se evidencian en su semblante.

Apoyo internacional

Valentyna Vasylivna, de 70 años, ha recordado a Efe que el grupo de mujeres que dirige no es nuevo, no es algo que haya surgido cuando empezó la invasión rusa el pasado febrero, sino que desde hace más de treinta años ayuda a mujeres cuyos hijos y esposos han sido enviados a distintas guerras en estas tres décadas.

Ella ha asegurado que a diario llaman muchas mujeres, mostrando su disposición a ayudarlas en lo que puedan, incluso desde otros países de Europa.

«Cien por cien que intentamos hacer algo», en cada caso que les llega, has subrayado, aunque para funcionar dependen de donaciones, pues carecen de apoyo institucional.

Iryna Zinchenko, de 56, añade que pese a ello ayudan en todo lo que pueden, también a los que perdieron la casa, a evacuar a quienes necesiten salir de zonas en guerra, a reconstruir viviendas, en hospitales,…

Italia, Francia, la República Checa y Dubái son algunos de los países desde los que les llegan muestras de apoyo, ha señalado.

Todo suma para estas voluntarias, mujeres que ayudan a madres y esposas, porque es importante que «estemos unidas», ha concluido.