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Petita Albarracín, madre de Paola Guzmán, durante una entrevista con Efe en agosto de este año. EFE / Marcos Pin

Madre de niña violada en colegio de Ecuador: «Se reconoció que mi hija fue la víctima»

Cristina Bazán | Guayaquil - 9 diciembre, 2020

«Gracias por ayudarme a seguir adelante para conseguir justicia y limpiar el nombre de mi hija porque se reconoció que fue la víctima», ha dicho este 9 de diciembre Petita Albarracín, madre de Paola Guzmán, tras el reconocimiento del Estado ecuatoriano de su responsabilidad por la violación de los derechos de la menor, quien se suicidó después de ser abusada por el vicerrector del colegio donde estudiaba, en 2002.

«Quiero dar gracias por el apoyo que me han dado durante estos 18 años, en este proceso largo y cansado«, ha reiterado Albarracín a sus abogadas durante una rueda de prensa en Guayaquil.

Ecuador, por medio de su presidente Lenín Moreno, también ha pedido disculpas públicas a la madre de Paola y a su hermana Denisse, por la inacción del sistema educativo, de salud y judicial frente a lo que la adolescente estaba viviendo. «A nombre del Estado ecuatoriano les pido que acepten nuestras disculpas por ese inmenso dolor que sufrieron hace 18 años. Pero sobre todo por esa incansable lucha de no debió haber habido nunca», ha señalado.

El reconocimiento del Estado es parte del cumplimiento de la sentencia que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió en agosto en contra de Ecuador al declararlo culpable por “incumplir con su deber de garantizar” los derechos de Paola.

La adolescente de 14 años se suicidó tras descubrir que había quedado embarazada de Bolívar Espín, el vicerrector de su colegio, quien había abusado de ella durante dos años. Los otros directivos del centro educativo no le brindaron ayuda cuando ella la necesitó.

«Terminar el colegio era el sueño de mi hija»

Además de las disculpas y el reconocimiento, el ministerio de Educación de Ecuador ha entregado a Petita y a Denisse el certificado del bachillerato póstumo de Paola. «Lo hemos aceptado porque ese era su sueño. Eso quería mi hija: estudiar, terminar el bachillerato y seguir estudiando», ha dicho Albarracín ante los medios de comunicación.

«Hemos aceptado también las disculpas públicas del Gobierno porque no fue en esta fecha lo que le pasó a mi hija y ellos sí se han pronunciado. Les damos las gracias porque nosotros hemos luchado por esto«, ha afirmado.

Lita Martínez, directora del Centro de Promoción de la Mujer (Cepam) y abogada de la familia Guzmán, ha señalado que el bachillerato póstumo fue solicitado por ellas con el objetivo de que se identifique lo que no pudo cumplir Paola por culpa de su agresor.

«Nosotros habíamos pedido esto para identificar todo lo que perdió Paola, todo lo que debió vivir Paola, y lo que están dejando de vivir muchas niñas en este país», ha expresado.

Por su parte, Catalina Martínez Coral, directora regional del Centro de Derechos Reproductivos, ha señalado que “el acto público en Ecuador también marca el inicio de un proceso de implementación de la decisión de la Corte que estaremos impulsando las organizaciones de la sociedad civil en favor de todas las niñas y adolescentes de América Latina y el Caribe”.  

El reconocimiento de Paola como víctima por parte de Ecuador es solo un primer paso, ha reiterado Martínez Coral. «Ese Estado todavía debe adoptar políticas públicas para prevenir la violencia sexual en entornos escolares».