Luiza Carvalho: Las redes de mujeres tienen la clave

Laura de Grado | Madrid - 16 mayo, 2019

Luiza Carvalho (Goiania, Brasil, 1956), directora regional de ONU Mujeres para las Américas y El Caribe hasta hace poco más de un mes, hace un recorrido por la situación de las mujeres en Latinoamérica,  quienes, según ella, son «el corazón que late dentro del gran esfuerzo que congrega a mucha gente» y tienen la clave para transformar la sociedad.

Experta en género, familias y políticas sociales, la socióloga dedica su trabajo a defender los derechos las poblaciones vulnerables, y defiende el papel de las mujeres para «bloquear perdidas» de derechos y establecer la agenda.

Durante el periodo 2014-2019, en el que era directora de ONU Mujeres para la región, las prioridades han sido luchar contra los feminicidios, impulsar el empoderamiento económico y el trabajo con el sector privado, según ha comentado Luiza Carvalho durante una entrevista con Efeminista.

Defensora de los movimientos de la sociedad civil para transformar la sociedad, Carvalho alerta de la «urgencia» de mirar a las fronteras para evitar «situaciones dramáticas para las mujeres».

«Tenemos 14 de los 25 países con mayores tasas de feminicidio»

P.-Ha sido directora de ONU Mujeres para las Américas y El Caribe desde 2014 hasta apenas hace un mes, durante estos cinco años, ¿cuáles han sido las lineas de acción para acabar con la desigualdad?

R.- Las líneas principales reflejan el Plan Global de ONU Mujeres, aunque las prioridades cambian entre regiones. En esta región la prioridad era tratar de intervenir fuertemente en la cuestión de la violencia. La violencia ha sido un flagelo en nuestra sociedad en términos de tasas de feminicidio. Tenemos 14 de los 25 países con mayores tasas en nuestra región, y aun así tenemos datos que no están muy bien calculados. Por ejemplo, Brasil todavía está fuera de este ránking y registra 4.650 muertes por año y 50.000 violaciones.

También un factor muy importante para proteger a las mujeres y combatir la violencia era el empoderamiento económico. Tuvimos alianzas muy fuertes con diferentes gobiernos y hemos trabajado en los aspectos normativos para acabar con las dificultades que las mujeres sienten por la existencia de leyes discriminatorias que las impiden trabajar y estar mejor posicionadas en el mercado de trabajo.

Hay otra línea que es un trabajo fuerte con el sector privado, para que ellos mismos puedan empezar a generar espacios inductores para quebrar estereotipos de género, modificar la organización y entender los propios sesgos que aparecen.

«Hoy por hoy si no empezamos a mirar con urgencia las fronteras entre países vamos a tener situaciones muy dramáticas para las mujeres»

Luiza Carvalho ONU Mujeres

Luiza Carvalho (Goiania, 1956), directora regional de ONU Mujeres para las Américas y El Caribe, durante una entrevista a Efeminsita. EFE/ÁNGEL DÍAZ.

P.- ¿Cómo es la situación actual de las mujeres en esta región?

R.– Tenemos situaciones bastante diversas, tenemos situaciones de violencia que afectan a las mujeres que están fuertemente influenciadas por una violencia social, como es el caso de los países de América Central (Guatemala, Honduras y El Salvador).

Pero también tenemos hoy en día un gran tránsito de gente y tenemos fronteras muy afectadas. ONU Mujeres realizó un estudio que evidenciaba que hoy por hoy si no empezamos a mirar con urgencia las fronteras entre países vamos a tener situaciones muy dramáticas. El Estado está muy mal estructurado y posicionado, entonces se ve una superposición de violencias: niñas muy jóvenes, la trata, VIH, drogas, prostitución, embarazo infantil y adolescente. Son varios problemas que se van sobreponiendo y están configurando una realidad dramática para las mujeres.

Y de entre todo esto, quisiera destacar a las mujeres afrodescendientes y las indígenas. Nuestra región tiene el mayor número de afrodescendientes después de África. Brasil tiene 52 millones de mujeres afrodescendientes y son mujeres que están ocupando espacios muy básicos en la escala de oportunidades.

Mujeres afrodescendientes e indígenas

P.- Hablando de estas mujeres indígenas y afrodescendientes, ¿cómo les afecta estar abajo en la escala de oportunidades? ¿Qué tipo de violencias reciben?

R.- La mujer en general está expuesta a una violencia relacionada con los espacios domésticos y comunitarios, mientras que las jóvenes están más expuestas a la violencia de calle. Las mujeres afrodescendientes e indígenas sufren las múltiples violencias y también una absoluta ausencia de oportunidades.

Para dar un ejemplo, si miramos lo que pasó con los programa sociales en Brasil desde 2015 hasta ahora, podemos observar que uno de los impactos fue la quiebra de la transmisión intergeneracional de la pobreza. Esto es absolutamente novedoso. En una generación hubo un salto del 17% de jóvenes afrodescencientes en la universidad al 47%. Todo a través de un movimiento muy claro de promoción, de inclusión y de comprensión de que el Estado tiene que promocionar caminos diferenciados a ciertos grupos poblacionales.

Los movimientos de mujeres tienen la clave para transformar la sociedad

P.- ¿Qué importancia tienen las redes y la cooperación internacional en la defensa de la igualdad?

R.- Los contextos son muy complejos tanto de pérdida de la expansión como de ralentización de las ganancias de acceso a derechos. Es muy importante que tengamos más consolidadas las redes nacionales, regionales e internacionales porque son estrategias que funcionan y son intercambios de conocimiento y fortaleza que necesitamos compartir.

La sociedad civil de América Latina está muy desfinanciada, porque todos los que militan y trabajan tienen que proveer para si mismos y sus familias, hacen un esfuerzo monumental porque los recursos escasean mucho.

Entonces, es fundamental que la cooperación internacional pueda dar prioridad a los proyectos transformadores y que sepan que, muchas veces, esta presencia es de mujeres que están buscando el empoderamiento, la inclusión y la igualdad de género.

P.- Y más concretamente, ¿qué papel tienen las redes de mujeres en esta transformación de la sociedad? 

R.- Tienen la clave, para mi tienen la llave. Es el corazón que late dentro del gran esfuerzo que congrega a mucha gente. Por eso cuando analizas cómo el movimiento actúa en varios países de América Latina y El Caribe, dentro y fuera del Estado, se percibe la ganancia de la democracia en todos los niveles porque son movimientos que entran para asegurar derechos.

En América Latina y el Caribe existen redes históricas y que trabajan muy bien. Lo que hace falta en nuestra región es un poco más de financiación para que las redes puedan trabajar de manera más robusta.

 

Luiza Carvalho ONU Mujeres

Luiza Carvalho (Goiania, 1956), directora regional de ONU Mujeres para las Américas y El Caribe, durante una entrevista a Efeminsita. EFE/ÁNGEL DÍAZ.

P.- El World Economic Forum dice que aún deben pasar 100 años para que consigamos la igualdad real entre mujeres y hombres. ¿Qué se puede hacer para acelerar el proceso? 

R.- Yo creo que es una composición de respuestas, tenemos que ver cómo cada uno cumple su rol. Si cumplen bien su rol hay un impacto que reverbera positivamente en la acción. Los Estados tendrían el rol de establecer el modelo, los ejecutivos de excluir todas las leyes que puedan estar discriminando a las mujeres y el sector privado de reaccionar de una manera más positiva y autocrítica con lo que están haciendo.

Por ejemplo, hay una discusión sobre las brechas salariales en nuestra región. Los estudios dicen que es muy pequeña, que está alrededor de 20%, pero cuando vas a analizarlo, primero, no entra el sector informal, solo entran los puestos formalizados. Y, segundo, la comparación se hace a través del salario base y lo que va a diferenciarlo son los agregados, que la mayoría se dan a los hombres. Entonces hubo un rol muy fuerte de la vicepresidenta de Panamá que decidió tomar esa discusión y ver de que manera podían intervenir en el sector  privado y en el Gobierno para establecer pactos de avances.

Involución en los derechos de las mujeres

P.- Muchas teóricas alertan de que los derechos de las mujeres están en riesgo de involución, ¿está ocurriendo esto en América Latina?

R.- Esto está ocurriendo. En América Latina tenemos varios Gobiernos en una línea neoliberal y si uno mira la historia de América Latina de 2000 a 2015 hay avances sostenidos durante este periodo: de expansión económica, de acceso a renta, de mejoría del poder adquisitivo, pero también de la organización del Estado para el proveimiento de servicios, que es fundamental para la mujer.

Por ejemplo, Argentina tiene un gobierno neoliberal pero las leyes que existen hoy en Argentina son tremendamente mejores, en términos de protección de la mujer y de la igualdad, que las leyes que había antes.

Esto es interesante porque algunos gobiernos se están poniendo en la posición de diálogo y de protección de algunas ganancias, entonces no son los extremos, se ve el rol de todos.

P.- ¿Qué mensaje le darías a las niñas que en unos años van a tener que salir al mercado laboral y enfrentarse a las desigualdades? 

R.- Que hagan todo lo que quieran, que no se bloqueen con nada, que investiguen, pregunten, avancen, que descubran, porque es una generación muy autodidacta y no podemos de ninguna manera bloquear la capacidad de esta generación de instruirse.

Veo su generación completamente diferenciada de las generaciones anteriores porque toman como seguro que algunas cosas no van a pasar, como la violencia o abusos. Y tenemos que agradecer a las grandes feministas históricas y que nos precedieron, que pudieron poner esta organización de respuesta activa en las sociedades.