Las listas de mujeres y candidatos jóvenes no convencen en las elecciones argelinas

Nacera Ouabou y Natalia Román | Argel - 23 junio, 2021

La abstención récord en las últimas elecciones legislativas argelinas, celebradas el sábado 12 de junio, pone de manifiesto que las listas de mujeres y candidatos jóvenes no han logrado convencer a la población.

Según la Autoridad Electoral Nacional Independiente (ANIE), organismo que supervisa el proceso, más de 13.000 candidatos son menores de 40 años, de ellos cerca de 5.700 son mujeres, mientras que el número de universitarios alcanza el 74%.

Nuevo perfil: joven, independiente y sin experiencia

Un reflejo de la «Nueva Argelia», según el presidente del país, Abdelmadjid Tebboune, dispuesto a asestar el golpe de gracia al movimiento de protesta social «Hirak» tras haberlo reprimido de manera violenta durante las últimas semanas y acabar con sus dos años de existencia.

No todos ven con buenos ojos la llegada de novicios al terreno, como la directora de campaña de «Agrupación Democrática Nacional» (RND) en Argel, Fuzia Ben Sahnun, quien cree que al electorado no le importa cuántas argelinas participan sino qué experiencia aportan.

«Tener diplomas y un bagaje universitario es insuficiente sin experiencia. La política está hecha para políticos y la militancia para los militantes, es así como construimos Argelia», defiende.

Insólita presencia femenina

Una de estas nóveles en las elecciones argelinas es Narimen Chafai, abogada de 32 años y miembro de la lista independiente «El Djazair Amana» (La Argelia que nos confían), para quien estos comicios son un acto de empoderamiento de «la mujer, para que se imponga, muestre sus capacidades y contribuya a la promulgación de las leyes».

En lo que la mayoría de las candidatas coinciden es en que la presencia de la mujer no es algo insólito y recuerdan el papel activo que ha tenido durante toda su historia, principalmente durante la guerra de independencia, pese a que el machismo prevalece.

La nueva ley electoral, aprobada en marzo, exigía paridad entre hombres y mujeres- en lugar del 30%- pero el artículo ha sido suspendido temporalmente a petición de los propios partidos.

Campañas misóginas

Pese a los discursos de bienvenida e incentivos de la Presidencia -uso de aulas para mítines, impresión gratuita de carteles y ayudas de 1.800 euros para gastos de campaña- la presencia femenina ha sido, de nuevo, objeto de polémica: ya sea por acentuar su físico, o bien, por ocultarlo.

En los partidos conservadores, candidatas a las elecciones argelinas «sin rostro»– representadas por un velo dibujado entorno a un halo blanco- han llenado los carteles acompañadas por hombres que lucían gesto sonriente.

Un fenómeno que ya ocurrió en 2017, incluso entre listas progresistas. Entonces, la autoridad electoral obligó a corregir este «abuso» por atentar contra la imagen de la mujer y el derecho del elector a conocer a la candidata, lo que contrarresta con su actual silencio.

Otros, como el secretario general del «Frente de Buena Gobernanza», Belhadi Aissa, han azuzado la polémica al jactarse de tener en su equipo a las mejores «bellezas».

«Hemos traído fresas, pero seleccionadas, no aquellas destinadas a Sudáfrica», ha asegurado este profesor universitario en un mitin tachado en redes sociales de misógino y racista.

¿El fin del Hirak?

Una actitud propia de «quien no cuenta con argumentos», señala Yamina Houmad, periodista de la radio nacional argelina nacida en Francia y candidata por la «Voz del Pueblo».

Para Houmad, Tebboune ha logrado canalizar las aspiraciones del Hirak- evitar un quinto mandato del presidente Abdelaziz Bouteflika y dar paso a nueva clase política ajena a la corrupción– conducido de manera pacífica por el Ejército.

Las marchas actuales portan eslóganes «estériles» que buscan desestabilizar el país, y han causado que la ciudadanía pase de la esperanza a la desilusión y se sienta desconectada de la política, añade.

Una visión que no comparten tres de las principales formaciones opositoras, aunque con escaso peso político- la Reagrupación por la Cultura y la Democracia (RCD), el Frente de Fuerzas Socialistas (FFS), y el Partido Socialista Trabajadores (PST)- que también llaman al boicot al considerar que se trata de una estrategia para apropiarse del Hirak y que no representa una verdadera solución a la crisis política y económica que arrastra el país.

El Hirak deberá encontrar su lugar en este escenario post-electoral, en el que el régimen no duda en señalarle como «anti-revolucionario» frente a quienes luchan por construir la «Nueva Argelia».