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La alpinista andaluza Lina Quesada. EFE/Rafael Peña

Lina Quesada: Cada vez hay más mujeres en el alpinismo

Rafael Peña - 3 diciembre, 2018

«A lo mejor podemos ser más débiles que un hombre a la hora de cargar una mochila, subir una pendiente de nieve o escalar en roca. Pero hay grandes montañeras en el mundo que han demostrado que la misma montaña que sube un hombre la puede subir una mujer», afirma la alpinista andaluza Lina Quesada.

Ella ya ha ascendido cinco ochomiles y quiere desmitificar que no haya sitio en los clubes de montaña para las mujeres. «Tenemos un hueco y debemos prepararnos para conseguir los retos«, asegura.

«Tenemos mucha resistencia física y nuestra fortaleza mental es muy grande»

Motivar a las mujeres para que se impliquen en el alpinismo

La alpinista deja claro que el deporte del alpinismo «requiere demasiados sacrificios» como para que «no te apasione».

Explica que una de las ventajas que tienen las mujeres es que «al pesar menos» pueden «subir y bajar más rápido». «Tenemos mucha resistencia física y nuestra fortaleza mental es muy grande», remarca.

Quesada, sevillana de 49 años, se aficionó hace más de veinte años a este deporte y descubrió además que le agrada «motivar a las mujeres para que se impliquen».

«Cada vez hay más mujeres en la montaña», recuerda la alpinista, quien se siente identificada con todas las que se «ven incapaces» porque ella también ha tenido que superar «trabas» para poder desarrollar sus proyectos.

Tiene claro además que si una mujer «lleva adelante un embarazo (…) puede soportar los rigores de la montaña como el frío, el mal tiempo o el mal de altura«.

El sexto ochomil

La andaluza ha hollado el Cho Oyu (2005), el Gasherbrum II (2006), el Everest (2008) por la cara sur -siendo la primera andaluza que lo coronaba-, el Broad Peak (2014) y en Manaslu (2017) y ahora ya piensa en el sexto ochomil.

«Quería intentarlo en el 2019 pero estoy buscando financiación porque encuentro ayudas puntuales pero no tengo una marca de referencia que me equipe, es un deporte caro y a lo mejor la mujer no ha llegado a esa cota de autonomía económica para permitírselo. Yo quiero ascender el K-2», afirma tajante.

Lina Quesada, que tiene por delante en el palmarés de ochomiles a las asturianas Rosa Fernández y Eva Zarzuelo ambas con seis, cree que el alpinismo «se ha puesto de moda», a lo que ha contribuido tanto los programas de televisión como las revistas.

Y en el lado femenino la contribución también ha sido positiva «porque te encuentras en la montaña que van muchas hijas con sus madres y muchos padres con hijos, con lo cual están teniendo una herencia».

La referencia: Edurne Pasabán

En cuanto a los referentes, tiene claro que Edurne Pasabán sigue siendo el espejo mundial femenino. «Ha sido la primera mujer en el mundo en conseguir los catorce ochomiles, lo cual es un hito histórico, y va a seguir haciendo montaña después de haber sido madre».

«La montaña no es cómoda y se tienen que formar, porque se puede perder la vida en cualquier montaña fácil, de ahí que hay que estar bien informado de todo e ir con cabeza siempre a la montaña», añade.

Quesada lamenta además la falta de apoyos en este deporte. «Yo empecé un poco mayor a hacer alpinismo y en Andalucía no es fácil encontrar empresarios que se involucren en esta modalidad».

«A mí la Junta de Andalucía y la Diputación de Sevilla me pagaron la expedición al Everest pero el resto de las expediciones han corrido por mi cuenta», explica la alpinista, que ha participado este fin de semana en las «X Jornadas de Montaña» de Ceuta.