Laura Baena: sin igualdad en el hogar es difícil que se produzca en otras esferas

Ana Márquez | Madrid - 26 febrero, 2019

Hace cinco años, Laura Baena (Málaga, 1981) comenzó el proyecto “el Club de Malasmadres” al confesar en redes sociales que ella no estaba dentro de la clasificación “de súper mujer que puede con todo», y rechazó la idea de «sentirse una mala madre por ello”.

Baena pone encima de la mesa la necesidad de repartir las cargas familiares y del hogar entre hombres y mujeres, porque, tal y como afirma en una conversación con Efe, hasta que no se solucione ese problema no se alcanzará la igualdad. 

«El feminismo me ha ayudado a empoderarme»

P: ¿Se considera feminista?

R: Por supuesto, soy feminista, no hay otra opción. Todas y todos deberíamos ser feministas. Soy feminista porque soy mujer y soy madre y como dice mi camiseta: “yo nunca perderé mi identidad como mujer”. Estamos en una sociedad en la que no existe la igualdad y eso hace que tengamos que ser feministas porque somos mujeres de una generación que ha sido engañada.

Si hace veinte años me hubieras preguntado si era feminista no lo hubiera tenido tan claro como hoy que ya he sido penalizada por ser mujer y he comprobado que la igualdad en la carrera laboral y personal está en la teoría pero no en la práctica.

P: ¿Cómo la ha ayudado el feminismo?

R: El feminismo me ha ayudado a empoderarme y a darme cuenta de lo necesaria que es la lucha por la igualdad. Que realmente el futuro pasa por que los hombres y las mujeres estemos unidos para tomar las decisiones que afectan a la sociedad. Necesitamos más mujeres directivas y que la maternidad no las relegue al mundo del hogar.

Laura Baena maternidad

Laura Baena durante la entrevista. EFE

Cuando fui madre pensé que podría ser lo que quisiera ser porque ese es el mensaje que me dieron en una educación igualitaria. Pero con la maternidad se me alejó del mercado laboral, de ser creativa publicitaria, y me pusieron la “m” de madre para convertirme en una profesional de segunda. Cuando te das de bruces contra esta realidad y sufres la falta de igualdad, de conciliación o la brecha laboral, te das cuenta de que no vivimos en igualdad.

Conciliación y permisos de paternidad

P: Díganos dos medidas que deberían implantarse para caminar hacia la igualdad. 

R: Nuestra lucha es la conciliación, y para conseguirla es fundamental la corresponsabilidad. La mujer ha salido de casa para formar parte del mercado laboral, pero el hombre no se ha implicado en el hogar ni en el cuidado de los hijos. Y eso empuja a la mujer a volver a casa. El actual sistema social de madre te empuja a volver a casa.

Y hasta que no haya igualdad en el hogar va a ser difícil que se produzca en otras esferas como la laboral.

La medida clave es los permisos igualitarios e intransferibles de maternidad y paternidad. Lo estamos viendo en los países nórdicos y, por ley, el hombre se tiene que implicar en el cuidado de los hijos. Es una medida similar a la de las cuotas porque hasta que no se sienten el mismo número de hombres y mujeres en la mesa de la toma de decisiones y estemos representadas, con nuestros derechos, va a ser difícil lograr la igualdad en el terreno laboral.

Son medidas correctoras de una desigualdad existente. Cuando la sociedad esté preparada y la cultura sea igualitaria, esas medidas no tendrán por qué existir.

P: ¿Se ha encontrado con algún obstáculo por ser mujer?

R: Obstáculos, muchísimos. El 7 de octubre del año pasado hicimos nuestra primera carrera bajo el lema “Yo no renuncio por la conciliación”. Era una carrera de trece obstáculos en representación de los que sufre la mujer y entre lo que destacan la maternidad, la brecha salarial y la violencia de género.