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Las otras cifras de la COVID en Perú: 12 feminicidios y 226 violaciones

Fernando Gimeno EFE Lima - 13 mayo, 2020

La pandemia generada por la COVID-19 ofrece, día tras día, cifras terribles de muertes y contagios en todo el planeta. Unas cifras que, por su magnitud, solapan a otras no menos trágicas: las de la violencia machista que, en países como Perú, son extremadamente alarmantes.

En solo ocho semanas de confinamiento en este país se han registrado 12 feminicidios y 226 violaciones de las que 132 han sido a menores de edad. Todas ellas son víctimas a las que el aislamiento dejó confinadas y desprotegidas ante sus agresores.

La violencia machista, sin freno

«Esta grave problemática definitivamente no se ha detenido durante la cuarentena«, explicó a Efe Nancy Tolentino, directora ejecutiva de Aurora, el Programa Nacional para la Prevención y Erradicación de la Violencia Contra las Mujeres del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP).

Al igual que en otros países, la medida de contención contra el coronavirus ha demostrado que es precisamente dentro del ámbito doméstico donde se produce buena parte de la violencia contra las mujeres, la mayoría de veces dentro del mismo entorno familiar.

En el caso particular de las violaciones, «lamentablemente el agresor suele ser muy cercano a la familia o incluso parte de ella. En algunos casos ha sido el vecino, pero en otros el padrastro, el abuelo, el tío e incluso el propio padre», detalló Tolentino.

47 feminicidios en 2020

Con las cifras aún recientes de los 166 feminicidios de 2019, el peor año de la última década, el 2020 ya suma 47 con cuarentena incluida, según los datos hasta el 5 de mayo. «La violencia machista ha continuado tomando distintos rostros«, apuntó Tolentino.

El caso más grave se produjo a mediados de abril en la sureña región andina de Ayacucho, donde un hombre no solo mató a su pareja con un arma de fuego, sino que también acabó con la vida de la hija de esta, de 2 años; y de su hermana, de 13.

Ante esta situación, el Gobierno de Perú estableció un decreto a finales de abril para que los jueces puedan otorgar medidas de protección urgentes, como el retiro del agresor del hogar, sin necesidad de hacer audiencias durante esta emergencia sanitaria.

Más violaciones

Las 226 violaciones durante la cuarentena suponen un preocupante incremento respecto al mismo periodo del año anterior, apuntó Tolentino. Casi el 60 % de las víctimas eran menores de edad (niños, niñas o adolescentes), una proporción similar a la de los miles de casos de violación que se denuncian anualmente en Perú.

Entre esos casos conmocionó el de una niña de 11 años que fue violada por su padrastro y por el hermano de este mientras su madre había salido de la vivienda para realizar unas compras, en el populoso distrito limeño de San Juan de Lurigancho, el más poblado de la capital. La misma víctima lo denunció en una comisaría.

«Nos duele a veces la complicidad en algunos casos de la persona al cuidado de estos menores. En algunos casos como este la propia madre conocía el hecho y no lo ha denunciado», lamentó Tolentino.

Hogares para las víctimas

Si las víctimas no pueden guarecerse en la casa de un familiar son acogidas en alguno de los 14 hogares administrados por el programa Aurora, que durante la cuarentena recibieron a 65 víctimas (32 mujeres y 33 menores que las acompañaban).

«Estos datos nos obligan a replantearnos como sociedad la forma de crianza y el desarrollo de una mayor protección y defensa de las niñas y adolescentes», señaló Tolentino.

En ese sentido, valoró los casos de vecinos, amigos o familiares que tomaron la iniciativa de llamar a la Línea 100 del programa Aurora para denunciar casos de violencia, lo que permitió atender a varias víctimas y darles seguridad.

Más de 2.600 casos de violencia sobre la mujer en menos de dos meses

En total han sido más de 2.600 los casos de violencia doméstica, familiar o de género atendidos por el programa Aurora entre el 16 de marzo y el 5 de mayo a través de sus distintos servicios para la ayuda y prevención.

Durante el confinamiento estos servicios se han tenido que reinventar, al estar cerrados los casi 400 Centros de Emergencia Mujer (CEM). A cambio se formaron 209 equipos itinerantes para acudir a los domicilios de las víctimas y, en caso de que no pudiesen, el caso se delega a la Policía.

También se reforzó la Línea 100, que antes de la emergencia sanitaria recibía más de 12.000 llamadas al mes, y durante la cuarentena se han incrementado en un 43,2 %. El Chat 100 ha recibido más de 1.800 consultas durante el periodo de confinamiento.

Durante esta etapa se ha hecho un esfuerzo adicional en la prevención, con un equipo de unos 70 psicológicos, cinco de ellos de la organización feminista Manuela Ramos.

Aunque son minoría, también llaman hombres a los que se les aconseja para manejar sus emociones y evitar situaciones de violencia contra su mujer o sus hijos.

Tendencia similar en países vecinos

Los países vecinos de Perú en la región también continuaron registrando feminicidios y violaciones. Es el caso de Argentina, con 45 feminicidios registrados durante la cuarentena, 17 en Honduras y 5 en Bolivia.

Las llamadas a los teléfonos de emergencia para víctimas de violencia machista y doméstica también se han incrementado durante este periodo, como es el caso de Colombia, con un aumento del 103 %; de México, con un 60 %, o de Argentina, con un 39 %.