Las familias monomarentales, 40 años de lucha por derechos básicos

Blanca García Álvarez | Efeminista - 9 abril, 2021

En España hay 1,6 millones de familias encabezadas únicamente por una mujer con menores a su cargo. La falta de recursos, de legislación estatal y la dificultad para alcanzar las ayudas públicas hace que el 52 % de esos hogares se encuentren en riesgo de pobreza. Además, la pandemia ha favorecido que un 80 % de las familias monomarentales hayan visto empeorar sus condiciones económicas y laborales. 

Vivian es una de las 120 madres de familias monomarentales a las que la Asociación Solidaridad con Madres Solteras (ASMC) ayuda cada día. Paraguaya de origen, llegó a España en 2006 y conoció la asociación cuando atravesaba su «peor momento”, hace seis años. Con una hija de 10 años, asegura a Efeminista que la ASMC “le ha salvado la vida” al darle trabajo, hogar, alimento y una oportunidad para estudiar. 

La Federación de Familias Monomarentales (Fams) insiste ahora, cuando se inicia el plazo de presentación de la Renta 2020, en la discriminación fiscal que este tipo de familias sufre en comparación con las biparentales.

Las familias monomarentales en España

En España hay dos millones de hogares encabezados por un solo miembro, según la Encuesta Continua de Hogares 2020 del Instituto Nacional de Estadística (INE). De ellos, el 81,1 % son monomarentales. El Alto Comisionado Contra la Pobreza Infantil en España explica en el informe ‘Madre no hay más que una’ que el riesgo de pobreza para las familias monomarentales es del 52 %. Este porcentaje desciende si es un hombre quien se encarga de los menores (el 25 %de los casos) o si los menores pertenecen a otro tipo de familias (25,3 %).

La coordinadora de la ASMC, Carmen Flores, explica a Efeminista que, un informe de 1984, un año después de la fundación de la Asociación, comparte las necesidades actuales de las familias monomarentales. “Quizás con otras palabras, pero las reivindicaciones son las mismas. Las hemos ampliado, mejorado, porque algo ha evolucionado a favor, sobre todo a nivel de discriminación. Hay otra mirada hacia las madres, un poco victimista, pero es diferente. De 1984 a 2021 seguimos con las reivindicaciones de los mismos problemas. Al final la vida laboral, salarial, la conciliación y la vivienda son pilares básicos”, subraya la coordinadora.

Flores destaca la importancia de definir y regular a nivel nacional a estas familias. Tras siete años trabajando con el Gobierno madrileño y la Asamblea regional, parecía que este verano vería la luz un proyecto de Ley de Familias Monoparentales en la Comunidad de Madrid. Ahora, con la convocatoria de las elecciones y la disolución de las cámaras, persiste la “incertidumbre de si saldrá o no” según la coordinadora de la Asociación.

 

Confinamiento: sin sueldo, con miedo y sin internet

Al comienzo del estado de alarma, Vivien decidió dejar su puesto de trabajo como empleada del hogar por miedo a los contagios, sobre todo de su hija, que es de riesgo. Sus empleadores le habían dejado claro que “si trabajaba, cobraba, si no, no”. Así, sin sueldo, con miedo y sin internet en la casa de acogida a la que se acababa de mudar, vivió los tres meses de confinamiento. 

La coordinadora de la Asociación confirma que la pandemia ha sido “muy difícil” para estas mujeres. Pérdidas de empleos, cierre de colegios, incapacidad para poder acudir a sus redes familiares para el cuidado de los menores y, sobre todo, la brecha digital. “Desde el comienzo nos pusimos a buscar dispositivos para que no perdieran el contacto con el cole”, indica Carmen Flores. También destaca la importancia de las ayudas económicas que han recibido desde entidades privadas como la Obra Social La Caixa, la Fundación Educo o LEGO. 

Desde marzo de 2020 las consultas por correo electrónico “se han disparado”. La Asociación unificaba recursos cercanos para todas las mujeres que pedían información. Todo se volvió online, excepto el Banco de Alimentos, que siguió dando comida a las madres en intervención.

En su último informe de Monoparentalidad y Empleo, la Fundación Adecco indicaba que el 80 % de las mujeres en hogares monoparentales han visto empeorar su situación económica y laboral a causa de la pandemia.

En búsqueda de una Ley nacional de Familias Monoparentales

Tanto Vivian como Carmen destacan la dificultad para alcanzar ayudas públicas. “Todo son trabas, la única asociación que me ayuda es la de Madres Solteras”, asegura la paraguaya. Ella pidió ayuda alimentaria a los Asistentes Sociales del Ayuntamiento de Madrid, que se la denegaron. “Ahora voy una vez al mes al centro y recibo un carro de comida”, explica Vivian.

Flores comparte la descripción e insiste en que “la falta de definición para las familias monoparentales” es la causa del problema. “Se habla de ayudas para las familias monoparentales pero ante una falta de definición, luego estas se quedan fuera, como con el Ingreso Mínimo Vital”. 

Además, las diferentes legislaciones autonómicas hacen que una mujer a cargo de una familia tenga diferente acreditación según el territorio. “Creemos que es de justicia social hacer este reconocimiento. Somos uno de los colectivos de familias más desamparados ante la legislación”, explica la coordinadora. Por ello, luchan junto a otras asociaciones por una Ley estatal de Familias Monoparentales.

Asociación Madres Solteras 

En la actualidad, la Asociación Solidaridad con Madres Solteras cuenta con dieciséis profesionales (incluidos educadoras, monitores y personal de administración) y tres pisos de acogida temporal. Estas viviendas les permiten ayudar durante un año, dividido en dos fases, a mujeres que, como explica Carmen Flores, “muchas veces se con una mano delante y otra detrás y con los menores a cuestas”. También cuentan con un proyecto de Centro Abierto con el Colegio Nebrija, donde trabaja Vivian y su hija es atendida, una oficina y la sede social en la Calle Bravo Murillo (Madrid).